domingo, septiembre 30, 2007

Sobre Fother Muckers en el Galpón y caminar en Valpo una mañana.


Hoy se termina septiembre. Que curioso que se termine justo un domingo, como para darle la bienvenida al mes de octubre justo al comenzar la mañana. Pareciera que alguien apretara el “reset” y todo partiera de cero nuevamente. O quizás son sólo las coincidencias.

Y esta es por si alguien se pone quisquilloso y dice “pero si esta foto está en otro lado po!!”, le digo que esta foto la tomé prestada del fotolog de los auténticos Fother Muckers, y esta bella postal da cuenta de un gran momento de hace tan solo un par de días atrás. Una foto en la que salimos 4 de nosotros 5. De izquierda a derecha: Simäo y su espontánea y honesta lucidez con sonrisa esbozada, el que escribe estas líneas, bastante ebrio, jugoso y contento por la situación, incluso más agachado, viéndose más pequeño de lo que es; el Pihuelo, con abrigo en medio del calor, y probablemente después de hacer su aparición como “special guest”; y el Bozz, con celular en mano, polera de The Clash y una seguridad y confianza a toda prueba, uno más en esto que es Fother Muckers.

Y es demasiado la raja que esos momentos queden cristalizados en fotos. Que queden inmortalizados para uno verlas y acordarse de todo. Sobretodo de un momento tan especial como el tocar ante un Galpón Víctor Jara repleto. Y para mí eso es muy fuerte. Son muchas las veces en que había estado ahí como espectador, viendo no pocos shows, cubriendo algunas cosas y viendo el crecimiento de los queridos Weichafe en vivo, lo más reciente con la grabación de DVD en vivo pronto a lanzarse. EL Galpón Víctor Jara es un gran lugar para tocar, y poder presentarse es una gran oportunidad, no hay duda de eso.

Y fue la raja!!! En 20 minutos y con 4 canciones, logramos hacer un wen show en todo el sentido de la palabra. Si se fijan en el My Space, tocamos exactamente esas 4 canciones que tenemos para que escuchen. Y se dio como coincidencia nomás. Ustedes saben que el baterista titular es Martini, pero ese día él debía estar en el acto central, tocando la guitarra en Teleradio Donoso, por lo que tocamos nuevamente con Gonzalo Núñez, quien apañó con nosotros cuando ganamos el festival Alameda 340 a comienzos de junio. Y la pudimos hacer en vivo. Esos veinte minutos los sentí como si fuesen apenas un par. El tiempos e pasa volando arriba del escenario. Y Con tanta gente viendo, fue sencillamente sobrecogedor.

Esta fue una de las que no tocamos el viernes...


Para mí, fue un tremendo shock el ver el lugar lleno, a la gente coreando y las miradas atentas a lo que hacíamos. Y recuerdo lo que dijo una vez Bruce Springsteen, mirando en retrospectiva su carrera: “Yo era uno más de la audiencia, peor que una vez tomó la guitarra y se subió al escenario”. Por lo menos en lo que a mí respecta, me siento plenamente identificado con la frase que dijo el gran Boss. La conexión con la audiencia pasa por el hecho de no sentir distancia emocional con ella. Se puede lograr realmente una conexión genuina y pura si no te pones a nivel emocional en un nivel distinto a ellos. Y eso suele ocurrir MUCHO por estos lados. Nos e trata de hacer todo para complacer tampoco, sino que ser honesto arriba del escenario. Ser TÚ y no la copia de algo. Cuando tienes eso en claro, el resto se da solo. Y se nota.

Recién esta mañana dormí algo. Después del tremendo carrete del viernes, me despertaron a eso de las 7 de la mañana para que viajara a Valparaíso. Sí, a nuestro querido puerto nacional, al cual he ido solamente dos veces en mi vida, y las dos veces fue por trámites. Lo de ayer, era dejar algo en el último día, el plazo final, hasta cierta hora. Y temprano. Pero, luego de desocuparme y tener todo el centro de Valpo para caminar, decidí recorrerlo. ¡Y puta que es lindo! Las construcciones se mantienen ahí, inalteradas en su esencia. Caminé por casi todo el centro, sin conocer calles ni nada, pero teniendo la certeza de que estaba el mar ahí al lado, abriendo la posibilidad de irse y recorrerlo y perderse. Irse por un rato.

Hay una frase de Lennon que la he tenido en mi cabeza por estos días: “la vida es lo que se te pasa mientras estás haciendo otros planes”, de la hermosa canción Beautiful Boy, que le escribió a su retoño Sean. Cuando te preocupas del “deber ser” y de cumplir con metas dictadas, se te pasa la vida por el lado y no te das cuenta de que la pierdes. ¿Es vida realmente el cumplir planes dictados? ¿Dónde queda TÚ camino? ¿Tus decisiones? ¿Tu realización? En este mundo de metas cortoplazistas, eso pareciera no importar. Total, sólo pareciera importar qué tantos bienes adquiriste antes de la mediana edad, más bien de la crisis de la mediana edad, en que tus instintos te recuerdan que aún hay una vida ahí al lado que se te está pasando, pero decides reemplazar cosas por otras cosas: autos, casas, chucherías, y hasta a la esposa y la familia. Como que todo se vuelve un trofeo más que parte de ti mismo. Y cuando llegas a ese estado, estás perdido. Y Lennon tuvo la claridad de dejarlo claro en una sola frase.

Quiero caminar. Quiero dar un paseo. Quiero tomarme un día para esas cosas.

Y quiero tocar! Pero eso tiene solución: el próximo jueves 11 de octubre volveremos a presentarnos en el Living del Cine Arte Alameda, compartiendo cartel con el maestrísimo leo Quinteros. Más info pronto. Estén atentos.

lunes, septiembre 24, 2007

Death Proof.


En cuanto vi el trailer de Grindhouse en el You Tube, me dieron unas ganas excesivas de ver ese tremendo experimento/homenaje de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez en que presentaban sus dos nuevas películas hechas bajo ese formato de películas B que daban en función doble en cines gringos allá por los 70. Esas películas B, generalmente de asesinos en serie cuyo objetivo siempre eran las chicas bellas y ligeras de ropa, con secuencias apoteósicas de persecuciones, sangre y emoción. De esas que o sé si alcanzamos a ver por estos lados en los cines de por acá.

Lamentablemente, la mente tan a corto plazo de los gringos no entendió el concepto de Grindhouse (que, como toda función doble, incluía trailers de otras películas entremedio), mermando su recaudación en los cines. Un megaproyecto que costó, por lo bajo, unos 50 millones de dólares “apenas” recaudó en cines unos 25 millones, siendo considerada un fracaso total. Es que a los gringos hay que darles la weaita completamente endulcorada y digerible. Si no, sencillamente no la consumen nomás. Y su decisión afecta al resto del mundo, al menos en distribución. Y el gran proyecto Grindhouse quedó ahí nomás, en el olvido de la masa.

Trailer de Grindhouse...


El deseo que todos teníamos de ver este megaproyecto en el cine acá en Chile se truncó. Así que sólo podremos ver las películas por separado en DVD. Y acá llegó hace algunos días una de ellas, la segunda en orden de exhibición en el Grindhouse: la de Tarantino, llamada Death Proof. Y en versión extendida, como para justificar su lanzamiento como una sola película. Pero, cuando se trata del wen Tarantino, sabemos que nos tenemos que preparar para un mazazo de referencias al cine, a épocas, a emociones, a música y a cultura pop. Lo que es novedoso ahora es que el mismo Tarantino se está encargando de hacer el homenaje a su persona. ¿Un autohomenaje? ¿Y por qué no?

Trailer de Death Proof...


Death Proof nos cuenta las desventuras de un misterioso y turbio personaje llamado Stuntman Mike (El Doble Mike, un notable Kart Russell), que gusta de andar metiendo susto a grupos de bellas chicas con un vehículo “a prueba de muerte”. Y estas damiselas son wenas para el parloteo. Y mucho. Era que no, si estamos viendo una película del maestro Tarantino, especialista en redactar larguísimos chorizos de texto para sus personajes, chorizos que parecen más monólogo que diálogo. Las chicas hablan hasta por los codos en Death Proof, siguiendo la tradición de su realizador. Y hay que tener cuidado sobretodo en la primera mitad: aparentemente, Tarantino se sale de su habitual práctica, pero en esencia se mantiene más firme que nunca acá. Plagada de autohomenajes (incluso él mismo actúa en un pequeño papel), pero que pasan más pila por el perfil de las primeras chicas (Vanesa Ferlito, Sydney Tamiia Portier y Jordan Ladd), cuyo desarrollo de trama pareciera que nos acerca más a una serie para adolescentes que a un thriller. Pero, ¿acaso no era ese un elemento esencial de este género del Grindhouse? En todo caso, cada vez que aparece el asesino, el semblante del film cambia. Y mucho.

