sábado, marzo 31, 2007

Sobre el Jueves, la mediatización y el uso de nuestras calles.


El Jueves recién pasado tuve mi primera tarde libre desde que empecé a trabajar. No porque me la haya merecido ni me la hayan dado dentro de un plano normal, sino por las circunstancias en la que estaba sumergido nuestro nublado Santiago de día Jueves 29 de marzo, fecha en la que se conmemora el Día del Joven Combatiente.

Sabemos que siempre hay problemas y disturbios en la vía pública por la conmemoración que se hace en memoria de los hermanos Vergara, asesinados por la fuerza policial hace ya 22 años. Sabemos que siempre habrá barricadas en la periferia, al igual que para cada 11 de septiembre. Y sabemos también que es una fecha delicada que nos debe llevar al recogimiento y la reflexión más que al caos y al desorden. Sin embargo, es nunca pasa. No porque sea así y no podamos frenarlo, sino que precisamente por no hacer nada al respecto y escudarnos en un miedo innecesario.

Ya se veía venir, según lo que iba a pareciendo en todos los medios desde que se inició la semana. El stress general por el Transantiago tiene a toda la ciudad con los nervios de punta, sacando lo peor de cada uno de nosotros al momento de reaccionar frente a dilemas tan cotidianos como la espera para un bus. Las amenazas de movilizaciones para manifestar este descontento. Las medidas de “precaución” de las casas universitarias, al llamar a la suspensión de clases para ese Jueves. El constante bombeo mediático de violencia y desesperanza. Si ponen todos esos ingredientes en una juguera, de seguro trae como resultado un clima nada de auspicioso para poder moverse por las calles de manera normal.

Todo ese clima previo tuvo su vergonzoso punto álgido en lo que pasó en la Usach en el par de días previos al Jueves. El rector de la Universidad de Santiago, faltando a todo el respeto que debe tener por sus propios estudiantes (a los que supuestamente debe respaldar y guiar, según dicta el sentido común :p) permitió que Carabineros allanara todas las dependencias de la universidad y}e incautara todo lo que encontraran “sospechoso”. Con eso en mente, todos aquellos químicos que los estudiantes de la Facultad de Ciencias Químicas son considerados material peligroso. Y los viejos machetes, que en realidad estaba usando un grupo de danza africana para un montaje en progreso, es para ellos armas de peligro en manos de terroristas. Sin duda, lo más indigno que he visto en mucho tiempo es a una cabeza de una institución ponerse en contra de aquellos que debe guiar y orientar. Parecía el papá de un cabrito que le pillaron marihuana en los bolsillos de su pantalón sucio y lo tacharan de vicioso, drogadicto y basura humana, sin siquiera preguntarse cómo llegó ahí y porqué estaba ahí. Es más fácil tachar con etiquetas convenientes para la conciencia paranoica que enfrentar el problema, si lo hubiese. Gente así no debiera nunca dormir con la conciencia tranquila. Si es que tienen conciencia.

El peligro aparente se respiraba en las calles. La gente corría despavorida por escaparse pronto de una eventual desgracia haca su integridad por sólo estar pasando por ahí. Esta paranoia no le hace bien a nadie, de eso estoy seguro. Son las 3 de la tarde, voy a la Casa Central de la católica y me pilla la lacrimógena impregnada aún en el ambiente, como si ahí hubiese estallado algún tipo de bomba. Y las calles, sin vehículos o micros que pasen. Son las 4 de la tarde, y ya de vuelta cerca de mi casa, veo a la gente correr desesperada para alcanzar algún tipo de locomoción de vuelta a sus hogares. El supermercado de la zona echa a sus clientes porque deben cerrar. Todos los negocios están echándole llave a sus rejas, terminando la jornada. La gente, en sus caras, reflejaba un pánico terrible, como si el mundo se fuese a acabar esa tarde o esa noche y necesitasen llegar a salvo a sus casas a esconderse.

¿Fue real algo de este clima apocalíptico? Según los medios en la tele, en las noticias de las 9, sí que lo fue. Guanaco, menores de edad tirando piedras y acorralando a los pacos, la jueza Chevesich siendo apedreada en su auto, vandalismo del que sólo podríamos ver en películas. Al día siguiente, los diarios titulando con desprecio hacia los menores de edad, con frases del tipo “día del joven delincuente” y demases. Con esto queda clara de inmediato una cosa: el miedo es creado, infundado, difundido y asimilado. Como los medios de comunicación, en masa, se dedicaron a sólo entregarnos miedo, paranoia e inseguridad, crean un ambiente de seguridad sospechosamente conveniente para el gobierno. ¿Por qué no se indagó un poco más en las verdaderas razones del cambio de gabinete? Fueron 4 los ministros “sobreazuleados” y nadie indagó en más razones (recuerden que Solis, el saliente de Justicia, estaba dispuesto a contar “la firme” de su salida de la cartera). Convenientemente, se crea el clima de terror y paranoia necesario para desviar la atención de las cosas que deberían de verdad ser difundidas. Y esto no es nuevo.

La gente debe volver a tomarse las calles no en barricadas, sino que en uso cotidiano. Que no sea un suplicio usar las grandes alamedas y transitar libremente. Es nuestro deber como ciudadanos el ocupar los espacios públicos que, lamentablemente por la influencia negativa de nuestro entorno, no estamos ocupando. Las calles son de todos nosotros para movernos como estimemos conveniente, no para dejarlas al más mínimo atisbo de miedo. Para mí, la prueba irrefutable de que debemos hacer nuestra vida cotidiana a todo momento es lo que pasó el 11 de septiembre. El dictador lo volvió feriado para festejar su acto inmoral y la gente, hasta bien avanzada la transición, se tomó las calles para protestar, conmemorar y dejar que el desahogo se exprese. En el minuto en que dejó de ser un día feriado, la normalidad fue volviendo. Ahora, salir a la calle un 11 de septiembre no es un hecho aislado, sino que está integrado como un 10 o u 12 de septiembre. Nunca olvidaremos qué pasó es día, pero no por eso debemos escondernos en la comodidad de nuestros hogares y esperar que las calles que tanto derecho tenemos de usar sean el escenario de un miedo mediatizado. Caminar más, disfrutar más. Que no se vuelva sólo un asunto de la casa a la pega y de la pega a la casa.

No va a llegar la guerra civil o el caos aberrante que tanto proclaman los medios. Según los noticieros centrales (los mismos que nunca dijeron “ex dictador” al morir Pinochet), vivimos en estado de sitio. No es así. Es cosa de salir un rato y ver que todo puede funcionar. No dejarse convencer por este aparataje de miedo y conformismo y sólo hacer una vida normal, sin temores mayores que los de sobrevivir.

La foto, por cierto, es la única de las 36 fotos que subió Emol.com de ese día que no mostraba destrozos, violencia o caos de armagedón. Unas velas por los Vergara. Creo que con ese espíritu hay que enfrentar esto, no con miedo infundado. ¿Ya sabemos qué hacer para la próxima?

martes, marzo 27, 2007

Queen.


Una tragedia contada en canción pop siempre será escuchada, a pesar de lo que nos esté contando. Asesinatos, desamores, decepciones de una estatura inconmensurable y las más suculentas historias que me puedo encontrar en cualquier momento en mi pega cuando reviso los expedientes que archivo, como que logran digerirse más fácil si te las ponen en canción.

Probablemente, es por eso que Bohemian Rhapsody de Queen llega tan a fondo a una edad tan impresionable como cualquiera de los años de la pre adolescencia, cuando dejamos de a poco de jugar con videos y empezamos a tomar los discos. Para los que tuvieron la pre adolescencia en la primera mitad de los noventa: ¿se acuerdan de Wayne’s World, la película de los personajes que Mike Myers y Dana Carvey hacían en Saturday night Live y que lograron 2 películas llenas de referencias a la cultura pop? Una de esas referencias fue a la parte operática de Bohemian Rhapsody, el jucio cantado a varias voces y la desembocadura en la fiera guitarra del gran Brian May y los últimos suspiros de la canción a cargo de un inspiradísimo Freddy Mercury. Todo esto, en un auto y con la radio a todo volumen. La misma canción que le dio el puntapié oficial a la palabra “videoclip” (a pesar de los “promos” que habían hecho los Beatles en los 60, es recién desde la rapsodia bohemia que se usa la palabra) y el priemr empujón a la cultura MTV que vendría años después. Parece que en Wayn’es World queda cristalizado todo eso en esa secuencia en el auto. Notables recuerdos de la pre adolescencia.

El video clip número uno...


Hace bastante tiempo que tenía pensado dedicarle unos cinco mil caracteres a uno de los íconos más reconocibles de la música y la cultura populares en general, los británicos de Queen. Pero, ¿cómo mierda abordar algo así? Queen debe ser de las pocas bandas de la historia del Rock (y, porqué no decirlo, de la música popular). Queen debe ser prácticamente la única banda que reúne en una misma pieza a un metalero fundamentalista con un popero ochentoso, por poner casos bien polares entre sí. Queen se ha convertido en esas piezas de museo que mantienen su estampa intacta en el tiempo, ante los ojos de sus millones y millones de fanáticos.

¿Por qué pasará todo esto con Queen y no con otro? Para mí, la respuesta es muy simple: son de los primeros en darle una welta de tuerca a la teatralidad a nivel masivo. Queen aprendió de lo que hizo David Bowie con su Ziggy Stardust y quizás de lo teatral que siempre fue Alice Cooper, además de tomar muchísimas cosas de la música clásica y la ópera en particular, esas piezas monumentales de muchas voces y música imponente. Queen fundió ambos mundos y formó un espectáculo único en su especie. Sólo a los preadolescentes impresionables se puede cautivar con un espectáculo cargado de efectos, espectacularidad, grandilocuencia y tono casi (¿qué “casí” – ese “casi” está demás) épico.

En vivo en los 70, Queen sonaba como nadie. Uno de los grupos con más bolas para tocar en vivo, simplemente te pateaban la cara con su potencia en el escenario. Insuperables en las partidas de conciertos, los Queen sabían cómo causar impresiones rápidas e inmediatas en los que los veían desde los primeros minutos. Imagínense cómo sonaban de monumentales himnos rocanroleros como Tie Your Mother Down, Keep Yourself Alive y Stone Cold Crazy (más power incluso que el cover power que hizo Mteallica en su Garage Days :p), por nombrar sólo tres de las intensas. O cómoe ran capaces de doblar las melodías y multiplicar las armonías en coros majestuosos en Somebody To Love, Killer Queen, Don’t Stop Me Now (qué gran partida de piano esa, señorito Mercurio!), Play The Game y tantas otras que se me quedan de seguro en el tinteriño. Y cómo dejar atrás el detalle de We Will Rock You / We Are The Champions, tan usado en finales de fútbol, con estadios tan llenos como sus multitudinarios conciertos. Y siempre van a faltar canciones para ir citando, ténganlo por seguro.

Una power: Stone Cold Crazy, en vivo del 76...