En la segunda mitad, las chicas son otras. Y los diálogos se acercan aún más a la tradición “tarantinezca” que las anteriores. Y el autohomenaje es más explícito con el grupo de chicas más seguras de sí mismas (casi como si fuese un verdadero girl power el que aparece en pantalla) que nos muestra el autor (Rosario Dawson, Tracie Thoms, Mary Elizabeth Winested y Zoë Bell, una doble de riesgo en la vida real, haciendo de sí misma), los dialogos fluyen de manera mucho más natural y no estamos ante una trama adolescente cualquiera, sino que a los clásicos diálogos con los que el maestro se instaló entre los imprescindibles de los imprescindibles. Y mejor aún la grandiosa secuencia final, de la cual no les quiero hablar mucho.

En todo caso, todo lo que les he contado hasta ahora se desprende del trailer que anda circulando de Death Proof, como para que no me acusen de aguafiestas y de que les arruiné la posibilidad de enterarse

Mención aparte a la banda sonora. Este tipo tiene un excelente gusto por canciones de todos los tiempos y hemos incorporado varias de las que han sonado en sus películas por años. Un especialista en los revivales, Tarantino incluye esas joyas perdidas de la música popular de todos los tiempos. Una favorita: El Hold Tight, de Dave Dee, Dozy, Beacky, Mick & Tich, una banda británica que yo cachaba por un video de ese programa alemán clásico de bandas llamado Beat Club. Me dan ganas de tocar esa canción! Una banda sonora de película de Tarantino es una caminata inspirado con los fonos puestos asegurada. Créanme al respecto.

Lo ideal habría ido a ver el proyecto Grindhouse completo al cine. Pero, en vista de los resultados en taquilla de gringolandia, nada de eso pasará por acá, creo. Así que a conformarse con los DVDs de las películas.

La edición en DVD de Death Proof viene con 2 discos. Uno, con la película en versión extendida (la original en el proyecto Grindhouse duraba casi hora y media, y ahora quedó en 2 horas) y un disco lleno de extras. Weno; no tan lleno de extras, pero con interesantes especiales con entretelones de la realización. Además, siempre resulta divertido escuchar la verborrea compulsiva del maestro Tarantino, quien aún habla como si fuese un fan de todas las cosas. Y eso se agradece en un mundo en que se tiende a hablar como si se estuviese por encima de las cosas.

Consígase su copia de Death Proof. Ruegue para que ocurra el milagro y la exhiban en cines acá. De todas formas, muévase del asiento y haga lo imposible por verla.

jueves, septiembre 20, 2007

Sobre el 18 calmo, Lhasa De Sela, Weichafe y Fother Muckers.


¿Qué tal ese dieciocho? El dieciocho más largo que hemos tenido en mucho tiempo. En muuucho tiempo, en verdad señores. Fueron cinco días seguidos de jolgorio nacional, de chicha, de empanás, de asados, de anticuchos, de fondas, de música, de webeo generalizado y de relajo máximo.

¿O no?

A mí me tocó, una vez más, quedarme a cargo del fuerte. Quedarme a cargo del hogar. Una vez más, por segunda, tercera o enésima vez consecutiva. Y es divertido esto: acá, todos estos días parecían domingo, como dice esa canción de Morrisey. En el centro de Santiago al menos, las calles estaban desoladas. Vacias. Como si hubiese venido un huracán que agita tanto como las palabras que pesan menos que el aire. No había ningún ruido de ninguna especie. Ya no sonaban sirenas, ya no había aviso de volver al trabajo. ¿Qué trabajo, si la gente ya se había ido el viernes temprano?

La vida en el centro de Santiago es ajetreada cinco días a la semana… y sólo cinco días a la semana. El resto, un desierto. Y vivir en un lugar así, con tan solo dos días de calma, hace que no sea difícil incorporar el concepto del círculo de las cosas a la vida. No importa qué tan calmo esté; yo sé que mañana va a volver lo de la semana pasada, y no va a ser tan distinto.

En todo este viaje de silencio (las mascotas de la casa no son muy wenas conversadoras que digamos), me acompañó el dulce e intenso sonido de una chica misteriosa llamada Lhasa De Sela (en la foto de esta ocasión). Una chica canadiense que canta en inglés, español y portugués, y que no tiene prejuicios a la hora de mezclar cosas de distinta naturaleza. Ha sacado hasta ahora solo dos discos (La Llorona y The Living Road), y alterna su vida de músico con la poesía y la vida itinerante del circo. Un amigo me la mostró a Lhasa hace algunos años, y no lo podía creer. Leyendo un poco más sobre ella, veo que su falta de prejuicios a la hora de crear se debe directamente al hecho de que es una nómada. Nunca se establece en un solo lugar, siempre va viajando y aprendiendo cosas nuevas. Y hacer eso cuesta. Si no me cree, vea a Lhasa en acción, cortesía de You Tube:

De Cara A La Pared:


Pa' Llegar A Tu Lado:


Miro por la ventana y el ruido de día hábil aun no ha vuelto a la “normalidad”. En la universidad, anda todo medio muerto. Sólo la gente urgía con trabajos asoma sus narices por el patio de la Facultad. Todo anda a medias en la capitale, demás que toda la gente que anda caminando por esas calles otroramente vacías va con algo que incomoda el cráneo llamado “caña”.

¿Caña Del Alma? Gran canción de Weichafe, que siguen celebrando con todo sus 10 años de carrera. 10 años en que han dado un ejemplo a seguir. En que me han dado un ejemplo a seguir: ser tú mismo. Algo que parece tan sencillo, pero que en un mundo engañador se hace más difícil que la chucha. ¿Cómo no va a ser difícil, si estamos llenos de modas, de tipos engrupidos, de prensa que quiere levantar ídolos para luego hacerlos mierda y sentirse mejor consigo mismos? Los Weichafe me enseñan que todas esas cosas superficiales importan un carajo. Y que el hacerse mitos encima de uno está mal porque, simplemente, es una mentira. Y vivir una mentira es lo peor que se puede hacer.

Volviendo a Weichafe… 1que gran show de dieciocho dieron los cauros! Mi única salida de estos días fue al Club Rock y Guitarras para ver a los Weichafe en vivo, y además ver el trailer de su DVD en vivo, que sale en octubre. Y se los digo altiro: se viene power. Muy power. Y de un nivel raramente visto acá en Chile. Cuando lo tenga en mis manos o haya visto algo más, les cuento de inmediato.

Y Fother Muckers. Los auténticos Fother Muckers. El grupo al cual soy parte y en el que estoy (más bien, estamos) cumpliendo sueños de cabro chico. Ya les conté ue tocamos el pasado viernes en la SCD Bellavista y que todo estuvo la raja. ¡Para qué entrar en detalles de nuevo? Lo que sí les quiero contar para esta ocasión es que, si usté se dirige a Mus.cl, podrá encontrar a Fother Muckers en la portada. Sí, en portada! Somos los entrevistados de la semana en esa revista virtual. Y los tipos de Mus hacen su pega muy bien. Son de los pocos que se toman en serio lo de cubrir la música nacional, no importando los estilos, tendencias ni nada de esas cosas que son determinantes para algunos lástima).

En la entrevista hablamos d muchas cosas. ¿De qué? Diríjase a este link. Ese es el link fijo de la entrevista. Por esta semana, estará acá. ¿Tanto enredo de links? Ni yo lo entiendo, pero habrá que acostumbrarse.

El ruido aun no vuelve a la “normalidad”. Está como para grabarlo y dejarlo de testimonio para el futuro. Aún no lo puedo creer: el centro de Santiago medianamente calmo la tarde de un jueves. Y me imagino que la de mañana estará igual de calma. Y el sábado y el domingo aún más. Un estado de limbo que invita a no hacer nada. O a hacer mucho. Al final, todo depende del consumidor, ¿no es así?

sábado, septiembre 15, 2007

Sobre Fother Muckers en la SCD, las fotos y este largo weekend.


Sábado en la tarde. Y recién llevo despierto no más de 3 horas desde el almuerzo tarde. Mis brazos los siento débiles y adoloridos con tanta actividad de ayer. Pero el esfuerzo vale la pena. Ayer fue de toar, tocar y tocar. Sólo tocar y disfrutarlo. Y todo en los auténticos Fother Muckers, que siempre la pasan bien tocando. Muy bien tocando, si me preguntan a mí.

La jornada en vivo de ayer en la SCD fue absolutamente espectacular y un recuerdo que quedará para siempre grabado en mi memoria. Desde que puedo recordar que yo quería tocar en un escenario así, donde sólo se fuese a ver bandas y a escuchar música, en donde tu atención está puesta exclusivamente en lo que pasa en el escenario. Lamentablemente, acá no hay tantos lugares como para que se den esas instancias, pero igual hay que hacer todo el circuito. Es necesario para ir creciendo y adquirir la mayor cantidad de experiencia en el cuerpo. Creo en el trabajo constante y ese sólo se realiza tocando seguido y tocando en todas las partes que se pueda.

Sobre el set de ayer en la SCD Bellavista… yo he dicho y requetecontra dicho que nuestros shows nunca son iguales. Y es la pura y santa veldá. Hasta hicimos un cover ayer, el de I Fought The Law, mezclando ambas versiones que conocemos, la de Bobby Fuller Tour y la de The Clash. Ni siquiera teníamos contemplado hacer un cover para el show de la SCD: en el ensayo de mediodía de ayer se nos ocurrió tocarla. La sacamos entre todos y quedó lista. Mientras probábamos sonido, la repasamos un par de veces. Y en el show de la noche salió tan power que nos sorprendió a todos. Y además que el sonido que tenemos es propio. Es nuestro y sólo sale con nosotros tocando.

Ya se vienen más shows en el futuro inmediato. Y algo muy importante que está cada vez más cerca: el primer disco! Ayer nos reíamos de eso en el show. Para el mundo, aún somos una banda nueva. Somos nuevos; saldrá nuestro nuevo disco, tenemos un nuevo primer single que se supone debe empezar a sonar muy pronto; empezamos a responder cuestionarios de prensa como la banda nueva que somos, etc. Pura novedad. Pero hay que salir del rótulo “nuevo” y seguir trabajando para afirmarse en el tiempo.

Es malo cuando uno ve que a bandas que llevan varios años de carrera aún les digan “banda revelación”. Es como que nadie los pescara antes de nombrarlos. Y pasa muuuucho acá en nuestra larga y angosta faja de tierra con un mercado musical precario (casi inexistente, en verdad), con tribus en vez de público general en donde la música es mirada más como un chiche curioso que como algo que se pueda respetar y que se pueda considerar tan importante como cualquier profesión. Ahora, ya comenzando los festejos de la “chilenidad” en Fiestas Patrias, es importante que le tomemos el peso al asunto. No es algo que deba ser tomado a la ligera. Perof alta mucho tiempo para que se vea respeto acá en nuestro país. Sin embargo, aún no pierdo las esperanzas.

Volviendo a lo de las fotos…

Si alguien tiene fotos del show de ayer en la SCD Bellavista, mándelas al fmuckers@gmail.com . Aún no tenemos una especie de fotógrafo oficial que nos siga a todos los shows a tomarnos instantáneas de los sets en vivo. Y pucha que hace falta. Considero que se hace necesario dejar registros inmortalizados de ciertas cosas. Y los shows en vivo entran de todas maneras en esa categoría. Por ahora, subo esta foto en donde salimos el Pihuelo y yo en vivo, que nuestra amiga Java Silva sacó en lo de Campus Oriente de la UC.

La historia nos ha mostrado instantáneas grabadas en el inconsciente colectivo, como a ese poseído Jimi Hendrix sacrificando a su Fender Stratocaster con fuego en el festival de Monterrey, hace cuarenta años. O a Pete Townshend rompiendo sus guitarras en cualquier show de los primeros The Who. El DVD de Live At The Garden de Pearl Jam no sería lo mismo sin la foto de su portada, donde se ve a Eddie Vedder a punto de romper su Gibson SG en medio de la euforia. O esa foto que subí una vez de un show de La Renga, con el lente mirando al público y el Chizzo en una esquina, de espaldas a la cámara, tocando viendo a esa horda de gente conectándose emocionalmente con el poderío de esas canciones sencillas pero cuasi himnos. ¿Para qué sigo dando ejemplos? Hay muchas instantáneas que lo expresan mejor que toda esta sarta de estupideces en formato de cinco mil caracteres.

Sigo adolorido. Me dan ganas de acostarme a dormir o de no hacer nada. Con el medio fin de semana laaaargo que comenzó hoy, todo llama a la flojera y al esparcimiento. Se nos vienen los asados, las comilonas, las empanadas, el vino tinto y otras tradiciones que, en verdad, esta bien que se presenten. Son nuestras y las llevamos (se supone) en la idiosincrasia. Ideal sería que estas aparecieran con naturalidad los 365 días del año, pero aún no pierdo las esperanzas de que las asumamos como algo natural más que como algo de una vez al año.

Felices fiestas patrias! Disfruten estos días de jolgorio nacional; vaya a las fondas; vaya a ver bandas nacionales, salga a caminar, tome aire, dígale a su chica que la ama, llamea sus seres queridos, sepa perdonar de vez en cuando recurriendo a alguna tregua. Sea feliz. Ni se imagina lo fácil que es emprender el camino hacia la felicidad personal. Sólo debe atreverse a tomarlo.

domingo, septiembre 09, 2007

En qué andan los tres tipos de la primerísima foto/texto.


En esos días he estado pensando sobre el cambio que ha tenido este humilde espacio que inicié por ahí un domingo 26 de febrero de 2005 ( http://www1.fotolog.com/hecrock41/8195883 ), con una foto de los que yo consideraba (y sigo considerando) la esencia del viejo y querido rocanrol: Bob Dylan (la mente), Eric Clapton (el sentimiento volcado en habilidad) y Neil Young (el corazón de oro). Han pasado más de dos años y medio desde que lo puse en un texto bastante más breve de los que habitualmente subo, y hoy lo confirmo. Para mí, ellos siguen representando una esencia.

Un gran momento en vivo con estos tres maestros (y otros mas )juntos en un escenario...


Lo del troesma nunca dejará de sorprenderme. Sigue tan vigente como siempre, sigue tocando en vivo como siempre, sigue sacando material nuevo como siempre y sigue recordando su historia como siempre. El comienzo de octubre nos traerá otro compilado más del troesma Dylan, con un set lee exclusivamente elegido por sus fans que votaron por internerd, eligiendo una no tan obvia selección de canciones. Me gusta cuando sale este tipo de material como para introducir a alguien que no cache NADA pero Nada del troesma Dylan y ver qué tipo de reacciones tiene. Eso siempre se agradece. Ah!! Y queda esperar el estreno de I’m Not There. Espero verla pronto. Ayuda, intereeeeeerd!!! Y aun sigo esperando a que el Neverending Tour vuelva a pasar por estas tierras. ¿Acaso seré muy iluso? ¿Mejor juntar plata, viajar a gringolandia o las europas, y hacer intersección con el itinerario del troesma en vivo? Noe s mala opción, de hecho hay varios que quieren hacerla, y algunos pocos lo han logrado. Pero falta siempre dinero. Dinero para viajar. Dinero Para comprar entrada. Dinero pa esto. Dinero pa lo otro.

De Clapton, sabemos que le ha dado por la nostalgia. Típico de un tipo que está entrando en sus sesentas. Pero el mano lenta no es cualquiera. Podemos discutir su calidad como autor de canciones, pero NUNCA su capacidad en la guitarra. Debe ser el mejor guitarrista blanco viviente. No necesariamente el más virtuoso ni el más ducho, pero sí el que le pone más sentimiento al asunto de tocar esas seis cuerdas de una Fender Stratocaster (como lo ha hecho en estos treinta y pico años). Clapton y sus amigotes Ginger Baker y Jack Bruce, hace dos años, reformaron Cream para dar unos selectos mega conciertos en el Royal Albert Hall y en el Madison Square Garden. Viendo el DVD, daba mucho gusto que los tres estaban ultra integrados dentro de su dinámica de power trío, como en sus años mozos. Clapton nos e las daba de la mega estrella que es, al contrario: tocaba más piola que nunca, siendo un Cream más dentro de la fórmula. Y convencieron mucho. Hace poco, hizo unos shows con su compinche de Blind Faith, el gran Steve Winwood, y revivieron grandes tonadas del que fue el primer supergrupo de la historia. Aun no he escuchado nada de eso. Y el año apsado saó un disco junto a JJ Cale, autor de varios de hits claptonianos, como Cocaine y Alter Midnight, llamado The Road To Escondido; bastante wen material, en serio. Y ahora estará lanzando un copilado doble, junto con una autobiografía. Con un tipo que no precisamente ha disfrutado de la vida en su plenitud, se viene bastante weno ese libraco. Espero no decepcionarme, pero weno. Clapton no defrauda, lo seguiré defendiendo.

Del viejo y querido Neil Young siempre hay algo notable que destacar. Parece que, después del aneurisma que tuvo a comienzos del 2005, su vitalidad no para. Su confesional Prairie Wind, del 2005 (y la filmación de ese bello show en el Hymman Auditórium, que lo vemos en Herat of Gold The Movie); el grandiosamente incendiario Living With War del 2006 y su ataque a la administración Bush, que lo llevo a realizar la súper gira por gringolandia que hicieron los CSNY bajo el rimbombante rótulo de Freedom Of Speech Tour hace exactamente un año, el lanzamiento (aunque sea de a gotero) de sus Archives (con dos en vivo con sus respectivos Vds.)… y ahora el lanzamiento en octubre de Chrome Dreams II. Y sólo a Neil Young se le puede ocurrir lanzar la segunda parte de un disco… inédito!! Así es. Según cuenta la leyenda, el Chrome Dreams era un disco que debía salir a fines de 1977, y que incluía perlas como Powderfinger, Sedan Delivery, Pocahontas y Like A Hurricane; todas esas canciones fueron saliendo en el Rust Never Sleeps como versiones en vivo, pero del disco original nada se supo pro quedar guardado en la bóveda del Broken Arrow Ranch y sólo con acceso vía bootlegs. Y ahora, como si nada, el viejo y querido Neil Young grabó una secuela de aquel mítico e inédito disco, con canciones que van desde un country como el de Harvest hasta en verdaderas zarpadas de más de 15 minutos tipo Crazy Horse.