La nutrida mezcla de Queen “le llevaba” glam rock, rock psicodélico, hard rock, progresivo rock, heavy metal, pop, rhythm 'n blues, funk, disco, country, gospel, soul, music-hall y ragtime. Principalmente, su fusión del hard rock con el glam que Queen propuso durante los 70 siempre fue mirada con suspicacia, pues estos son mundos que se contraponen. Durante esos años, sufrieron la indiferencia ante sus monumentales discos de estudio y las sospechas de muchos por los elevados costos de sus grabaciones. Que favoritos de la industria, que mimados, que consentidos, que esto y que lo otro. A Queen le tocó mucho ataque en esa época y bien entrados los 80, donde se fueron confirmando como número en vivo poderoso y a ojos de todo el mundo con, por ejemplo, su demoledora presentación como parte del Live Aid ante un estadio Wembley repleto. Era que no, la reina del glam de Inglaterra, en casa, pateaba todos los culos que se le pusieran por delante.

Es recién después de la partida de su vocalista y símbolo Freddy Mercury, tras una agonía por el SIDA, que a Queen le llueven el reconocimiento y el respeto d eparte de la crítica y sus pares. Y todo esto, por cierto, genera ese cosquilleo que de seguro el wen Jimmy Page de Led Zeppelín siente a diario: el volver a tocar en vivo con los viejos compadres que quedan. John Deacon, el escueto bajista, ni siquiera le interesa esa pñisibilidad. Ha sido Brian May con su compadre batero Roger Taylor quienes revivien glorias pasadas de Queen con quien se los proponga, buscando eternamente reemplazos en vivo de su querido Freddy. Y nunca los encuentran. Aunque hayan hecho una gira notable junto al gran Paul Rodgers (el clásico vocalista de Free y Bad Company), nunca se podrá revivir a Queen como corresponde. Simplemente, falta el alma.

Queen ayudó a darle forma al Rock en estadios como lo conocemos hoy en día, de eso no hay duda. Y también a darle al formato de los videos una estatura de verdaderas películas cortas. Además, grabar algunas de las melodías más monumentales en mucho tiempo. Razones suficientes como para celebrarlos y escucharlos. ¿Recomendados? Cualquiera de los múltiples compilados que se han editado, aunque yo recomiendo mucho el Greatest Hits Vol 1. Puesto de principio a fin, no hay canción que no se deje de cantar.

¿Tienen alguna favorita de Queen? ¿Cómo los conocieron? Comenten, opinen, compartan. Nos vemos!

viernes, marzo 23, 2007

Live At Massey Hall.


Hace prácticamente cuatro años atrás, cuando tenía 22 y me preguntaba qué hacer, me llegó una encomienda de Australia. Contenía unos 4 vecedés de Neil Young. Tres de ellos conformaban la “Video Anthology 1967-1973” y el cuarto era (siempre) maravilloso Yesteryear Of The Horse. De los vecedés de la anthology de videos, el tercer disco traía un gran e invaluable material de archivo: un documental alemán llamado Swing In Mit Neil Young, con entrevistas a un joven canadiense que recién se había comprado un rancho en California, la tierra que eligió como hogar en la vida adulta, mezclado con presentaciones en vivo.

Este desgarbado, pelilargo y patilludo personaje se sentaba encorvado en esa silla, como encogiéndose para tomar la guitarra de palo y sacar fuerzas de fragilidad. También se sentaba, igual de encogido, al piano, y se afirmaba de las teclas para no caerse. Al menos. Así se veía en esas increíbles imágenes de archivo. Una época única en la carrera del, en ese período (comienzos de 1971), ascendente Neil Young. Ese período de tiempo es el que encapsula el recién aparecido “nuevo” disco del viejo y querido neil, Live At Massey Hall.


Lo de “nuevo” es, obvio, porque pertenece a la laaaaargamente esperada ediciónd e los Archives, que partieron a fines de octubre del año pasado, con la edición del Live At The Fillmore East con los Crazy Horse. Ese era el Volume 2 (:O) de los Archives. El Live At Massey Hall vendría a ser el Volume 3. Ya lo saben. Neil Young es bastante díscolo con respecto a su obra. No es de extrañar que siempre se deja algo guardado por ahí para sorprender. El mismo tipo de 60 años que lanzó uno de los mejores discos de protesta de la década (por no decir el único: Living With War) revisa su historia y nos da esta pincelada de sentimiento, fibra, vibra, pasión, fragilidad y confesión por el que pasaba previo a la grabación de su disco clásico Harvest.

Neil Young tiene la periódica costumbre de ir estrenando sus canciones en los shows en vivo. Es un riesgo grande el tomar la aparentemente impopular decisión de no interpretar los “calados” para la gente y mostrar sólo lo nuevo, pero Neil Young nos enseñó que hay que hacerlo nomás, si uno cree que debe hacerlo. Nada de dudas, sólo fe. Y la necesidad de ir contando historias y sacarlas de tu sistema y tu propio mundo. Es ahí cuando dejan de ser tuyas y son de todos. Y suenan majestuosas en un salón como el Massey, en el Canadá que vio nacer al canadiense más gringo de la historia reciente, junto con casi todos los de The Band.

El trailer del DVD de la edición de lujo del disco...


Me imagino el salón Massey llenísimo (un teatro, con butacas, mucho orden y una solemnidad casi de dramaturgia si se quiere. Los aplausos fuertes del respetable que repleta el lugar y os primeros movimientos de la hermosa On The Way Home le dan el vamos al viaje que el viejo y querido Neil Young hace por sus emociones y su realidad de comienzos de 1971. Ese Tell Me Why que le sigue es capaz de quebrar corazones con esa duda que plantea sobre los principios. Y hasta ahí las conocidas por al genet ene se entonces, pues el joven y recién pudiente Neil Young nos cuenta que se compró un rancho en el que vivía un capataz de 70 años llamado Louis; le escribió, dice, una canción llamada Old Man, donde su voz de barítono frágil pareciera quebrarse a más no poder en el coro.

Old Man, en el Massey Hall...


El piano es un escudo. Más bien, como un viejo Cadillac, de esos que Neil gusta coleccionar a Neil Young. Y en el piano se sube para rendirle homenaje a su Canadá natal en Journey Through The Past y otra nueva, Love In Mind, que casi hace que me salgan algunas lágrimas cuando la iba escuchando hoy camino al trabajo. Creo que nadie puede interpretar de manera tan sencilla el estar enamorado como lo hace el viejo y querido Neil Young: sin cursilería barata ni recursos ridículos, sino que con la verdad y una honestidad brutal que tanto hace falta en estos tiempos fríos e insensibles.

Su interés por lo fílmico queda plasmado, al menos en idea, en la monumental A Man Needs A Maid, que en videos de archivo hemos visto en sesión con orquesta; acá, sólo con el piano y su voz recogida por micrófonos y llenando el espacio del salón. Una conocida de 1969 (la épica Cowgirl In the Sand acá simplificada a la guitarra afinada en Re) da paso a varias nuevas: The Needle And The Damage Done (que, secretamente, la dedica a su amigo de Crazy Horse Danny Whitten, cada vez más sumido en la heroína que finalmente le quitaría la vida), la hermosa Bad Fog Of Loneliness (que iba a esternar en el Johnny Cash Show meses antes de bajarse) y la incendiaria Ohio (esta, con solo la guitarra de palo, sigue siendo igual de incendiaria que al garbada con sus compadres de Crosby, Stills & Nash en CSNY) van completando un cuadro espontáneo que se arma en el lugar.

Ohio, a pura guitarra de palo...


Una de mis favoritas es la cristalina See Teh Sky About To Rain, donde un hecho tan cotidiano queda convertido en un acontecimiento hermoso y nuevo. El set termina y al gente lo sigue pidiendo. Neil vuelve para darles Down By The River, su marca registrada junto a Crazy Horse esta vez con la de palo, como ha sido la tónica de toda la jornada. La invitación a participar se extiende en Dance Dance Dance (es notable escuchar esas palmas de la gente haciéndole el ritmo y a Neil celebrarlo y pedir más de ellas) y el show tiene que terminar.

Pero no, queda una más. Una con las que empezó su historia en el período junto a Buffalo Springfield, la inmortal I Am A Child, que acá suena tan limpia y etérea como pocas veces. Un cierre de lujo para un show que nunca vi en directo, pero que pude ir recreando en mi mente mientras lo escuchaba una y otra vez. Un hermoso set, donde sólo está la voz, la guitarra y el piano. No se necesita más para compartir tu experiencia de vida con la gente y eso Neil Young lo sabe desde siempre. Y lo cristaliza en este Live At Massey Hall, que ya está ahí, en mis discos de cabecera.

lunes, marzo 19, 2007

Sobre el tiempo libre, el cerdo de Waters y la guitarar de palo.


Este comienzo de año laboral ha sido re intenso para mí, y es por eso que no me aparezco por acá tan seguido. Entre pega (por ahora, estaré de “archivaldo” hasta fines de mes), el inicio de clases (con el siempre heavy Taller, del cual les escribí la vez anterior) y los ensayos y presentaciones de Fother Muckers, como que no me queda mucho tiempo libre de ocio para que fluyan los caracteres repartidos por estos lados.

El sabio de los rulos largos siempre me dice que es weno tener tiempo libre. Que lástima para el que no tiene anda de tiempo libre, me comenta mientras me escucha o lee sobre mis extensas y dedicadas actividades. Según su sapiencia de rulos dejados crecer con el tiempo, sólo en el tiempo libre es cuando podemos pensar de verdad. Pensar en serio. Pegarnos las filosofáas “de a de veras”. Es sólo en momentos cuando no tenemos nada que hacer cuando nuestra mente funciona a otros niveles distintos al de la mecanización de una pega o la rutinización de las jornadas académicas. Y parece que el sabio de los rulos largos tiene toda la razón. Deberíamos esforzarnos lo más posible por mantener esos momentos de tiempo libre que tan bien le hacen a nuestra sanidad mental. Si no, ¿qué será de nosotros?

Quiero continuar con esta sarta de idioteces agrupadas en cinco mil caracteres inconexos agradeciendo a todos aquellos que nos acompañaron el pasado Jueves 15 en nuestro show en El Living del Cine Arte Alameda. El lugar se veía bastante bien, con muuuchos rostros (al menos, los suficientes para que se formase una especie de “crowd”, jejejjeje :p), y todo anduvo bastante bien en el transcurso de la noche. “Hubieron” problemas de sonido, lo sé. Por ahí alguna cuerda voló, también lo vi. Ero eso no quita que el show haya estado weno weno weno. De hecho, veo que vamos en ascenso en lo que a entrega y calidad sobre el escenario se refiere. Obvio que tenemos fiato y hay hermandad de “bandmeits” en el grupo, y eso se nota hace rato arriba del escenario y en los ensayos. Sólo que ahora está funcionando de una forma que me encanta. Y esto no para, señores. Les estaremos informando las novedades.

Una píldora del show en El Living...


Entre tanta guitarra eléctrica, arreglo, solos y show de Fother Muckers, como que estaba dejando mi vieja y querida guitarra de palo medio olvidada en mi pieza. Esa que un amigo me regaló hace casi cuatro años, la que se acomoda a todas las situaciones y va a todos los viajes. La que acompaña en terreno, la que se puede tomar siempre con la mano (weno, con un brazo, pero igual cómoda :p), esa que tiene cuerdas que pareciesen eternas e “irrompibles”. La he vuelto a tomar para sacarle sonidos y sacar canciones. Quién sabe si alguno de esos sonidos se convierta en nueva canción o en alguna idea para alguna otra tonada. Esas cosas hay que dejar que crezcan solas y no forzarlas, en verdad. Eso no tiene plazos de entrega ni “deadlines” de ningún tipo. Ojalá que lleguen a puerto, es todo lo que puedo esperar de ellas.