Ya. Todo esto escrito casi de un tirón, salvo algunas revisiones y cotejo de datos. En eso están los 3 tipos que de la primerísima foto que subí hace más de dos años y medio en este humilde sitio.

Recuerde escuchar a los auténticos Fother Muckers en http://www.myspace.com/fmuckers , de visitar la próxima a estrenarse http://www.fothermuckers.cl y del show en vivo que daremos este viernes 14 de septiembre en la SCD Bellavista, a las 9 de la noche, a $ 1.500 la entrada, junto a las chicas de D’Mulut. Y se vienen más wenas nuevas. Atentos nomas.

lunes, septiembre 03, 2007

Sobre Fother Muckers en SCD Bellavista y Beatles según Capitol.


Me dio mucho gusto que el primer día de septiembre estuviese con tan wen tiempo. En serio. Imagínense el wen augurio que da para celebrar esa semana de “vacaciones” que tendremos gracias al lunes 17 como feriado, esperando el medio jolgorio diechochero, período en que se como muuucho (de asado en asado, pasando por empanadas y vino o chicha o lo que usté estime conveniente para beber).

Y los auténticos Fother Muckers tenemos una grata noticia que darles: el próximo viernes 14 de septiembre estaremos tocando… en la SCD Bellavista!! Tal cual lo lee: en la SCD Bellavista. La cita es a las 21 hrs y la entrada estará a $ 1.500. Ojo, que es cartel doble: tocaremos con las chicas de D’Mulut. Habrá varias sorpresas, tocaremos bastante y, como bien saben ustedes y la gente que nos ha ido a ver, nunca repetimos los shows. Nuestras presentaciones no son fotocopiadas, en absoluto.

Estamos cada vez más cerca del lanzamiento de nuestro primer disco, llamado No Soy Uno. Ya le he dado varias vueltas al master y me gusta como suena. Me gusta como suenan esas canciones! Lo vuelvo a decir: 14 canciones hechas con cariño, con honestidad y con aplomo. Grabadas en un increíble ambiente, esas canciones fueron creciendo con cada día que pasaba. Definitivamente, es un trabajo colectivo. En un grupo no hay egos enormes ni jerarquías leonas, anda de eso. El trabajo es colectivo y, como se ha dicho muchas veces durante la historia. Ninguno de nosotros lograría hacer las cosas como las hacemos trabajando juntos. Así de simple. Así de sincero. Y el lanzamiento está cada vez más cerca. Atentos a las novedades.

Estoy cada vez más a gusto con la Epiphone Casino, la guitarra de mis sueños que tengo el placer de tener en mis manos. Es una pluma la Casino!! Y mis arreglos lucen mucho más gracias a las cápsulas que tiene. Es todo un deleite tocar con ella. Ya no la suelto, no señores.

Y hablando de la Casino…


Estos días han sido de puro escuchar Beatles. Me acuerdo de cuando tenía 11 o 12 años, cuando solo carreteaba mis viejos cassettes de los Beatles que mi padre se había conseguido. Uno de ellos era el 20 Grandes Exitos, que fue editado en 1982, que partía con Love Me Do y que terminaba con The Ballad Of John & Yoko. Justo con el tema en el que sólo trabajaron John y Paul, como en los viejos tiempos, ayudándose mutuamente y haciendo un clásico inmortal con relajo. Obviamente, eso lo supe una vez que leí al respecto.

Gracias a la magia del donwloading, tengo en mi poder los dos box set del The BEatles Capitol Albums, colección que recopila en 8 discos, 4 en cada caja, los álbumes de los Beatles editados por la Capitol. Me imagino que sabrán que, en esos tiempos, se hacían dos versiones distintas para cada mercado, el británico y el gringo. Y las dos versiones incluían tracklist distintos, no solo en el orden de las canciones, sino en las mismas canciones que los componían. Si nosotros ya nos habíamos familiarizado con los seis primeros discos del catálogo beatle reeditado en cedés, allá conocieron discos distintos al menos en el envoltorio.


Please Please Me, With The Beatles, A Hard Day’s Night, Help! Y Rubber Soul son lso nombres de los primeros discos de los Beatles que conocemos de su catálogo, hasta fines de 1965. Sin embargo, los gringos se familiarizaron con los siguientes nombres: Meet The Beatles!, The Beatles’ Second Album, Something Else, Beatles 65, Th Early Beatles, Beatles VI, Help! Y Rubber Soul. Así, tal cual: 8 discos, con cruzas extrañas entre ellos. De esos discos de factura gringa, de los más curiosos es el de la banda sonora de Help!, que incluye algunos instrumentales de la película misma. O el primerísimo LP de los Beatles editado allá, el Meet The Beatles!, que mezcalaba tracks de los dos primeros LPs británicos; o también el Beatles 65 o el Beatles VI, que aparecieron casi simultáneamente, cruzándose las canciones brígidamente.

Sin embargo, esta colección inútil desde el punto de vista práctico (“para qué quiero más discos de los Beatles, su ya está todo el catálogo disponible”) es el sonido. TODAS las canciones remezcladas y remasterizadas. Y lo más importante es eso: las remezclas son en estéreo!! Imagínense escuchar la siempre power I Saw Her Sanding There en glorioso estéreo viejo, o las armonías preciosas separadas de If I Fell, o una sorprendente Twist And Shot saliendo fraccionada por lados izquierdo y derecho de tus fonos. En fin, tanta opción que se abre con la remezcla de canciones de una etapa de los Beatles que siempre será mirada con cariño, pues dieron cuenta de sus influencias y de su capacidad de absorber absolutamente TODO lo que los rodeaba: rocanrol, r&b, soul, la factoría de Motown, country, folk… el universo de lo popular esta comprendido en muchas de esas canciones. Y siempre será así.

Traten de conseguirse la colección de los discos de los Beatles, según la Capitol. ¡Quién sabe si nos da material para un montón de comparaciones y discusiones sobre si son mezclas adecuadas o no? Cosas de nerd, sin lugar a dudas. Jjajajajaj!!

Nos vemos.

miércoles, agosto 29, 2007

Sobre el troesma Dylan tocando para el papa, hace casi 10 años.


Me llamó la atención algo que ha salido recientemente en diversos sitios y lados donde se puedan leer párrafos que (se supone) comunican ideas: “Benedicto XVI reniega de Bob Dylan”, a propósito de una cita de un libe que escribió que saldrá pronto, llamado “Juan Pablo II, mi amado predecesor”. En 1997, Ratzinger era cardenal y cercano colaborador del entonces papa, e intentó por todos los medios de cancelar el concierto en el que participo el troesma Dylan, a fines de septiembre de 1997. A Ratzinger no le parecía que “este autoproclamado ‘profeta’ saliera a escenario”. Algunas cosas no vana cambiar nunca nomás. Esto me demuestra que una noticia como esta sonaba tan insólita hace diez años como hoy en día, sin lugar a dudas: un 27 de septiembre de 1997, Bob Dylan tocó tres canciones para el papa Juan Pablo II, en una transmisión vía satélite para todo el mundo. Y la foto que ven ahí arriba da fe del momento tan extraño como único.

Fue uno de esos eventos raros que le subió la popularidad al fallecido papa en esos momentos. Para “convertir la fe de los jóvenes del mundo”, el Vaticano había organizado un festival en Bolonia, titulado originalmente como el “Bologna Festival”. El evento multitudinario, transmitido en directo por la RAI, contó con un montón de números locales (Luccio Dalla, Andrea Bocelli, el pianista de jazz Michel Petrucchiani, Barbara Colla y un corner llamado simplemente Gianni), que fueron cantando una o dos canciones, adaptando letras a un sentido más “espiritual” y tratando de congraciarse con una autoridad de la iglesia, el anfitrión que los había convocado para tan bizarro encuentro. Cuando ya han desfilado todos estos performeros italianos, el mismo papa da un sermón de veinte minutos, en el que cita el célebre himno Blowin’ In The Wind, ese que Dylan había escrito hace 35 años, y que a sus 45 sigue tan vigente como en 1962. Como era de esperarse, el entonces papa volvió el sentido de la respuesta que sopla en el viento a un viento espiritual. ¿Tiene algo que ver el espíritu, me pregunto yo? Depende de lo que se quiera decir. En elc aso del papa, interpretó el “cuántos caminos debe andar un hombre antes de convertirse en un hombre” como “ese camino es el de Cristo, quien afirmó: ‘yo soy el Camino y la Vida’”, agregando que “las cuestiones de vuestra vida están silbando en el viento. Pero en el viento que sopla y en la voz del espíritu, y no en el viento que todo lo dispersa en los torbellinos en la nada". A la hora de las interpretaciones, el sentido es bastante subjetivo.

El troesma entonando Knockin' On Heaven's Door...


Casi sin aviso, el troesma Dylan y sus músicos suben a escena y empieza a sonar una sucesión de tres acordes, los que conforman la base completa de Knockin’ On Heaven’s Door. Y ahí está el troesma, vestido de traje impecable y sombrero enorme, con pinta de petrolero texano o de algún intérprete de country de esos de los años 30 o 40, un look que inmortalizó el siempre recordado Hank Williams. Además, cargando una preciosa guitarra Gibson Les Paul, que dan un sonido sólido y pastoso cuando se tocan amplificadas a tubo. En la pantalla, aparece a salir la letra de la canción traducida al italiano, peor eso no importa. Para sorpresa de todos, el troesma hace un cambio en la letra; en esa ocasión cantó lo siguiente: "I'm looking up to the skies, feeling like I'm knockin' on heaven's door". Weno, el cambio por la ocasión, puede ser. Terminan la canción y ovación automática.

Sin saludar, ni siquiera asomar un atisbo de sonrisa, el troesma sigue con su pequeño set, pasando a otro himno (pareciera que en un festival así sólo se oyesen himnos y nada más que himnos) como el que es A Hard Rain’s A-Gonna Fall, con un pasaje instrumental increíble, solemne, piola y jugado: todo a la vez, propio de una banda que tiene un fiato que pocas tienen (Dylan se armo la tremenda banda en vivo, de eso no hay duda). El troesma está cantando alto acá, no gritando pero sí muy alo, a pesar de un evidente resfrío que lo aqueja (cuando se aleja del micrófono, como que snifea un poco, típica molestia del resfrío), pero eso no le impide seguir con la tremenda presentación que está haciendo. El troesma dirige a su banda con la gracia que un director de orchestra dirige a sus músicos, pero con un grado de complicidad que lo da únicamente el viajar juntos para todos lados, tocar en todo el mundo y mantener la llama siempre encendida a la hora de reinventar todo e incluso a sí mismo una y otra vez. Esas 300 mil personas estaban viendo lo que Dylan y los suyos hacen casi 300 veces al año en gira.

Terminan la canción con otra ovación y Dylan se acerca al estrado donde está Juan Pablo II para el saludo protocolar. Se saca el sombrero y lo saluda por prolongados segundos (la foto es de justo ese momento). Se ve que el papa le dice algo que sólo ellos saben y que Dylan de seguro jamás contará en su vida. Dylan vuelve al escenario para una canción más, pero el papa se ha ido. Y esa Forever Young sonó fuerte y calma, sin sombrero y con un tremendo solo de guitarra del troesma en esa magnífica Les Paul que seguía flameando en sus manos. Y termina el show sin esbozar un saludo y yéndose de inmediato.

Dylan siempre le ha bajado el perfil a su participación en el Bologna Festival. “Fue un show más”, ha dicho más de una vez. Y es verdad. Sólo que ese show se transmitió para todo el mundo y destacó por lo freak e inusual. Para el troesma. Un tipo que constantemente está en búsqueda en lo espiritual, y que ha pasado del judaísmo a no creer en “nada” (sin dejar de tener dudas existenciales y, por consiguiente, espirituales) y al cristianismo por tres años (“si Jesús predicó solo tres años, ¿por qué yo tendría que hacerlo más tiempo?”, dijo alguna vez) y de vuelta al judaísmo en años recientes (al menos, los últimos veinte), ese show en Bolonia fue sólo una parada más de un viaje que no termina. De una gira que no termina. De una búsqueda que, a sus 66 años, aún sigue. Y una búsqueda que no puede atarse ni amarrarse a ningún tipo de religión. Es una búsqueda personal.

¿Sabían de este episodio tan freak? Pareciera que con Ratzinger a la cabeza de la iglesia católica, el mundo occidental retrocediera, mientras que Dylan no hace más que avanzar.

domingo, agosto 26, 2007

Sea Change.


La primera vez que escuché algo del Sea Change de Beck fue hace casi cinco años atrás, cuando estaba recién lanzado. Fue en casa de un amigo que no pasaba por un wen momento en ese período de su vida: solo, con problemas de plata, en las últimas con su novia de entonces. Se sumergía en su trabajo y defendía a muerte su proyecto personal, rechazando ofertas que lo podían salvar y todo. En el loft donde estaba viviendo tenía cientos de discos, entre ellos muchos nuevos. Uno de esos discos nuevos era este de Beck. De inmediato, mi amigo me dijo “después de la tercera canción, no sabía si apagar el equipo o seguirlo escuchando; salía música demasiado dolorosa para aguantarla lúcido”.

Ya desde la portada, Beck Hansen nos viene diciendo algo: hay algo en su mirada perdida hacia el horizonte o no se donde que te dice que no está del todo atento al hecho de que le están sacando foto para un nuevo disco, el quinto de su carrera mainstream bajo el alero de Geffen Records y el sucesor de un funky y jugoso Midnight Cultures que nos hizo bailar a todos terminando el siglo XX. Y esta nueva placa (al menos, nueva en ese último trimestre del 2002) traía sonoridades muy distintas, unidas por un solo concepto tácito: la melancolía. Una melón colía distinta a la que mostró alguna vez Billy Corgan.

En el Sea Change, Beck se la jugó para volcar sus sentimientos de pérdida y desesperanza en una música demasiado hermosa para dejarla pasar, pero que te envuelve con una intensidad que muy pocos logran. Las canciones del Sea Change, probablemente, van emparentadas con las que alcanzó a hacer en vida el cantautor Nick Drake y el ángel caído Gram Parsons, cuya música también mostraba mucho de la fragilidad de sí mismos; asimismo, no podemos olvidar el Blood On The Traces de Bob Dylan a propósito de relaciones en el Sea Change. Para Beck, el término de una relación de años (casi como un matrimonio, podría ser) fue devastador, lo suficiente como para sentarlo, ensimismarlo y motivarlo a escribir canciones. Y contó con el mejor de los aliados tras las perillas, el genial Nigel Godrich, que bien sabemos saca lo mejor de cada autor con el cual trabaja.

El video de Lost Cause...


Todo en este disco fue hecho con un espíritu minimalista y elegante. Ya desde la partida, con The Goleen Age, Beck evoca atmósferas atemporales, tal como lo hace el troesma Dylan desde hace algunos discos atrás, con una firme guitarra acústica, xilófonos, suaves cuerdas, efectos aterciopelados y una voz etérea, casi frágil pero que es indudablemente suya, la misma que experimenta un montón todo el tiempo, sólo que ahora está en función del desahogo convertido en bella tonada. Paper Tiger pareciera estar hecha bajo los códigos de otro maestro del manejo de las texturas, el francés Serge Gainsburg, llegando a sonar hasta apoteósica con los arreglos “orchestrales”. Al momento de la llegada de Guess I’m Doing Fine, quizás una de las más explícitas del disco a nivel lírico, el Sea Change ya nos envolvió en el estado melancólico en el que estaba su autor a la hora de escribir estos pedazos de canciones; acá, la suave guitarra es acompañada de un piano también sutil y una banda que está ahí, piola, al servicio de las sutilezas. Si pueden, vean una presentación de esta canción con Beck tan solo con su guitarra de palo y una harmónica al cuello… te destroza.

Beck tocando Guess I'm Doing Fine en la BBC...


El Sea Change también se da momentos épicos y prolongados, que llegan con Lonesome Tears, donde se cruzan Dylan con el OK Computer, mostrándonos un camino honesto a la hora de desnudar tus emociones y volcarlas en grabaciones; los violines, los arreglos, la voz resquebrajada de Beck… todo acá alcanza puntos altos, tal como un I Want You de los Beatles, de esas canciones que podrían durar para siempre, pero que terminan súbitamente. Después, el que fue el primer single del Sea Change, la majestuosa Lost Cause, llena de guitarra acústica y de tristeza, de “causas perdidas”, las mismas por las que peleamos a diario pero que nos cuesta reconocer y asumir; Beck nos dice que está cansado de pelear por ellas, y de que tal vez él mismo sea una causa perdida… ¿acaso no hemos sentido todos eso? Y Beck lo inmortaliza con una canción que vuelve a destrozarte, como si no quedara mundo.

End Of The Day sigue reforzando el tono melancólico del Sea Change, pero nos presenta varios quiebres que la hacen interesante y que os llama a escucharla una y otra vez. Sin tantos cambios, pero con tan solo su presencia, es capaz de afirmar una canción tan directa como It’s All In Your Mind, tenuemente respaldado por su banda, llevándonos en un verdadero viaje por la tristeza, la que tenemos solo en nuestra mente. Después, los efectos y los tonos de orquesta inundan nuestros oídos con Round The Bend, donde Beck tan solo parece susurrar, en medio de una tonada que suena como si el mundo se estuviese acabando.