Aún sigo lamentándome el no haber podido ir al concierto de Roger Waters, pero la falta de plata fue más fuerte y me quedé sin asistir nomás. Sin plata, no se puede hacer mucho, eso lo sabemos, dolorosamente, todos y cada uno de nosotros. En parte, por eso buscamos trabajo, ¿cierto? Aún no me pagan de la suplencia, y lo más probable que la plata la vea a mediados de abril y no antes. En fin, ¿qué le puedo hacerle? No mucho, en verdad. Sólo esperar pacientemente. Total, no es taaaaanto tiempo tampoco :p. Pa quejarse tanto, no lo es. Me pregunto: ¿tendrá la respuesta el cerdo que sobrevoló el cielo cubierto de Ñuñoa, ese mismo que estaba lleno de frases escritas por diversa cantidad de gente? Demás que se reventó por ahí, pero la pregunta igual es válida. ¿A quién le habrán caído los restos de ese cerdo volador, un verdadero ícono floydiano de todos los tiempos? Y si lograra encontrarlo, ¿me dirá dónde está la plata? Él debe saber, estoy seguro que maneja esa información tan mundana e inútil para todos salvo para su servidor. Me imagino que Rogelio Aguas no tienen esas respuestas tan personales, él sólo puede interpretar nuestro sentir colectivo. Y puta que bien lo hace! Aún es capaz de hacerlo, a pesar de usar canciones de casi 35 años que parecen haber sido grabadas tan sólo ayer. ¿Sabrá todo eso el cerdo inflable? Él sólo transporta oraciones.

Esto de la guitarra de palo es un asunto que de verdad me mueve el piso. Me encanta esa sensación de raíz y de tierra que tiene la guitarra de palo. Por eso subo ese dibujo que encontré por ahí, el del tipo con sombrero de paja tocando en el campo. ¿Qué mejor que eso? Entregarse al relajo, a la posibilidad de abstraerse y traspasar todo a acordes en la rústica guitarra. Dejar que hable el alma y el espíritu más que la mecanización y el intelecto contaminado por las diversas decepciones que sufrimos. Ser, aunque sea por tan solo unos instantes, tan inocentes como cuando éramos niños sin visitar los sets de grabación de programas para niños. Recuperar el asombro que perdimos cuando nos dijeron que el viejo pascuero no existía y que los papás eran los que compraban los regalos. Jurar y requetejurar que Maikol es weno y que su amor por los niños es sólo fraternal. Seguir viendo a John, Paul, George y Ringo como caricaturas con bigotes en un submarino amarillo rumbo a Pepperland. En fin, tantas cosas que uno ni se acuerda que estaban ahí.

Hay que entregar este PC, tengo que llegar a la casa a almorzar y seguir viendo Heroes (la nueva serie gringa, de eso escribiré más adelante, jejejej) y hay que cerrar estos cinco mil caracteres. ¿Con preguntas? No. Con una invitación a seguir leyendo nomás. Comenten lo que quieran. Y nos estamos viendo pronto.

miércoles, marzo 14, 2007

Sobre Fother Muckers mañana en El Living, Taller y Roger Waters.


Tengo sueño. Mucho sueño. Muchísimo sueño. Más sueño que la cresta. Puta que estoy con sueño! El sueño hace que se me le cierren los ojos y que mi mente transite por el limbo amplio y “nubeloso” de la mediana conciencia (¿tiene algo de sentido lo que escribí recién? Ni lo sé :P). En fin, el sueño pasará y eso, dicen, es lo que importa.

Por si no lo sabía, le recuerdo una pequeña pero importante info:

FOTHER MUCKERS en vivo!!
EL LIVING de Cine Arte Alameda
Jueves 15 de marzo
23:30 hrs
$ 1.500 preventa
$ 2.000 mismo día

Hoy tuve mi primer Taller de Información en la Universidad. Así es. El primer Taller!! Les cuento brevemente en qué consiste todo este asunto de taller: es un ramo que nos toma un día completo a la semana, en el cual debemos reportear y entregar lo que se nos asigna en la pauta previa, que se tiene a primera hora en la mañana. Todo esto a modo de simulacro de programa en vivo, cierre de edición o noticiero central. El Taller se divide en 3 tipos de medio durante el semestre: Radio, Prensa y Televisión. Son unas 5 evaluaciones de cada área, aumentando en complejidad, dificultad, exigencia y cabronaje.

Le recuerdo…

FOTHER MUCKERS en vivo!!
EL LIVING de Cine Arte Alameda
Jueves 15 de marzo
23:30 hrs
$ 1.500 preventa
$ 2.000 mismo día

Si lo pasas mal a la primera, ese será tu saldo de cada semana, pero te irás acostumbrando. Si te gusta el Periodismo y el reporteo, el ser busquilla, recorrer mucho de Santiago en una jornada completa y sentir el vértigo, estarás a gusto. Si te gusta la estabilidad de oficina, las raíces de tu escritorio y la comodidad de un súper sillón reclinable para trabajar, sufrirás eternamente en jornadas de taller.

Para mi agrado, partí con Radio. El medio que me apasiona, que me encanta y en el que me proyecto. Hoy tuve que hacer dos despachos, uno en tribunales (:O) y otro en el Estadio nacional, con la previa para el concierto del genio Roger Waters. En ambos despachos debía cumplir con ciertos requisitos y, afortunadamente, no tuve mayor problema en conseguirlos a tiempo. Pero de que se recorre y se sufre, se recorre y se sufre. Que problemas técnicos, pilas de la grabadora en sus últimas, tacos del Transantiago, llamadas telefónicas que no son contestadas, computadores que se necesitan pero no te pasan, y un largísimo etcétera son pan de cada día en estas cosas. Pero se pasa bien. Muy bien. Al menos yo lo paso bien.

Por si se le olvidó…

FOTHER MUCKERS en vivo!!
EL LIVING de Cine Arte Alameda
Jueves 15 de marzo
23:30 hrs
$ 1.500 preventa
$ 2.000 mismo día

Son las 9 de la noche y, a esta hora, el genio de Pink Floyd, ese tipo que supo plasmar mejor que nadie en creación lo más complejo de nuestra condición como humanos, el que dicen que es un gruñón de mierda, el que se parece a Richard Gere ahora que está viejo, el que de repente sonríe cuando ve una multitud coreando sus emblemáticas canciones, el que tiene una manera tan particular de interpretar en vivo, el que es más Pink Floyd que el Pink Floyd de Gilmour, Roger Waters, está comenzando a tocar por segunda vez en cinco años en nuestro país. Y yo tuve la suerte de estar en el primer show, un Martes 5 de marzo de 2002, en Tribuna Andes. Aún me emociona recordar la partida, con el sol escondiéndose tras los cerros costeros, la entrada triunfal a escena con el Nacional repleto hasta el hastío (a pesar de los asientos VIP que se ponen adelante para disfrutar a lo señorito :p) y las antorchas encendidas en forma de encendedores y papeles con fuego cuando comenzaba a tocar Mother. Como estaba en una tribuna, vi ese glorioso espectáculo en perspectiva. Y el recuerdo se grabó a fuego.

Hoy Waters cumplirá el sueño de muchos: interpretar de forma íntegra el emblemático The Dark Side OF The Moon en vivo, de principio a fin, todas las canciones y toda la experiencia posible. El show promete mucho, dividido en dos sets de hora veinte aproximadamente, con un break de quince o veinte minutos para que la gente se reacomode, respire y se calme de tanta emoción junta. Como a Rogelio Aguas le gusta el sonido perfecto y las experiencias únicas, el concierto se podrá escuchar en sistema cuadrafónico, envolviendo absolutamente todo el recinto. Si eres afortunado de estar en cancha pegado a la reja que te separaría del sector VIP, sentirás el sonido viniendo de todos lados.

¡Vendrá Waters de nuevo? Ni idea. Seguramente, no. Si no lo vieron el 2002, la de hoy era una cita imperdible. Si fueron a ese glorioso primer show, también. Pero weno, no siempre se gana, ¿cierto? Lo que sí puedo asegurarles es que lo de mañana va a estar wenísimo, que tenemos preparadas sorpresas para el show y que habrá fiesta después de la tocata hasta que cierren El Living. Como pa conversar, tomarse un wen vaso de whisky (al menos yo :p), compartir y convivir. Acá el recordatorio:

FOTHER MUCKERS en vivo!!
EL LIVING de Cine Arte Alameda
Jueves 15 de marzo
23:30 hrs
$ 1.500 preventa
$ 2.000 mismo día

Nos vemos!!

domingo, marzo 11, 2007

Sobre Fother Muckers en Beauchef y la facultad de Injeniería.


Después de 303 entregas (por si nadie se acuerda, celebré las 300 subidas de textos en este espacio hace, precisamente, tres ocasiones atrás), me he dado cuenta de que subo cada vez menos. Y, como no es la primera vez que lo menciono, no lo reiteraré ahora. Para eso están las otras ediciones, claro está.

La foto que subí ahora es de fines de junio de 2005, en el único set acústico solo que, hasta ahora, he hecho en mi vida: abriendo la jornada de café concert de nuestra facultad, a modo de celebrar el fin de semestre, en el teatro Arte Bohemio. Con harmónica al cuello y la guitarra que prestó el wen Diego Cruzat. Hice como 3 o 4 canciones más nervioso que la cresta, pero creo que salí bien parado de la situación. Esa jornada la cerrábamos Fother Muckers, y era nuestra segunda presentación como grupo y la primera en que estrenábamos las primeras 2 canciones que tuvimos: Hector y Ya Veremos.

Aprovecho para hacer un “brieffing” sobre el show que Fother Muckers hicimos en Beaucfef. El primer show de regreso al ruedo en vivo fue en una fiesta universitaria para darle la bienvenida a los nuevos que estaban entrando esta semana. La “fiesta mechona”, como se le suele decir en todos lados por acá. La instancia para seguir en ánimo de pachanga y fiestota que ya se empezó con el brutal pero tradicional mechoneo, ese mismo que todos vivimos en alguna oportunidad en nuestras vidas.

Para mí, volver a Beauchef es rarísimo y les explicaré de inmediato el porqué. Yo salí de un cuarto medio matemático del Instituto Nacional, el colegio que garantiza que los inseguros adolescentes (que cuando niños fueron, según las notas de sus libretas de notas, los mejores de sus colegios) entren a la universidad sin problemas y asegurando en parte un futuro esplendor, ser emprendedor y digno dentro de lo que dicta el libro no escrito del “deber ser”. En lo que a los cuartos medios se refiere, el objetivo es uno solo: entrar a Ingeniería Civil Plan Común en la Universidad de Chile.