Pero lo peor siempre pasa y llega el momento de la superación y el seguir adelante, y Sea Change da cuenta de eso. La superación parte con el tono lúdico pero desolador de Already Dead, que recuerda a un James Taylor frágil pero poderoso a la hora de hacer tonadas en la guitarra de palo y letras penetrantes. La luz al final del túnel comienza a visualizarse en estos descuentos del disco y una que da fe de ello es Sunday Sun, con bellísimos pasajes luminosos, aunque aun falta mucho para dar vuelta el tono melancólico. Obviamente, la vuelta de tuerca no llega y, en cambio, la canción se descompone de manera soberbia.

Little One es la última de este viaje de Beck Hansen por la desesperanza, el desamor y la melancolía pura que se puede volcar en la mejor música que se pueda escuchar. Y el final no puede ser sino que épico dentro del tono de tristeza que sigue ahí. Si vimos algo de luz al final del túnel, salimos a ver un cielo nublado, con restos de neblina pero de día al fin y al cabo. Logramos atravesar el día de dolor para llegar al día siguiente y sentirnos un poco más desahogados. Y Little One, al menos en la música, tiene mucho de ese desahogo tras la noche tormentosa después de que viviste el dolor más grande de tu vida. Y Beck sobrevive tras el viaje.

The Golden Age en vivo del año pasado...


Varias de estas canciones siguen siendo parte del repertorio en vivo de Beck. Incluso, algunas las toca en un formato especial: acústicas y con la banda haciendo efectos con elemento inusuales: servicios d comida, copas con agua, percusiones domésticas; todo un lujo. Sin duda, el Sea Change es un disco que TIENES que escuchar en algún momento de tu vida, un clásico contemporáneo que mañana lunes, en La Bestia Rock de Radio UC, será pasado completo a las 23 hrs.

jueves, agosto 23, 2007

Sobre avisos varios: No Soy Uno, I'm Not There y Tecno fan.


Cada vez más cerca!!

Tal como está anunciado en el fotoló de los auténticos Fother Muckers, ya está listo nuestro primer disco, No Soy Uno. Weno, el disco siempre estuvo listo, sólo faltaban las cosas técnicas hechas con paciencia y amor de artesano para que quedara completamente listo, en lo que respecta a mezclas y masterización. Y el resultado arroja lo siguiente: es un disco de 14 canciones, con una duración total de 57 minutos y 36 segundos de música hecha con el corazón y desde la vereda de la honestidad. Canciones que fueron creciendo de a poco, y que ahora podemos escuchar completamente listas. Ahora sólo falta terminar bien el diseño del arte del disco para que sea por fin editado.

Esperen un momento… ¿por qué tiendo siempre a ponerle y ponerle palabras al asunto? Y la respuesta es una sola: buscar la mejor manera de describir algo y poder contarlo en palabras. A veces, pareciera que podría lograrlo, pero hay alo de verdad en que una imagen vale más que mil palabras. O con cinco mil caracteres, sea ese el caso. Es cosa de ver algunas fotos impresionantemente emotivas o que dicen cosas sin utilizar ningún tipo de palabras, apelando sólo a nuestra respuesta emotiva. Ahí, la racionalidad no sirve absolutamente de nada y la lógica es una herramienta tan inútil como los esfuerzos por conseguir paz mundial cuando el hombre es un animal competitivo por naturaleza.

Lo que sí tengo claro es que hay fotos que dicen mucho. No sé si la que subí en esta ocasión solucione problemas, pero sí capturó un momento del pasado lunes 20 en el Campus Oriente. Una secuencia de fotos con mi guitarra que capturó mi amiga Javiera Silva, acompañándonos en una jornada de tocata universitaria. Según recuerdo en este momento, nunca pensé que la secuencia iba a salir. Me puse a jugar ante la cámara, webeando de lo lindo, tocando, haciendo que tocaba, qué se yo. Y resulta que la Java sí había tomado fotos de todo ese fragmento de tiempo. Viendo la foto, puedo apreciar un parche de La Renga con la estrella característica ahí en mi jeans. Salvador parche, jejeje.

De tocatas, les contaré en otro momento. Tranquilos. Por mientras, sigan escuchando bellas tonadas en el My Space, y revisando la marcha blanca del sitio oficial.

Hace un par de días se filtró en internerd el primer promo de una de las películas más esperadas por los rayados del troesma Dylan del mundo (que somos algunos), I’m Not There. Y, sencillamente, es capaz de volarle la cabeza a cualquiera! Me aventuraré en tratar de resumir un poco de qué se trata: es una biopic atípica sobre Bob Dylan, inspirada en las diversas transformaciones que ha tenido el trovador americano a lo largo de su vida y de su carrera, en donde ha djado una obra que nadie más ha igualado, ni siquiera acercado. La película la dirige Todd Haynes, realizador de Velvet Goldmine (la película basada en el Ziggy Stardust de Bowie) y Far From Heaven. Haynes apostó por fraccionar a personaje a tratar en seis personajes distintos, cada uno de ellos representando alguna faceta o período de Dylan, y entre los protagonistas que hacen a los distintos Dylan está nada menos que una mujer :O

Trailer de I'm Not There...


Según la página oficial en español de la película, los personajes son los siguientes: Woody (Marcus Carl Frankiln), un niño negro de 11 años siempre huyendo; Robbie (Heath Ledger), un artista mujeriego siempre en la carretera; Jude (Cate Blanchet), un joven andrógino estrella del rock; John / Jack (Christian Bale), un ídolo folk que se reinventa como evangelista; Billy (Richard Gere), un famoso fugitivo milagrosamente vivo pero ya haciéndose viejo). De todos ellos, el que más se parece a Dylan, al menos en semblante, es el que interpreta Cate Blanchet. Si el de arriba no funcionó, vealo acá.

Un adelanto...


Hablando de links: en el programa de Canal 13 Cable, Estamos Conectados, hay una sección bastante didáctica acerca de todas estas tecnologías que ocupamos con cada vez más normalidad y cotidianeidad en nuestras vidas. Casi siempre pasa que todas esas cosas las damos por sentado y ¿cómo mierda explicárselas a alguien que estuvo fuera de este mundo los últimos años, o a alguien que sencillamente nunca pudo incorporar estas herramientas? La respuesta la da Tecno Fan, quien realiza notas educativas y dinámicas sobre los diversos usos de la tecnología. En una de esas notas fuimos entrevistados con el Pihuelo, a propósito del uso de los My Space.

El Tecno Fan del My Space...


¿Algo más? Ahh! Escuche la nueva temporada de La Bestia Rock, los lunes y viernes a las 23 hrs. Todo por RadioUC.

Me acabo de dar cuenta que pasé puros avisos. Weno, ¿qué importa? Y ahoa, que ya termino el texto, me pregunto si doy alguno más. ¿Doy alguno más? Por ahora no. Será mejor que no, por ahora. En todo caso, SIEMPRE hay cosas que anunciar, eventos por recordar y material por recomendar. Sacando cuentas, este texto que de recomendaciones, avisos y de una wena foto. ¿Qué más se puede pedir? Nuevamente gracias a la fotógrafa, obviamente. Grax, Java!!

Nos vemos.

sábado, agosto 18, 2007

Un texto de fin de semana sobre thrillers, violencia y demases.


Revisando los archivos de este espacio donde los cinco mil caracteres pueden o no tener sentido, me encuentro con que el tema de la violencia lo he tratado más de una vez. A saber: me referí a la obra maestra de Scorsese, Taxi Driver, a Kill Bill, propuse al genial Martin Scorsese como el maestro de la violencia basada en la realidad y escribí con respecto a otra obra cumbre de otro maestro como es Stanley Kubrik en A Clockwork Orange. Por lo visto por mí mismo, el tema de la violencia no me es tan ajeno como podría yo pensar.

Pero todos esos ejemplos de violencia no son de obras de ficción nacionales, sino que todos gringos, con distintos matices e inspiraciones. Quizás la razón de por qué no entendemos muy bien el cómo se trata la violencia en ficción sea el hecho de que, sencillamente, no se ha desarrollado el tema para exhibirlo. No soy ningún experto en el trato de la violencia ni del thriller como género acá en Chile pero, por lo que se ve, no hay esfuerzos por desarrollarlo más de lo poco que se toca.

Ahora que lo recuerdo, y a pito de nada, por cierto: un Thriller que cuando niño me asustaba pero que, una vez que dejó de darme miedo cualquier weá rara que veía en la tele, me causaba risa, era el clásico video de Maikol para su canción nada de wena Thriller, donde sale asustando a los niños como zombie por la noche, en un clip tan largo como aburrido. Pero mejor paro este párrafo antojadizo sobre el Thriller de Maikol, del que ya expuse mi opinión.

El thriller, como género, es el que mejor usa la herramienta de la violencia a la hora de impactar. Como es fin de semana y ando medio flojo y con la mente en otros menesteres, recurriré a la gloriosa fuente para flojos que es Wikipedia. Acá, un par de párrafos sobe el Thriller como género:

“Los thrillers frecuentemente suceden completa o parcialmente en lugares exoticos tales como ciudades extranjeras, desiertos, regiones polares o en altamar. Los héroes en la mayoría de los thrillers son frecuentemente "tipos duros" acostumbrados al peligro, oficiales de policía, espías, soldados, marineros o pilotos. De todos modos, también pueden ser ciudadanos ordinarios arrastrados al peligro por accidente. Aunque tales héroes son tradicionalmente hombres, las mujeres están siendo cada vez más frecuentes.