La formación en esos cuatro años de media, particularmente en los dos últimos (cuando ya estás en el área que elegiste sin pensarlo mucho en verdad), mete en los objetivos a corto plazo esa meta de llegar a estar en la Chile. Y, si no lo logras, el sentimiento de fracaso se apodera de tu ser, sintiendo prácticamente una caída al vacío, una incertidumbre y ganas de que el mundo pare. Si no tienes el puntaje que todo el mundo (incluido tú mismo) espera, pueden pasar todas esas cosas. Lo sé muy bien porque a mí me pasó en enero de 1999, cuando recibí los puntajes de la primera vez que di la PAA (se me cayó el carnet heavymente :P). Me iba bien, pero no a nivel de genio “top of the line” del colegio (menos mal… tenía vida :p), había ido a uno de esos cursos de verano en Beauchef que hacen para los que pasan a cuarto medio y ya me había hecho a la idea. Sin embargo, el destino me tenía preparadas otras cosas que sólo fui sabiendo con los años de errores y de vida.

Por eso fue tan raro volver a ir a ese lugar al que yo, en algún momento, pensé que iba a ir durante 6 o 7 años de mi vida. Volver a ese lugar fue raro, pues estaba volviendo no como un proyecto de estudiante de Ingeniería (así, con “j”, como lo pusieron en la lápida de la puerta de entrada :p), sino que tocando en un grupo de rocanrol para una fiesta de bienvenida a los nuevos que entran ahora, y en un plano completamente distinto al de los 17-18 años. Y volver para, más encima, dar un wen show, de esos para convencer al público deseoso sólo de webeo y más webeo. Un ambiente nada propicio para una banda de rocanrol, pero es precisamente en esos donde uno va probando de verdad el show. No ante audiencias controladas y seguras, sino que en partes donde nadie tiene idea de quién mierda eres.

Tocar ahí fue como todo festival acá en Chile es. Público muy difícil, que sólo quiere que lo complazcan con cosas fáciles. Algo esperado, por cierto. Imagínense a cientos de weones que, lo más probable, es que nunca han tenido contacto cotidiano con mujeres. Y mucho menos en la habitualidad de los salones de Beachuef. Esos cabros aprovechan cada oportunidad como vampiros en la noche, ávidos de conseguir algo entre la pachanga, el reaggeton, el webeo y las consignas de alianzas o lo que sea en que se organicen. Como pueden ver, nada propicio para que escuchen rocanrol.

Pero el rocanrol, en espíritu, sana todas las heridas con fuerza. Y nos tocó salir a eso de la 1 am, cuando ya habían jugado bastante eligiendo reina y pedían con fuerza música para sacarlas a bailar. Un grupo de rocanrol no tiene mucho que hacer ahí, pero igual salimos. Hicimos un set de algo más de media hora, donde tocamos puras “caladas” y un cover. Powderfinger sonó más poderosa y mejor que nunca, fácilmente es la mejor versión del himno de Neil Young que hemos hecho en este par de años desde que nos juntamos con los cabros a ver qué salía. No sé si fue por las circunstancias, por el fiato que tenemos tocando o por las coincidencias cósmicas que tanto citaba Jimmy Page para hablar de Led Zep. Yo creo que fue todo eso en conjunto.

Neil Young & Crazy Horse haciendo Powderfinger, del Weld...


Y pensar que tenía que estar temprano en la pega el Sábado en la mañana! Necesito dormir un poco más para recuperarme. Y si quiere ver cómo son los Fother Muckers en vivo, vaya a verlos este Jueves 15 de marzo a El Living del Cien Arte Alameda, a las 23:30 hrs. La entrada está a 1.500 preventa en la boletería del mismo cine, y a 2 lukas el mismo día. No se lo pierda.

lunes, marzo 05, 2007

Sobre Fother Muckers en revista Paula, Zona.cl y en El Living.


¡Y llegó marzo! Weno, en verdad siempre llega. No hay año sin marzo ni labores que comiencen como todo en la vida nomás. En lo que respecta a los que aún estamos estudiando, marzo nos indica con su valor casi intrínseco de tercer mes como “el tercer mes es el vencido” para los reinicios, que debemos volver a clases. La rutina de las cátedras, la angustia de las pruebas, la desesperación de los trabajos y el colapso definitivo de los talleres que, de seguro, me tocará cada Miércoles, jejeje.

Marzo también marca el inicio de actividades de Fother Muckers. De Los Auténticos Fother Muckers, como nos gusta llamarnos., De la banda que hace tributo a Fother Muckers, como de repente le digo yo. Bien saben (si no, les aprovecho de contar en los siguientes caracteres) que nos tomamos un receso de verano. Paramos pasadita la Navidad, por todo esto de las vacaciones. Ustedes saben: los viajes programados con anterioridad y los deseos de airearse y descansar pareciera que no se pueden postergar.

Aún así, no paramos nunca el trabajo de gestión de la banda, al contrario. Desde mediados de enero se sumó un nuevo integrante a la congregación fother mucker para ayudarnos en lo que es gestión y manejo, el manager como le dicen. Diego, un gran tipo, que creyó en nosotros y se sumó al equipo de trabajo de la familia. Y vinieron notas para prensa, entrevistas y planificación para estos meses.

Y llegó marzo finalmente, que trajo de vuelta los ensayos de Fother Muckers. En lo que ya se vislumbra como una eventual tradición, nos fuimos nuevamente a la playa para aislarnos del mundo y reencontrarnos con nuestro “beat”, nuestro ritmo y nuestra dinámica de banda. Nuevamente, en casa de Simón, en el sector de “El Consistorial”, camino a El Tabo, casi al lado de la playa y el mar, con un aire demasiado limpio para nuestros estándares capitalinos y una temperatura demasiado agradable para la sensación térmica habitual del verano en la cuenca. Todo eso dio la paz suficiente para retomar actividades e ir preparando y puliendo el acto en vivo que estaremos mostrando de marzo en adelante..

Por todo eso, marzo trae con fuerza a Fother Muckers de vuelta. Lo sembrado y trabajado del verano en lo que a gestión se refiere está rindiendo frutos desde ya. Partiendo por una nota en Zona.cl (particularmente, en la sección “música” del sitio), en un reportaje a 5 números de la escena independiente. El reportaje tiene por nombre el sugerente “De atrás pica el Indie” e incluye notas a Bellyco, Aeroplano, Denver, Nano Stern y Fother Muckers. Además, y por si eso fuera poco, la Zona ofrece descargar un compilado con 10 canciones de los grupos citados (2 por cada uno), con carátula y todo). Está bastante weno en verdad. Las fotos que nos sacaron (uan de ellas, esta que ven ahora) fueron como hechas en un picnic, y todos encamisados, como nos pueden ver. Yo venía directamente de la pega, ejejjeje.

por nuestra breve pero notable aparición en revista Paula, con sesión de fotos incluida. Weno, en la revista sale sólo una, pero fueron varias. Es más o menos así:

“El despegue de Fother Muckers.

Los cuatro músicos detrás de este particular juego de palabras son estudiantes universitarios amantes de los Beatles, Neil Young y los Kinks. No tienen estudios musicales ni disco bajo el brazo, pero el nombre Fother Muckers ya suena entre los conocedores de música nacional y forma parte de la nueva camada de bandas de rock que recorren el circuito de tocatas de Santiago. Su historia comienza en 2005 cuando, guiados por la idea de combinar el rock y el folk de sus ídolos de antaño, Simón Sánchez (22 años, bajo y voz) y Cristóbal Briceño (21 años, guitarra y voz) comenzaron a crear un proyecto musical, al que luego se sumaron Héctor Muñoz (25 años, guitarra) y Vicente Fernández (20 años, batería) para completar la formación actual. El 15 de marzo esta banda lanzará en el Cine Arte Alameda su primera producción, un EP de 6 canciones que anticipa lo que será el larga duración que están preparando para el segundo semestre de este año. Producido por Alex Anwandter de Teleradio Donoso, esta placa aún no es conocida por los grandes sellos, pero ya circula entre el puñado de seguidores que han echado a correr el mito de su sólida puesta en escena. El precio de las entradas es de $ 1.500 en preventa desde el 1 de marzo y de $ 2.000 el día de la tocata. Jueves 15 de marzo, 23:00, Cine Arte Alameda. Alameda 139, fono 664 8821”.

Por si quieren comprarla, la revista Paula sale $ 2.400 en kioscos. Y creo que ya les lelgó a los suscritos a La Tercera.

Ya lo saben: el próximo Jueves 15, Fother Muckers en el Living del Cine Arte Alameda, a $ 1500 preventa, y 2 lukas el mismo día. Y, como para calentar motores, este Viernes 9 en Beauchef para la semana mechona de Injeniería (así, con “j”, tal como la tienen en su edificio, ejejjej). Ojo, la del Viernes es para calentar motores. La fiesta en la que todos queremos verlos ahí reunidos es el jueves 15 en El Living. Va a estar re weno. El show promete, se los aseguro. Háganme caso.

Ahora debo prepararme para dormir. Mañana nuevamente pega, que ya está rindiendo frutos. De eso les cuento después, obviamente.

Nos vemos, cabros!!

jueves, marzo 01, 2007

The Departed.


He tenido ganas de dedicarle unos cinco mil caracteres a The Departed (Los Infiltrados, como la conocemos acá), dirigida por el maestro Martin Scorsese, desde que la vi en noviembre pasado en el cine. Creo que fui al día siguiente del estreno, bien temprano en la mañana, en una de esas ventanas que aparecen casi de milagro en la universidad. Lo suficiente como para que uno baje caminando al cine del centro más cercano y se sumerja durante un par de horas en alguna wena historia.

Sin embargo, esperé. Y creo que el momento para referirme a The Departed es precisamente este. Ganó el Oscar a Mejor Película el domingo pasado y le dio su primer premio de la academia al troesma Scorsese, tras seis derrotas en casi puras obras maestras. Estuvo a punto de ir a dar al grupo de los que reciben Oscar honorífico, que nunca han ganado en ejercicio, y que los putos de la academia dan como diciendo “ups, se nos olvidó reconocerte cuando trabajabas; ahora muérete con este honor tardío”. Fue agradable ver el momento, cuando ya eran casi las 2 y media de la madrugada acá, y yo tenía que levantarme tempranísimo para ir a la pega.

The Departed es una adaptación (ojo, no remake puramente tal) de una película de Hong Kong llamada Internal Affaire (lo pongo en inglés porque el teclado no da para tipear en japonés :p). Y lo que nos cuenta el relato es, básicamente, que el mundo está plagado de ratas. Gente con doble cara, que cambia de bandos constantemente sin dejar ni uno ni otro, la decadencia de la especie humana como consecuencia de la miseria y la corrupción del alma al, prácticamente, venderla al diablo a cambio del ascenso mundano. Todas estas temáticas (más bien, conclusiones que yo mismo he sacado, o sea, jugo y pelás de cable nomás :p) quedan cristalizadas en dos policías de Boston que tienen que estar de encubiertos. Uno en la mafia (Billy Custigan, Leonardo Di Caprio)y el otro para la mafia (Collin Sullivan, Matt Damon). Y ambos unidos, sin saberlo, bajo la figura del mafioso Frank Costello (un genial Jack Nicholson). Además, un nutrido elenco de reparto (Mark Walhberg, Martin Sheen, Alec Baldwin, Ray Winstone, Vera Farminga) van completando el entorno dentro de la historia, en donde pareciera que nade es lo que parece.

El largo relato que Scorsese nos ofrece en The Departed nos muéstrale deterioro humano de prácticamente todo el entorno de la policía y la mafia en Boston, dos bandos antagónicos pero demasiado parecidos entre ellos. Si apuntan una pistola, la verdad es que son iguales. La violencia y la crudeza ya son propias de marca Scorsese, apegadas fuertemente a parámetros reales. Aunque veamos sangre y crudeza en la violencia, sabemos que es perfectamente factible y lo podemos ver a diario. Sólo que optamos por negarlo por “sanidad mental”. No se preocupen por la extensión del relato, ya que el maestro va dando varios momentos notables que hacen que los minutos pasen volando. Y ojo con la segunda mitad de la película, que los va a dejar al borde del asiento. Y ese final chocante e inesperado dejará pensando durante un tiempo considerable. Al menos, en la vuelta a casa tras salir del cine o sacando la copia del DVD.

Recuerdo que, cuando salió The Departed en el último trimestre del año pasado, la crítica la aclamó, sin dejar de mencionar que esta podría ser perfectamente una película “menor” del maestro Scorsese. Claro, es que después de Taxi Driver, Raging Bull y Goodfellas, ¿acaso se puede hacer algo más genial, mantener ese peak? En ese sentido, juzgar a The Departed con la misma vara que los clásicos indiscutidos del legendario director. The Departed funciona. Y funciona demasiado bien, al decir verdad.

Es evidente que ha ayudado mucho el factor taquilla en la consolidación de The Departed como “mejor película del 2006”. Hasta ahora, es la que más ha recaudado en los cines en toda su carrera. Y bien sabemos que ese factor, en el mundillo de Hollywood, lo es TODO. ¿Qué importa que sea un relato de calidad, una historia intensa y un cruel relato de la realidad? Sólo corta entradas, eso es todo lo que importa, el resto son sólo adjetivos. Si no produces, no sirves.

The Departed pudo dejar (casi) contentos a todos. A los fanáticos de Scorsese, que somos muchos, al público en general y a la industria. Los que dicen que Scorsese se ha rendido al sistema están hablando de más. El tipo aún sigue filmando cosas que le interesan y sigue imponiendo su visión final en los proyectos. Obviamente, en estos últimos veinte años ha costado, porque el negocio de hacer películas se rige por las lukas más que por los relatos. Pero Scorsese sigue ahí, al pie del cañón, luchando y trabajando.

Ese Oscar en manos de Scorsese tiene mucho de una “misión cumplida” y de justicia al fin realizada. Al final del día, esos premios son pura estadística y lo que va quedando son los relatos y las historias de calle que nos entrega (y sigue entregando) Scorsese. Si The Departed no entra al selectísimo grupo de “obra maestra”, al menos cumple con el “película más wena que la cresta”. Y eso no es menor en estos días donde abundan las películas malas y las pérdidas de tiempo a granel.

Véanla, que hoy la reestrenaron en los cines. Esto del Oscar conlleva reestrenos en las salas. Si usté es flojo y prefiere verla en su home theater personal, arriéndela en el videoclub amigo, de esos que taren estrenos en Zona 1. Los gringos ya la estrenaron, y en edición de 2 discos, con muchísimos extras. Y no olvide la notable banda sonora. Es que Scorsese lleva el rocanrol en el alma pue!

martes, febrero 27, 2007

Celebrando los 300 textos/2º año y el Oscar de Martin Scorsese.


¡Y llegamos a las 300 entregas de este fotolog! Doble motivo para celebrar, además los dos años de este espacio llamado hecrock41.

Cuando comencé con todo esto, nunca pensé que iba a durar todo este rato. Son prácticamente dos años de estar escribiendo todo lo que se me atoje en este espacio (son 300 en este fotoló, lo del blog es otra cosa, aunque más de lo mesmo con algunos bonus tracks, jejejjeje). Y puedo decir con un poquitín de orgullo que el propósito de LIBRE EXPRESIÓN que puse con estas mismas mayúsculas ene se primer texto de un domingo 27 de febrero del 2005. Aún considero que esos tres insignes héroes del rocanrol (el troesma Dylan, el viejo y querido Neil Young y el mano lenta Eric Clapton) son modelos a seguir. Como que no he cambiado mucho en mis creencias y valores en este par de años.

Algunas cosas sí han cambiado. Para los que me conocen de antes, no los debe dejar de sorprender que ahora sí esté súper encarrilado en algo. Y es que no es para menos: estoy haciendo precisamente lo que más me gusta, el periodismo y la música. Ha pasado mucho tiempo desde esos inseguros días de escolar en el Instituto Nacional, donde te dogmatizan la cabeza hacia lo que potencialmente eres capaz, claro que todo dentro de las convenciones y tradiciones propias de un país como Chile, donde se mira en menos a los técnicos (craso error) y en donde todos quieren ser jefes, gerentes y directores ejecutivos de cuanta weá se les ocurra en sus arribistas cabezas.

Es difícil seguir tu verdadero llamado en la vida (por decirlo de alguna forma) sin enfrentarte a absolutamente todo lo que has dado por sentado. Tu estatus de vida, tu familia, tu entorno de parentescos, tu círculo de amigos, tus amores, etc. Todo se configura dependiendo de las elecciones que tomas en la vida. Cuando estas son guiadas por el “deber ser”, no siempre (por no decir nunca, en verdad :p) resulta bien para tu espíritu, para tu salud y para tu mente. En el juego de la mediocridad que nos lleva a la aparente estabilidad, entregamos nuestra alma en todo el proceso. Y eso no lo deberíamos permitir nunca.

¿Se han fijado que, desde hace bastante tiempo ya, no actualizo tan seguido como antes? Entre la edición 100 y la 200 de este humilde espacio, pasaron apenas unos 4 o 5 meses. Sin embargo, entre la 200 y esta, han pasado unos 10 meses, casi un año. No es que no tenga mucho que contar, al contrario. Hay muchas cosas que están ocurriendo y que me mantienen ocupado. Y creo que la gran parte de ellas las he compartido acá, no con un afán exhibicionista, sino que precisamente para ir compartiendo experiencias de vida. Y ene se compartir, también he querido ir mostrando lo que me gusta: música, cine, literatura, costumbres, pasiones, enamoramientos y sentimientos, sin sonar todo lo mamón que todas esas cosas nos pueden llevar a ser.

En estas últimas 100 ediciones ha pasado de todo: en estas semanas he estado trabajando por un mes por una wena paga (algo más que improbable que impensado –al menos en cuanto a remuneración se refiere-, dada la condición de estudiante que aún poseo :p); la revolución pingüina, que nos tuvo a todos admirados y preguntándonos sobre nuestras propias ganas de mejorar nuestra cuadra; el Transantiago, que va a costar un montón digerirlo, y que sería mucho mejor si lo alejáramos de nuestros vicios ya insertos en nuestra idiosincrasia; el regreso de The Police en los Grammys de este año y el de Los Tres el año pasado, con más fiato que nunca, un nuevo disco bajo el brazo (el excelente Hágalo Usted Mismo) y mostrando que, para bien o para mal (sobretodo esto último, en verdad), esos seis años de separados parecieron no existir en nuestro inconsciente colectivo; nuevos discos de Weichafe (el gran Harto De Todo), el troesma Dylan (con su Modern Times), Red Hot Chili Peppers (su doble colección de bellas y poderosas canciones de amor en Stadium Arcadium), Pearl Jam (el poderoso homónimo, que nos muestra –más bien, nos confirma con creces- que son más power que la reputamadre), Neil Young (su incendiario y jugado Living With War), Beck (su juguetón e interesantísimo The Information), y un no tan largo etcétera.

Entre la 200 y la 300 también pasaron muchas cosas para Fother Muckers: grabamos disco, nos ordenamos y empezamos a mirar a un plazo un poco más largo. Se vienen tocatas más seguidas de lo habitual y muy wenas noticias. Ya estaremos avisando y publicitando como corresponde nuestro regreso a los escenarios. En aproximadamente dos semanas y media, si el cálculo no me falla, estaremos de vuelta en los escenarios. Va a estar weno eso.

Si no existen las alineaciones de las estrellas y los astros como para hacer coincidencias, no sé a qué atribuir esto. Justo en la víspera del segundo aniversario de este sitio y de la edición número 300, el maestro de todos los tiempos Martin Scorsese ganó su primer Oscar en una carrera de casi 40 años dirigiendo algunas de las películas fundamentales dentro de la historia. Aunque hoy tenía que estar muy temprano en la pega, me quedé hasta tarde viendo los Oscar. Y la alegría fue tremenda al ver que el premio a Mejor Director iba para el troesma Scorsese y el de mejor película a ese pedazo de film que es The Departed (dentro de estos días la comento como corresponde, jejejje).

Después de muchas películas geniales, de mucha calle recorrida y de mucho rocanrol de por medio, la industria le da el espaldarazo a alguien que sigue la historia que se escribe en la calle con la gente de verdad. Y eso no es menor para celebrar, justo en el segundo aniversario y la edición número 300. Por eso la foto de esta edición trescientos es de Martin Scorsese junto a su mucho más que merecido Oscar. Por eso celebramos junto a él.

El momento de la ceremonia cuando Scorsese recibe el Oscar...


Ahh! Los invito a que visiten http://www.kafeina.cl , una nueva propuesta en lo que se refiere a revistas online, actualizada cada quincena. Hay varias plumas notables ahí, y el número de hoy está dedicado al calentamiento global. Como pa lerla y ver An Inconvenient Truth. Revísenlo.

Nos vemos!

PD: Les dejo algunos links del fotolog sobre Scorsese, entre pelás de cable, comentarios y desvaríos varios: Scorsese vs Tarantino; Scorsese como relator con calle

-Películas: Taxi Driver; Mean Streets; Goodfellas.

-Documentales: No Direction Home: Bob Dylan; The Last Waltz.

jueves, febrero 22, 2007

Las series de TV ahora se ven en DVDs y por la internerd.


Uno de los pocos rituales rutinarios que mantengo es el de ver 24 en el Fox. La he seguido desde que dieron el primer capitulo, allá por marzo de 2002, en el cable. Cinco años han pasado! Mucho agua ha corrido bajo el puente, pero mi costumbre de encerrarme en mi pieza, apagar la luz, poner el equipo de sonido, previamente conectado al videograbador stereo, a un volumen considerable y sintonizando el canal correspondiente del Fox (ha sido 27 antes y 44 ahora en el cable) en el video para ir garbando mientras veo el estreno se ha mantenido en las cinco temporadas completas que lleva la serie. Sin embargo, esa costumbre está peligrando seriamente gracias a la tecnología.

Esto de la “internerd” me ha permitido últimamente a fomentar mi vicio por las series. Gracias al milagro de la tele digital de alta definición (onda “widescreen, el formato de dieciséis novenos, 16/9 o 16:9, el “anamórfico” o como quieran llamarlo), ahora la tele se ve mejor. Muchísimo mejor que cualquier grabación de cinta de Ve Hache Ese. Con el “tema” del tracking dejando de ser “tema”, la calidad es algo que ya viene de base en estas cosas. Ya no se habla de líneas del gasto de cintas carreteadas, sino que de los píxeles mas o píxeles menos de la compresión del formato avi y de los archivos vob. Tan pajeramente técnico todo, ¿cierto? Jejejejje.

Viendo para atrás, creo que fue Lost la que fomentó esto de seguir las series en formato digital y no semanalmente por la tevé. Weno, acá fue todo un fenómeno gracias a la emisión con doblaje en español de Canal 13. Les sube el rating con un programa envasado ultra bien marketeado (¿recuerdan las micros y los afiches gigantes del Metro anunciando la epopeya de los náufragos sobrevivientes del vuelo Oceanic 815? :p) y aprovechan de ganar unos puntos por publicidad. Pero la gente queda sedienta por más.