Los thrillers frecuentemente se solapan con historias de misterio aunque son distinguidos por la estructura de su argumento. En un thriller, el héroe debe frustrar los planes de un enemigo, en lugar de descubrir un crimen que ya ha sucedido. Los thrillers también suceden a una escala mucho mayor: los crímenes que deben ser prevenidos son asesinatos seriales o masivos, terrorismo o derrocamiento de gobiernos. Peligro y confrontaciones violentas son elementos estándar en el argumento. Mientras un misterio alcanza el clímax cuando el misterio es resuelto, un thriller alcanza el clímax cuando el héroe finalmente vence al villano, salvando su propia vida y frecuentemente las vidas de otros. En los thrillers influenciados por el Cine negro y la tragedia, el héroe comprometido es frecuentemente asesinado en el proceso”.

Trailer de The Silence Of The Lambs...


Wenos thrillers hay no pocos. Mi favorito es, sin dudas, The Silence Of The Lambs, con un Anthony Hopkins demasiado genial haciendo de Aníbal Lector (por eso, Lector está en la foto de esta ocasión), uno de los mejores villanos de todos los tiempos. También entran en la lista de favoritos la soberbia The Shinning, del maestro Kubrick, con Jack Nicholson volviendo a definir al tipo que se vuelve loco y que es capaz de cualquier cosa; sus expresiones como sicótico dictan pauta hasta nuestros días, y dudo que cambien en mucho tiempo. Del terror no me gustan muchas cosas, pues prefiero ese llamado “terror sicológico” que los wenos thrillers tienen. Y cómo olvidar al maestro de maestros en el uso de la violencia excesiva a favor de una wena historia, David Cronemberg, que en A History Of Violence nos mostró que se puede llegar aún más lejos a la hora de impactar. Todos ellos toman cosas del gran maestro del género, Alfred Hitchcock, a quien todos los mencionados antes le deben mucho. Bastante más de lo que se le recuerda ahora.

Trailer de The Shining...


Acá en Chile, recién ahora se debate sobre el grado de violencia que se exhibe en las pantallas de la caja idiota. Y todo por el fenómeno mediático que causó la recién terminada teleserie nocturna Alguien Te Mira. Nunca antes en la TV abierta se trataba la violencia en ficción como lo hizo la teleserie nocturna. No con ese ritmo y ese nivel en puesta escénica, arriesgándose por efectos especiales y el tratar la violencia de la manera más cruda posible, estirando ese elástico que se llama límite. Será recordada por sus secuencias de asesinatos, por el rol del asesino que interpretó Rudolphy con un oficio y talento poco vistos por los actores taquilla de la tele, y por poner el tema del uso de la violencia en la agenda pública. Yo nunca la seguí con regularidad, apenas la veía muy ocasionalmente, pero era imposible eludirla de las portadas de diarios pop, de las páginas de política por las discusiones que generaba entre personeros de gobierno y por el hecho de que le cambió el estándar a las teleseries locales. Pero no sé si por eso me pegue a la próxima teleserie que venga. Pero de seguro podrían venir cosas wenas.

En fin. Es hora de que comenten ustedes. ¿Les gustan los thrillers? ¿Tienen algún malo favorito? Opinen.

lunes, agosto 13, 2007

The Beatles Anthology.


Aunque hayan pasado casi 12 años desde que la estrenaron por televisión, jamás me cansaré de revisar y volver a revisar y volver a revisar y volver a ver esos videos con uno de los mejores documentales autobiográficos jamás hechos. Obviamente, si ven la foto que encabeza esta volá arbitraria y gratuita, se darán cuenta de qué hablo. Nada menos que de la excelentísima The Beatles Anthology.

El proyecto de The Beatles Anthology no solo comprendía 10 horas de documental revisando la historia de los Beatles contada por los mismísimos Beatles, sino que también tres discos dobles con material inédito, descartes, tomas alternativas, shows en vivo y todo lo que se les pueda ocurrir sobre The Beatles. Por supuesto, todo lo que pueda caber en seis discos compactos, obviamente. La masificación del CD nos dio la posibilidad de apreciar gran parte del material que se incluyó en los discos del Anthology gracias a diversas colecciones de bootlegs de cedé, de ellos el más recomendable la seguidilla d cajas (weno, son 2 de 5 y una de 4 discos, con material de los Beatles solista) llamadas The Beatles Artifacts. Pero anda oficial, todo en el plano de lo inédito.

Si los discos nos sorprendieron con toda esa tremenda cantidad de material sin conocer y las canciones de siempre bajo otro prisma, el documental es capaz de dejar con la boca abierta a cualquiera que lo vea. De partida, está contado por sus propios protagonistas. Paul, George y Ringo se sumaron al proyecto que Neil Aspinal, el que muchos nombran con justicia “el quinto Beatle”, planeaba hacer por veinte años. La tarea de la realización del documental se les dio a Geoff Wonfor y a Bob Smeaton, quienes empezaron a trabajar de cabeza en el titánico proyecto. Entre los entrevistadores, estaba nada menos que Jools Holland, el anfitrión con más suerte del mundo (obvio que por su genial programa Later…).


A comienzos de los 90, los tres Beatles sobrevivientes fueron entrevistados en un período de dos años, para dejar su testimonio en el documental que, en ese tiempo, se llamaba The Long And Winding Road. Por su parte, Yoko Ono cedió el uso de cientos y cientos de cintas con entrevistas a John Lennon, de todas las fuentes. Como lennon siempre fue alguien locuaz que gustaba de hablar hasta por los codos en las entrevistas, los realizadores siempre podían encontrar opiniones de Lennon para prácticamente todos los temas que se trataron en las entrevistas. En las entrevistas, los Beatles sobrevivientes fueron cándidos, honestos y cordiales para responder, desarrollando una química impresionante a la hora de contar su historia. Más que entes separados y con egos gigantescos, eran tres tipos que compartieron parte de su vida juntos, aunque hayan sido tan solo 10 años.


Todo este chamullo antológico de los Beatles vio la luz oficialmente a fines de noviembre de 1995, con el estreno de la edición para la tele del documental y el lanzamiento del primero de los tres álbumes dobles con material inédito. Material viejo, salvo por un detalle: Paul, George y Ringo trabajaron con dos maquetas que Lennon grabó acústico y al piano, y las terminaron para darle forma como canciones de los Beatles. Y fueron dos: Free As A Bird (en la que Paul y George sumaron letra y voz a lo que había grabado Lennon) y Real Love, una más conocida por los freakybeatles. Para trabajar tranquilos, hicieron el juego mental de que John se había ido de vacaciones y les había dejado esas pistas grabadas para que las terminaran. Eso, más el impecable trabajo del más beatlemaniaco del mundo, Jeff Lynne, en la producción, dio como resultado dos canciones con el sonido beatle como si hubiesen seguido juntos tras grabar ese gran Abbey Road.

El video de Free As A Bird, una de las "nuevas"...


Recuerdo las reacciones ante esta masiva entrega beatlera de mediados de los 90. Muchos entusiasmadísimos hasta más no poder, pero mucho rechazo ante este descarado “ardid publicitario necrofílico” con que Apple Corps invadió los medios y las disquerías del mundo entero. Hasta Free As A Bird tuvo su estreno mundial en radios y el documental para la tele lo dieron en todo el mundo (allá en gringolandia lo pasó la ABC en tres partes, y en Chile, TVN en seis entregas, como en el resto del mundo). Pero los fanáticos llorábamos de felicidad al tener acceso a todo ese material de The Beatles casi de una. Y eso no es menor. Imagínense el impacto de ver presentaciones en vivo, material de archivo, entrevistas actuales y de la época… todo eso bajo una notable realización y el trabajo en función del relato y no de las personalidades. Un lujo, sin lugar a dudas.


En el plazo de un año, se terminaron de lanzar los discos del Anthology. Si el primero mostraba harto descarte en vivo y presentaciones notables rescatadas en audio (incluyendo demos y material grabado en Hamburgo OMG), el Anthology 2 mostraba la madurez de The Beatles en el estudio: el trabajo de Rubber Soul, Revolver y Sgt Pepper visto con lupa es simplemente una delicia. Y en el Anthology 3, literalmente, nos volaron la cabeza con esas revisiones crudas y alternativas de toda la etapa del White Album y las sesiones del Get Back, más el canto de cisne del Abbey Road. Con The Beatles no hay errores ni malas vibras, sólo armonías preciosas, música jugada y mensajes eternos, lecciones de vida inolvidables.

En este mes estoy viendo el documental en versión “Director`s Cut”, la que en verdad es un borrador del documental final, el mismo borrador que le mostraron a Paul, George, Ringo y Yoko para tomar las decisiones finales y una directriz única a la hora de contar la historia. Tan solo por el hecho de que es una versión “en crudo”, vale la pena a ojos cerrados revisar el borrador del documental definitivo. Tiene menos presentaciones completas y más bla bla de los protagonistas.