¿Qué se hacía para ver una serie de estreno? Simple: se esperaba al estreno en el cable en los canales especializados. Fox, Sony Entertainment Televisión, Warner Channel, Universal y Axn siempre nos han mostrado las primicias que disfrutamos en idioma original y a tan solo meses de su premiere en gringolandia. Sin embargo, esos pocos meses se hacen una eternidad si los comparamos con las tan solo horas (:o) en la que podemos bajar un programa recién emitido por la tele de USA.

Ya les he comentado mi costumbre de ver algunas series. Les he dedicado cinco mil caracteres a cada una de ellas. Que 24, que Lost, que Prison Break, que Nip Tuck, que etc. Todos ellos son programas que lidian con distintos aspectos de la dramaturgia, la tensión, el suspenso, el siempre agradecido factor sorpresa y los distintos hilos dramáticos nos mantienen pegados ala pantalla chica. Pero no por cualquier cosa: actualmente, estas producciones están hechas a un nivel más pro que la cresta! A estándares de cine prácticamente, filmadas en 35 mm y con sendos presupuestos. Los estudios y canales grandes se juegan mucha inversión en tan solo unos pocos episodios.

Ya no son casos aislados ni capítulos unitarios que puedes agarrar cualquiera y da lo mismo. No señor. Ahora las series, para captar el mensaje completo, tienes que seguirlas desde el piloto, el capítulo uno. Y no son cualquier tipo de historias. ¿Qué saca alguien con seguir Lost en la tercera temporada? ¿Cómo se comprendería la psiquis de Jack Bauer sin haber visto la primera temporada de 24? En las series de hoy, se va construyendo ladrillo a ladrillo el complejo edificio del desarrollo de personajes y tramas.

Al parecer, todo indica que la gente a nivel mundial está prefiriendo la wena ficción a los realities que saturaron hasta decir basta. Nunca vi Huaiquimán y Tolosa, pero sé que pegó muy fuerte el año pasado (portada Rolling stone Chile y todo lo demás). El fenómeno de Casado Con Hijos, por más que sepamos que es Married With Children adaptado a la chilena, quedó tan bien hecho que generó toda una locura que raya en lo absurdo y en lo asfixiante.. Se vienen más producciones dramáticas y adaptaciones acá, como para aprovechar el ímpetu.

Personalmente, concuerdo con lo que dice Stephen King, el notable autor de no pocos “best sellers” adaptados al cine. Ahora King las hace de columnista de tele para el Entertainment Weekly, una de las publicaciones más prestigiosas del espectáculo gringo. Desde su columna, King afirma que las series deben darnos una sensación de estar llegando a alguna parte, es decir, deben darnos ciertas certezas. En 24, el solo hecho de que sabemos que el día tiene 24 horas y que hay un final que se acerca da el colchón de certeza suficiente para que Bauer pueda salvar al mundo cuantas veces deba sin que lo encontremos falso o improbable de ocurrir bajo las coordenadas de la realidad “de a de veras”. Cuando las cosas se tornan demasiado inverosímiles y las certezas llegan a un nivel inexistente (todo dentro de las coordenadas del mundo que nos presentan, claro está), los relatos se tornan flojos y carentes de los imprescindibles puntos de identificación de la audiencia con lo que se les presenta.

El DVD y las descargas por “internerd” cambian nuestra forma de seguir estos relatos. ¿Ver uno por semana? N tan sólo unos días es posible ponerse al día. ¿Esperar a que lo den en el cable? Mejor dejar bajando el capítulo de anoche (y con subtítulos más encima, uno de los servicios más útiles de la industria del ocio comunitario :p). ¿Nunca viste alguna? Para eso están las cajas de DVD, con 3 o 4 discos como pa ponerse al día de una. Y, las originales, a precios amigables para los que no les gusta esto de grabar.

Con estos saltos tecnológicos, pareciera que estuviésemos viendo películas de duración extra super ultra híper larga más que programas de televisión. Ahora uno se encierra en la pieza, pone el DVD conectado al sistema de sonido, prende la tele y se sumerge en otros mundos que nos recuerdan mucho al nuestro. O, si lo prefiere, aplica “full screen” a la configuración del reproductor de Media de su PC y pone un “no molestar” en la puerta. Cualquiera de esas opciones sirve para las maratones de series cuasi películas.

Vean lo que hace el ocio: 24, en versión sitcom, hecha por alguien que la subió a You Tube...


¿Siguen alguna serie? ¿Cuán cambiadas tienen sus costumbres por ellas? Comenten.

lunes, febrero 19, 2007

Sobre las historias que se escriben en la calle y se archivan.


Acá va otro texto en “diferecto”, redactado en los descuentos de la jornada laboral de un Lunes 19 de febrero de 2007. Ya cumplí mi primera semana de trabajo. ¿De oficina? Sí, de oficina.

Aun me cuesta decirlo y asimilarlo. Aún me cuesta enormidades levantarme temprano, a eso de las 6 de la mañana, para llegar a las 8 en punto al juzgado donde estoy archivando expedientes de todas esas cosas que ya fueron. Todas esas cosas que ya pasaron, las que ya dieron que hablar. Algunas de ellas salieron en los diarios y en las noticias en la tele, en horario estelar. Otra pocas, quizás lograron portadas y titulares de primera plana (esas que remecieron la rutina o que, derechamente, llenaron espacios por falta de tema en la agenda noticiosa :p). De otras, nadie supo más que los mismos involucrados, ni siquiera el personal que trabaja. Seamos honestos: con todo el volumen de cosas que hay que revisar, evaluar, trabajar y archivar, ¿alguien se da la molestia de ir revisando caso a caso, como corresponde?

La maquinaria no deja que las cosas se hagan como se debieran hacer, como correspondería hacerlas en el plano más humano posible. ¿Casos sobre la miseria humana, los errores y las circunstancias a las cuales todos estamos sometidos, y que van afectando más allá de lo tolerable para un ser humano y si psiquis? ¿Para qué molestarse, si a nadie pareciera importarle?

En vez de calentarse la cabeza, a las caras se les reemplaza por los códigos y los números de registro. Ya no tienes nombre, sólo un Rut. No tienes un problema grave en tu vida, sólo un número de causa, un Rol, como se le dice. Años y años de problemas, trámites, molestias, arreglos, sentencias, apelaciones, malos ratos y pocas alegrías (más bien, visos mezquinos de felicidad vías gotero, en caso de que las resoluciones salgan a favor – nadie te paga el daño emocional que conlleva estos procedimientos :p) son tan sólo unas hojas llamadas “fojas”, que van dando cuenta de los movimientos. Sólo hechos documentados, cifras que no son inferiores a cinco dígitos (decenas de miles, se entiende) y nombres que no tiene caras. Puede ser cualquiera, en verdad.

Mucho de eso está encima de unas cuantas mesas que rodean mi escritorio con el PC sin “internerd” que opero. En mi primera semana me ha tocado archivar muchísimas causas de hechos pasados. La mayoría de ellos, de los años 90 que vieron mi adolescencia, mis primeros amores, mis primeras seis cuerdas y mis primeros discos. Esos mismos años vieron sangre, muerte, violaciones, abusos, robos, vendettas y todas esas cosas que la ley agrupa categóricamente dentro de un solo concepto: CRIMEN.

¿Saben? Pareciera que, por el solo hecho de agruparlas en ese único concepto, se está dando la pauta a seguir para lo que significa este tipo de actividades. La atención en detalle de cada caso se pierde, no hay tiempo suficiente para dedicárselo a cada caso como corresponde y no hay personal suficiente como para siquiera intentar hacer semejante hazaña. No tiene sentido: falta maquinaria dentro de la maquinaria. Ni siquiera pensar en eso.

Sin embargo, lo que contienen esas fojas agrupadas en expedientes son historias o pedazos de historias. La humanidad bajo un prisma de dolor, frustración y sufrimiento. Porque NINGUNA de las que me ha tocado revisar para ingresar sus códigos (nombres, roles, estados, delitos y fojas) pueden dar cuenta de finales felices y cantos de victoria. Por el contrario: si no hay sentencia, hay proscripciones o hay derechamente olvido por el tiempo. Si no pasa nada, es muy probable que siga sin pasar nada. ¿A quién le interesaba? Sólo a sus afectados.

No debiera de ser así. La calidad del servicio (esto que se hace en la administración pública es, precisamente, un servicio a la comunidad y no un servicio de auto aprovechamiento, como muuuuchos creyesen o quisieran creer), creo yo, mejoraría de inmediato si pusiésemos más atención a esas cosas. La calle no debe ser algo temido, sino que algo que se pueda comprender y analogar a la propia experiencia. Escuchar a la gente, salir a caminar, tomar en un bar, comer italianos en los “Don Pepe” de Plaza de Armas acá en Santiago, jugar a la pichanga con los amigos del barrio, carretear. Todas esas son opciones que nos sacan de la burbuja rutinaria, de la cual no siempre (por no decir nunca :P) estamos dispuestos a salir.

Me pregunto qué haría un Truman Capote o un Martin Scorsese revisando estos expedientes para archivar. Todas esas historias que, de seguro, se han escuchado una y otra vez desde que tenemos memoria colectiva, pero que tienen su propia marca al tocar a ciertos seres humanos. Si la ficción se nutre de la realidad, acá habría material suficiente para preparar un montón de novelas, guiones y diversos escritos, además de canciones u obras audiovisuales. Demás que Scorsese estaría absorto revisando la enorme cantidad de fojas de un expediente de infracción a la ley de drogas. Si a ese delito se le suma homcidio por vendetta, mejor aún: ya hay trama suficiente para afirmar un notable relato apegado a la realidad. Si “la historia se escribe en la calle, con gente de verdad”, la historia se iría armando también con estos relatos que nos muestran todo aquello que no necesariamente es “bueno”, “noble” o “ejemplar”.

Usté que está leyendo estos caracteres: ¿qué es lo que le llama la atención de todas esas historias sórdidas y turbias que protegen unas fojas de expediente? ¿Se ha visto involucra@ en algún proceso criminal, civil, tributario o demases? ¿Ha demandado a alguien? ¿Lo han demandado a usté? De seguro que casi nadie de los que lee este flog se ha visto enfrentado a situaciones tan adversas como las que veo acá a diario en el papel, pero nunca se sabe. Estas cosas, precisamente, no se comentan todo lo que se debería.

Comente. Reflexione. Opine. Relate. Cuente. Redacte y comparta.

viernes, febrero 16, 2007

Sobre los 26, caminos y las (pocas) efemérides de 16 de febrero.


Hace muchísimo tiempo que quería subir esta foto que están viendo. Siempre me gustó esta foto de cuando era un inocente y adorable bebé de apenas unos 10 meses, entrando el verano y terminando el 1981 que me vio nacer un 16 de febrero. Mis papás llevaban poco más de un año en Santiago. Se habían venido a Santiago porque mi papá consiguió trabajo acá en la capitale.

Un año más viejo. ¡Ya tengo 26 años! Hace rato que entré al “estratus” de “adulto joven”, ese que disfruta con el VH1 y no con el MTV, el que prefiere la Concierto a la Rock & Pop y el que ya está trabajando para costearse su vida y, si le alcanza, empezar a darse lujos materiales, de esos que la memoria cargada de íconos culturales que le dan forma a un inconsciente colectivo. Que el auto cool, que el viaje por el mundo, que los restoranes con onda, que etc.

A mis 26 años, puedo decir que me siente mucho más joven, como dice el troesma DYlan en My Back Pages (“I’m younger than that now” canta con su acústica en el Another Side Of Bob Dylan). No sólo por verme tan pendejo (TODO el mundo me echa, al menos, unos 4 años menos :P), sino que porque me he salido de todo lo que se podía esperar de mí cuando era un perjenio colegial que tenía wenísimas notas sin siquiera estudiar durante al mitad de su estancia en el Instituto Nacional. Todo hacía ver que yo seguiría el camino de la realización profesional y que sería uno más de aquellos cabros que pasan estudiando y rindiendo frutos.

¿Qué pasó en el camino? Encontré mi camino por al vida. Así de simple. Ya son unos 3 o 4 años desde el momento clave en que pasó. Pero eso es para contarlo personalmente o escribirlo con más detalle y reflexión. Aunque cinco mil caracteres parezca una cantidad enorme para escribir, hay cosas que necesitan otro tipo de espacios y tiempos.

¿La pega? Hasta ahora, todo bien. Puedo escuchar música mientras trabajo en el PC y me da gusto ver que hay algo de avance en estos 4 días que han pasado. Sin darme cuenta, la semana se fue volando. Y quedan 3 más.

Por mi cumpleaños ya escribí unos cinco mil caracteres antes y la idea no es darles la misma lata siempre, ¿cierto? Para esta ocasión, preparé otro tipo de lata. Una lata enciclopédica, jejjejejjejejje. No es desconocido el hecho que todos fantaseamos (aunque no lo admitamos) con que en nuestro cumpleaños pasen cosas importantes. Y recopilé algunas pocas efemérides:

-Un 16 de febrero nació Sonny Bono, el primer marido de Cher y con quien compartió singles rankeados a mediados de los 60 en Sonny & Cher.

-Un 16 de febrero de 1964 los Beatles se presentaron por segunda vez en el Ed Sullivan Show. Esta vez no en el clásico estudio de Nueva York, sino que desde un hotel en la ciudad de Miami, la misma de los Nip Tuck y los mafiosos cubanos exiliados. Según cuentan, los cabros estaban maravillados con tanta playa y tantas minas que les gritaban y escribían cosas como “I love John en la arena, para que ellos lo viesen desde sus ventanas de cuarto del hotel con vista al mar.

-También un 16 de febrero, pero de 1957, ingresa a los charts gringos la canción Come Go With Me, cantada por Del Vikings. Esa fue una de las canciones que The Quarrymen tocó cuando Paul McCartney los vio por primera vez, llamándole la atención el hecho de que John Lennon, el rubio de rulos peinados a la mala en el estilo Elvis, le cambiara toda la letra a la canción, como lo hacían los blueseros.

-Un 16 de febrero de 1992 Mick Jagger no pudo ingresar a Tokio por tener problemas con algunos de sus papeles. Pasó la noche en el hotel del aeropuerto de Tokio. Como era de esperarse para un magnate como Michael Jagger, al dái siguiente pudo ingresar con sus appeles impecables. Lo que hace la plata…

-Un 16 de febrero de 1974, el increíble disco Planet Waves, de Bob Dylan & The Band, se ubicaba en el número uno de los rankings gringos, siendo todo un éxito que corroboraría la agotadísima gira por Gringo alndia, a arenas llenas y con las entradas agotadas por la venta remota. Y teniendo la misma dinámica que en 1966 les hizo recibir un sinnúmero de pifias e insultos…

-Y, por último, un 16 de febrero de 1985 el jefe Springsteen y sus bandmeits de la E Street Band inscribían Born In The USA en el número uno en su país natal. En el resto del mundo, la canción que le daba nombre a la placa despertó rechazo y suspicacias. Si se fijan en la letra, Bruce nos da un desgarrador relato de cómo es el ser un gringo de clase media que lucha a diario por sobrevivir, que tiene que ver a su gente o a sí mismo yendo a pelear guerras que no tienen que pelear y estar pateando piedras en la calle, sin las oportunidades que el gobierno de Reagan decía garantizar.

En fin… esas son algunas cosa que pasaron un 16 de febrero. No son muchas, pero pasaron igual.

Es cuático hacer un segmento así de nerd y enciclopédico, ejjejjeje. Prometo evitar estos exabruptos dateriles, en serio. Por ahora, a dormir un rato. Tengo que levantarme temprano pa llegar a la pega sin problemas. Si alguien se acuerda de alguna otra efeméride de 16 de febrero, coméntela en el libro de visitas.

Nos vemos!

martes, febrero 13, 2007

Desvaríos varios de diversas variedades transantiaguísticas.


Este texto es derechamente en “diferecto”, jejjejeje.

Son las 11 y media de la mañana de hoy Martes y estoy redactando estas palabras desde mi pega. Así es: conseguí pega! Una suplencia por un mes archivando causas en un Tribunal. Ok, no fue en algún medio esta vez. Toma.cl no se actualiza mucho por estos días, la Radio UC está de vacaciones hasta marzo y aún me quedan 3 semestres más antes de poder hacer mi práctica profesional (paso el dato: quisiera hacer turnos en radio :p). Tengo este año y medio para encontrar pega en lo que sea y no ponerme exquisito pa elegir la pega. El trabajo dignifica y no es chiste. La pega es pega. Y la paga es wena. Tengo la suficiente privacidad como pa redactársete texto (aunque sea de a un par de líneas cuando pueda :p) y subirlo en la noche en casa. Acá no hay internet, jejeje. Lo más probable es que se vengan varios textos como este. ¿Quién sabe?

Pasando a otras cosas…

Ayer estaba viendo la Rolling Stone de febrero y aparece una entevista a Pete Townshend, el genio compositor y héroe de la guitarra de todos los tiempos. Y me dio un dejo de pena el leerla. Nunca quise referirme tanto a lo de The Who en Sudamérica porque, principalmente, nunca confirmaron del todo la fecha acá en Chile. Lamentablemente, ya todos sabemos en qué terminó ese rumor: a falta de estadio disponible en Brasil (que, en términos numéricos, representa la mitad de una gira de la triada Brasil-Argentina-Chile), cancelaron el show de Argentina, que iba a realizarse en el Estadio de River Plate, y nunca confirmaron la fecha acá en Chile, en el Estadio San Carlos de Apoquindo. En Argentina la venta de entradas iba bastante bien, pero no lo suficiente para justificar una venida a Sudamérica. Ustedes saben los costos de estas megaproducciones de bandas más grandes que la vida misma.

¿The Who en el Estadio Nacional? Queeee? Parecía algo muy improbable, por no decir inviable o, peor aún, imposible. Basta recordar la penosa concurrencia al show de los Stones en el recinto ñuñoíno para comprobar lo que uno de los ejecutivos de DG Medios declaró tras la omisión olímpica que la empresa comandada por Michael Jagger (también conocido como Mick por los amigos y los patúos que creen conocerlo :p). La declaración rezaba uno de los prejuicios más grandes y difundidos en la orbe: “Chile no es un país roquero”.

Así de duro. Así de crudo y así de violento. Un prejuicio que, incluso entre nosotros mismos, se mantiene. La analogía clásica de que Chile es The Beatles y Argentina , The Rolling Stones. El chileno es más dulce y el argentino más visceral. Que el chileno es más apocado y siútico y que el argentino es agrandado y poco “fino”. Que el chileno es más diplomático y el argentino más frontal. Que el chileno no le interesa generar tema y que al argentino sí. Y así con un sinfín de analogías que, de por sí solas, pasan los cinco mil caracteres de este espacio. Puros prejuicios en su mayoría infundados y mal divulgados en la memoria colectiva de nuestros pueblos.

Lamentablemente, uno hasta puede creérselo con los pastelitos que salen de acá de repente. Ojo, no me refiero a lo meramente musical, sino que a la vida tal cual la conocemos. De hecho, no son pocos los que se acá se quejan por todo. Que el Transantiago, que el gobierno, que el fútbol, que la farándula, que las teleseries, que el Festival de Viña, que las peleas con este y con el otro y un etcétera no tan largo como debiera serlo.

Nadie se preocupa del hecho de que este país ya no nos va a pertenecer al ritmo en que nos vamos sumergiendo a lo privado, a lo “privatizante” y a lo puramente egoísta. Somos seres aislados, incapaces de compartir y unirnos, más que por una causa, por cualquier cosa en común. Nos aislamos dentro de nuestra rutina y no queremos saber nada de nada.

En vez de querer siquiera intentar aprendernos el recorrido que tenemos que hacer en el Transantiago, reclamamos a más no poder, nos tomamos las micros y hacemos barricadas. Es curioso ver ese clima social en verano, en plenas vacaciones. Con ese precedente en pleno febrero, se nos viene un marzo ultra pelúo para todos. Una política de gobierno apresurada y centrada en beneficios políticos más que prácticos, una verdadera mafia de transportistas (recordemos cómo el gremio ya ha hecho de las suyas paralizando al país) y la gente poco dispuesta a readecuar sus rutinarios hábitos diarios hacen que todo esto se vuelva derechamente incontrolable. Ya vamos en el cuarto día de Transantiago y sólo hemos visto caos. Al menos, al borde del caos.

¿Qué pasará con el Transantiago? Ya tenemos antecedentes del sistema aplicado en otros países, aunque también depende del factor idiosincrásico de cada estado al que se le aplique. Por ahora, sólo a cargar las bip y esperar que no pase nada peor, por más que así indicaran todos. Por ahora, a aprehender bien lo que son las troncales y las locales.

Como el Rock tiene que ver con la vida al ser una forma de mirarla y experimentarla, todo lo anterior tiene relación en el plano más íntimo. Parafraseando a la Radio Futuro, ¿le estará faltando rock al Transantiago? ¿Los recorridos están tan enredados que da miedo salir a la calle? ¿Se quedo esperando horas una micro? ¿Se tomaría un bus? Deje su post opinando al respecto.

A todo esto… para llegar a la pega me sirven 3 troncales que me dejan ahí mismo. La suertecita que tengo! Vamos por ancho camino…

viernes, febrero 09, 2007

Una continuación de los caminos sorprendentes del azar de Winamp.


Nuevamente, recurro a un interesante ejercicio que hice en algún momento de las vacaciones de invierno. ¿Recuerdan el de ir redactando algo inspirado en lo que va sonando por el sistema de sonido del computador? El “shuffle” del Winamp nos puede llevar por caminos misteriosos. Vamos a ver qué nos depara esta vez.

El “viaje” partió con la hermosa versión que hace la gringa de Laura Cantrell para la canción When the Roses Bloom Again. Y la sola mención de esta versión merece un comentario freak de datos y demases: originalmente, esta canción iba a salir en el primero de los dos discos que el gran cantautor británico de protesta contemporánea Bill Bragg grabó junto a los wenos cabros de Wilco en 1998. La música que escribieron juntos fue para unas letras que el héroe de la contracultura gringa Woody Guthrie tenía escritas para futuras canciones o sólo sus palabras volcadas en papel.

Este material llegó a manos de Bill Bragg por medio de la hija de Guthrie. Y Junto a Wilco compusieron la música para esas palabras inéditas. El disco se llamó MErmaid Avenue, que tuvo su “secuela” en el 2000. Una de las canciones que garbaron era When The Roses Bloom Again, que canta Jeff Tweedy de los Wilco. Sin embargo, descubrieron que existía la posibilidad de que Guthrie no hubiese escrito esa letra, por lo que decidieron sacarla. Aún así, los Wilco la siguieron tocando en sus shows en vivo. Laura Cantrell escuchó esa evrsión y quedó fascinada. Eventualmente, ella al grabó en 2002. LA descubrí gracias al programa del troesma Dylan en la radio.

Después, el shuffle me lleva a Will You Love Me Tomorrow, cantada por su autora, Carole King, en compañía de James Taylor. Demás está decir lo genial que es Carole King como autora de canciones. Partió escribiendo muy joven, dando junto a su entonces marido Ferry Goffin. Juntos, crearon perlas maravillosas como Locomotion, Take Good Care Of My Baby y (You Make Me Feel Like A) Natural Woman, entre otras. En 1971 grabó Tapestry, un bellísimo disco, que nos mostró a una Carole King que se reinventó comos entida cantautora personal, frente al piano y confesionalísima mujer (aunque la reina musa inspiradora en este rubro es y siempre será mi amada Joni Mitchell :P). Entre las que grabó para ese disco, estaba una de las “viejas”, Hill You Love Me Tomorrow.

Acá pueden ver a Carole King en vivo, sola al piano, en un BBC In Concert, 1971...


El shuffle del Winamp es bastante especial. Sigue en la onda del sonido californiano y pasa The Lee Shore, del súpergrupo Crosby, Stills, Nash & Young. Una canción reposadísima, que sé que le dio nombre a una de las páginas dedicadas a esta gran superagrupación de secos. Yo saqué este track de la caja de 4 CDs que editaron en 1991. La canción ya la conocíamos de la versión en vivo del discazo doble 4 Way Street. Anyway, ¿acaso importa de dónde mierda saqué la canción? Basta de datos melómanos de mierda. Es una bella canción y punto. Y eso es todo lo que debe importar, ¿cierto?

El viaje sigue su camino. Y me lleva directamente a la ruta del troesma Dylan y su Honest With Me, del Love And Theft del 2001. Otro dato freak: ese disco fue lanzado un… Martes 11 de septiembre de 2001!!! Obviamente, el atentado al World Trade Center ocupó las preocupaciones de todo el mundo occidental. Cuando se caen símbolos, ¿importa que el troesma saque disco?

Siempre me han gustado los Red Hot Chili Peppers, especialmente en esta era en que la magia del gran John Frusciante y sus wenas vibras de amor y paz inundan lo que ahcen en conjunto. Y el shuffle del Winamp me regala Porcelain, una delicada canción del Californication, de 1999. parece un sonido delicado, como de terciopelo. Suave, sutil, etéreo, precioso. Un manjar para los oídos, si me preguntan a mí.

Nuevamente, viaje al pasado. A 1954, si somos precisos, con Blue Moon Of Kentucky, de Elvis Presley de unos 19 años, junto a Scotty Moore en guitarra y a Hill Black en el contrabajo, grabando la cara B de That’s All Right, casi como si fuese algo fortuito. ¿Casi? En verdad fue fortuito eso. Y, pro cierto, creó un cisma que ninguno de nosotros puede obviar. Sé que es cool quejarse de Elvis, pero su carisma movía monatñas. Y “pelvises” por todos lados, jejejej.

¿Alguien se acuerda de Neil Diamond? El compositor de canciones que trabajó en algún momento haciendo “jits” para alguna gente (hay algunas cosas de The Monkees que son de él, canciones más wenas que la chucha). Diamond generó todo un culto en su carrera, con actuaciones en vivo apoteósicas. Créanme, los shows de Neil Diamond son demasiado grosos como para ignorarlos. Y el suflé del Winamp me recuerda que ese célebre sketch de Plaza Italia del “hagamos un asado… hagámoslo al tiro!” ocupaba una de las canciones de Neil Diamond, la Red, Red Wine, que hicieron populares los de UB40 en los ochentas.

Una muestra del Neil Diamond actualísimo en vivo...


Y el viaje del shuffle termina(al menos, en lo que a los 5 mil caracteres de este espacio se refiere) con una de mis bandas de cabecera, Cream., El supergrupo que tuvo a Jack bruce en el bajo, a Ginger Baker en la batería y a Eric Clapton en la guitarra. Como comer tallarines con salsa todos los días, jejejejje. De ellos subo foto esta vez, y ahora me acuerdo que subí hace tiempo un texto sobre el fundamental Disraeli Gears. Es que se lo merecen. Para muestra, un botón: Politician, del disco doble Wheels Of Fire, de 1968. Un riff aplastante, un groove que muy pocos logran y un espíritu único. Puta que me gusta Cream! Puta que defiendo a Cream! Puta que seguiré defendiendo a Cream.

Un poco de Cream en vivo, del Farewell Concert de 1968...


Eso por ahora. Nos vemos!

martes, febrero 06, 2007

Sobre la violencia, Tarantino y Scorsese.


Mi querida madre me enseñó de muy niño que, cada vez que quería saber qué significaba algo, que recurriera al diccionario. Y eso hacía: pescaba el diccionario que aún está en la biblioteca del livng y buscaba la palabra que quería saber. ¿Qué tal si hacemos lo mismo ahora, con “violencia”? Busquemos en el diccionario. Y de seguro encontramos lo que queremos saber. Al menos, damos un primer paso para salir del túnel oscuro de la ignorancia, ¿cierto?

Así que acá va: Violencia (según la Real Academia Española, más conocida como la RAE): 1) Cualidad de violento; 2) Acción y efecto de violentarse; 3) Acción violenta o contra el natural modo de proceder.

Como ven, la violencia es acción y no un mero acompañamiento de frases. La violencia es una postura, un concepto y un valor. La violencia es la que, para bien o para mal, ha forjado a la humanidad y al mundo de occidente. Guerras, asesinatos, disputas, conflictos y hasta meros insultos son sus canales de distribución. Por ello, no es extraño que la violencia sea un tema central en el arte visual, particularmente en el cine. Es en la sala de cine, con una proyección de pantalla gigante, en la que la violencia queda mejor retratada. Sin embargo, y como toda acción humana, la violencia nunca tendrá una sola mirada y ni siquiera un juicio completamente hecho.

Estos dos señores que ven graciosamente caricaturizados, como mirándose el uno al otro, saben retratar la violencia mejor que nadie. A la izquierda, pueden ver a Quentin Tarantino. A la derecha, al gran Martin Scorsese. Dos miradas distintas y, por cierto, dos perspectivas sublimes para exponer y relatar historias de violencia. Historias sórdidas, pero extrañamente cercanas. En fin, historias que nos interesa más que la cresta seguir.

A los dos les compramos casi todo lo que nos dicen y muestran en pantalla. A los dos los hemos seguido exhaustivamente con los años y a ambos los tenemos en un pedestal al cual ni siquiera se pueden acercar muchos. Rehecho, ambos están en un ránking que publicó el The Guardian de Inglaterra con los mejores 40 directores de la historia. Sin embargo, ambos tienen estilos particulares a la hora de aproximarse al TEMA que es la violencia.

Partamos por el más joven (no por eso el menos sabio ni el más “polluelo” a la hora de relatar historias :p). Quentin Tarantino, un freak que se fue formando en los cuasi inicios de la era de la sobreinformación a domicilio, tiene absolutamente claro que se va al cine para ver mundos distintos al que uno vive a diario, enfrentarse a situaciones a las que uno jamás se enfrentaría en al vida real y esperar que sucedan cosas completamente inverosímiles. Tarantino es capaz de utilizar las toneladas de información que acumuló en su memoria tras ver videos días completos y crear un mundo particular, completamente nuevo, en el que da cuenta de más íconos pop que museo de salón de la fama de rocanrol. Tarantino es hijo de la tele y de las noches de videos. Probablemente, es uno de los nerds más exitosos del mundo y de la era de “la venganza de los nerds”.

Una "fuckin' short version" de Pulp Fiction...


El wen Tarantino, además, es fanático de los homenajes en vida. Rescata símbolos y los vuelve a poner en el tapete. Todo esto, bajo un prisma único de violencia desde una mirada estética. En el cine “mainstream”, ¿hay algo más bizarro y gore que la violencia de Tarantino en sus películas? Litros y litros de sangre derramada, ejecuciones de antología y fetichismo (píllelo por ahí, busquilla acérrimo :p) para mostrar el lado visual de la violencia en su máximo esplendor. ¿Belleza en la violencia? Sólo Tarantino tienen la respuesta.

Un clásico: Michael "soy cool" Madsen bailando y pracicando la violencia al ritmo de Stuck In The Middle With You, de los Stealers Wheel...


En cambio, Martin Scorsese tiene otra mirada para tratar la violencia. Criado en un barrio de vicios como Little Italy en su Nueva York natal (en verdad, ¿qué barrio no tiene vicios?), vio mucho en su infancia y adolescencia. Mucha violencia, muchos vicios y muchas costumbres que son “normales” para cualquiera que se críe en esos barrios. La violencia, para Scorsese, no tiene nada de irreal ni fantástico, sino que es parte de la realidad. Esa realidad que le tocó ver toda su vida y la cual lo ha formado. Además, pudo crecer y formarse en un ambiente en el que, por decirlo de alguna manera, los atormentados y los perdedores podían plasmar su frustración en la forma de arte.

Uno de los primeros pasos de Scorsese tras la cámara: su primer corto The Big Shave, de 1967...


Sus barrios retratados en Mean Streets, la catarsis sicológica como consecuencia del hastío de la putrefacción urbana en Taxi Driver, toda una vida bajo códigos distintos al sistema en Goodfellas y el origen de sus queridas calles de Nueva York en Gangs Of New York, son algunos ejemplos en los que Scorsese ha puesto a la violencia en tela de juicio no como algo lejano, sino como algo que está en cada uno de nosotros. Todos podemos llegar a ser así de brutales y descarnados. Todos estamos a tan solo un paso de perder la cordura como Travis Bickle. En lo que Scrosese nos muestra, la violencia pasa necesariamente por un prisma moral. Porque el dilema que se presenta en nuestras vidas es precisamente el que mueve nuestros cimientos morales. Nada de fantasía ni ficción, sino que la dura realidad nomás.

El mismísimo Travis Bickle frente al espejo...


Mientras Tarantino nos muestra lo lúdico e irreal en que puede tornarse la violencia, Scorsese nos va recordando cuanto de violentos tenemos todos. Ambos usan medios muy distintos para contarlo y lo filtran desde sus particulares miradas. Y ambos son maestros a la hora de contar esas historias que quieren mostrar.

Si se fijan en la caricatura que subí, uno de ellos sonríe. ¿Se sabrá vencedor de la no declarada “pugna de retratadores de violencia en el cine”?

Ustedes, ¿a quien prefieren? ¿A Tarantino o Scorsese? Como dicen por ahí, “moje el teclado” y opine. ¿Quién se lleva la corona no declarada de “retratador de la violencia”?