Si no la han visto, consígansela de inmediato. Está en 5 DVDs, con los 8 episodios y un disco con extras. ¿Qué mejor, ah?

martes, agosto 07, 2007

Sobre guitarras, Fother Muckers en La Barcaza y Weichafe.


Sigo contento con mi nueva guitarra, la “rubia” como le he puesto ahora por su color madera natural claro. Nuevamente, haciendo el paralelo de guitarras con mujeres. Y es que es un paralelo que se justifica plenamente, a mi juicio. Los que enloquecemos con ese bello instrumento de seis cuerdas vemos la belleza en distintos modelos, tal como le encontramos cosas maravillosas a todas las mujeres que vemos y que conocemos. No es ser fresco, no señores. Sólo es ver la belleza en lo que observamos.

Una guitarra se va incorporando a tu vida y vas dejando tu sello en ella. Nunca es mejor tocar la guitarra de un desconocido antes que la propia. Uno suena mejor con la propia guitarra, o con una guitarra que uno eligió e incorporó a su vida. La guitarra es como la novia con la que uno va afirmando una relación: con el tiempo se va transformando hasta hacerse indispensable en tu vida. Si te alejan de tu guitarra, es probable que enloquezcas. Que te angusties. Puedes incluso sentir que te están cortando una parte de tu cuerpo. Lo vi la semana pasada en una de las situaciones más “seinfeldescas” que haya vivido jamás. Y sólo podemos justificarla dos fanáticos de la guitarra nomás. Para el resto, estamos locos de remate.

Ya. Tanta guitarra me hizo olvidar la mención publicitaria: No queda nada para el “Concierto para Héctor” que los auténticos Fother Muckers estaremos dando mañana miércoles en el Pub La Barcaza, desde las 10 y media de la noche. Recuerden que La Barcaza queda ubicada en Santa Isabel 350, al frente del Bar de René.

A modo de curiosidad: versión "youtube" de El Que Lo Encuentra Se Lo Queda, editado por Simao Sabrousa...


Y a propósito del Bar de René… el sábado pasado, los Wichafe dieron uno de los mejores shows que hayan dado en años en el Galpón Víctor Jara. Y no era para menos, pues se registró en audio y video para un próximo disco en vivo/DVD que saldría en octubre. Lo cubrí para http://www.suena.cl y quedaría más o menos así:

Un telón rojo gigante con “Weichafe” inscrito en letras negras cubre el escenario del Galpón Víctor Jara, lugar escogido por el trío de rock para grabar su quinto disco, en vivo, que será acompañado por un DVD. Y la preparación salta a la vista: al menos, 9 cámaras dispuestas por todo el lugar, registrando cada momento previo.

Pasadas las 10 de la noche, el telón rojo empezó a temblar y la música fuerte y poderosa comenzó a inundar los oídos de la audiencia que repletaba el galpón. Lo que sonaba era nada menos que “Salvador”, uno de los singles del segundo disco de Weichafe. Ya con la canción iniciada, el telón cayó y las luces se encendieron al máximo. La euforia del respetable no se hizo esperar y el show continuó. Ángelo Pierattini, Marcelo Da Venecia y Mauricio Hidalgo tocaron muy cerca del público de las primeras filas, alineados uno al lado del otro, para mayor contacto con esas almas que

El set de potencia seguía su curso con las ya emblemáticas “opción Laverna” y “Pichanga”, sonando impecable y confirmando a Weichafe como una de las mejores bandas en vivo de Chile. Para “La miseria está aquí”, uno de los enfervorizados fans se subió al escenario y provocó desorden en tan solo una fracción de segundo; el micrófono del guitarrista dejó de funcionar, su guitarra se desconectó, pero en ningún momento paró la música. Asimismo, la batería del “negro” falló al comenzar la intro de “Sin dormir”, pero Pierattini y Da Venecia cubrieron perfectamente con un blues improvisado. “Esta canción también cumple 10 años”, dice Pierattini al micrófono antes de darle al riff de “Tres Puntas”, que suena tan fresca como cuando la escuchamos por primera vez en la Concierto “Rock y guitarras”. Cerrando ese primer set con “Ripio y soledad”, Weichafe estableció la atmósfera de celebración con potencia de sus 10 años como banda.

Por el rigor que impone una grabación en vivo, el show se dividió en tres sets. Si el primero fue marcado por altos momentos eléctricos y de categoría de clásicos de cada show de los guerreros, el segundo trajo las guitarras acústicas, el cajón peruano y sección de cuerdas, con un contrabajo y un violín que agregaron elegancia a canciones tan bellas como “Dios es solo para algunos” y “Las cosas simples”. Como cual Sabina con sombrero, Pierattini proyectaba el bar hacia el galpón y de la guitarra acústica se cambió al teclado para “No estoy muerto” y la vélelas folclorica de un crudo relato en “El paño de Luis”. La elegancia del set acústico se completó con una de las del cuarto disco, “Años de asalto”. Nuevo break y a prepararse para el asalto final…

El tercer round retomó la potencia de la partida con una demoledora “Tierra oscura del sol”, una impecable “Cuesta respirar” y una jugada “Harto de todo”, con bases incluidas, y una emotiva “Suerte” que, sin ser tan tocada en los shows en vivo, se ha vuelto un tema muy querido por los fanáticos: tan solo comenzó a asomarse por los oídos de los presentes, el coro fue grande. “¿Quieren pedir una?”, preguntó Pierattini al público y comenzó a tocar la luminosa “Respiro la luz del sol”, ya en la recta final. “No es malo”, uno de los himnos que cerró hartas tocatas del pasado, sonó con gloria esa noche, y pegada con la vertiginosa “Festín de muecas”, siempre a cargo de la voz cavernosa del bajista Da Venezia.

El cierre del set lo puso “Hazme dormir”, con la fuerza de un huracán que pasaba por todo el galpón. No pasaron 2 minutos para que Weichafe volviera a ecena y diera un broche de oro a una emotiva noche con un homenaje a Poncho vergara en “El Rock del Poncho”, que también es el Weichafe rocanrol. El mismo que su fiel audiencia disfruta en cada show y el mismo que de seguro estará inmortalizado en el disco en vivo y el DVD. Como para revivirlo una y otra vez.

(Foto de fotolog.com/weichafeoficial)

miércoles, agosto 01, 2007

Rejuvenecido, simpsonizado y con la Epipohne Casino en las manos!


Después de una semana durísima (los detalles me los guardo para mi vida privada :P), esta semana la he sentido medio de vacaciones, a pesar de que volvimos a clases este lunes. Pero weno, ese soy yo nomás, que anduvo (casi) desaparecido del mapa durante toda la semana anterior, purgando sus penas en el infierno. Y salí sano y salvo al oro lado.

Por eso, me vino como anillo al dedo el terminar una semana estresante, intensa y colapsante de mano de unos viejos conocidos, pero en pantalla grande. En una cuasi salida familiar, el viernes en la noche fuimos a ver The Simpsons Movie (Los Simpson, La Película – obviamente :p) y las carcajadas llegaron solas, como las miradas de lo hombres ante el paso de una bella chica. Algo que dábamos por sentado mientras lo veíamos domingo a domingo, pero que toma un nuevo sentido cuando lo sacas del contexto cotidiano y lo pones en un nuevo ambiente. Está bien. Ha habido capítulos memorables que están por encima de la historia que ofrece la película, peor eso da lo mismo. Porque, siendo sinceros, ¿realmente esperábamos una obra de arte con la película de Los Simpons? Yo, al menos, quería reírme. Y mucho. Tomarla como si tuviese 9 años de nuevo, cuando los vi por primera vez en la tele. Ni cuando empecé a verlos regularmente en el cable, casi cuando recién lo instalaron en casa hace más de 13 años. Eso da lo mismo: a la película de Los Simpsons se le abraza igual porque nos conecta con el mundo de la manera más encantadora posible: riéndonos de nosotros mismos y mirando siempre adelante.

Hace muy poco pillé una página muy útil si rayas con el mundo de amarillo de Los Simpsons, http://www.simpsonizeme.com . El Simpsonizeme.com te da la opción de volverte Simpson si encargárselo a nadie. Y funciona de una manera muy sencilla: la página te pide una foto tamaña carnet (de resolución mínima de 640 por no se cuanto de largo y ancho), la subes y el sistema te manda a un menú en el que te pegunta el género, la edad, qué color de piel querrías tener en el dibujo, el largo del cabello y la barba. Después de esperar un rato (varía dependiendo del colapso del sistema), te a un dibujo preliminar y vas completando con las opciones que te da.

La única foto carnet que tengo digitalizada es una de comienzos del 2001. No tenía ni 20 años!! Así que indudablemente el sistema me encontró más joven de lo que realmente soy. Y no hice ningún esfuerzo por avejentarme, al contrario. Sin barba, con el cabello un poco más largo y sonriendo, creo que el dibujo que ese sistema simpsonizante procesó sacó una wena imagen de mi persona… al menos, una que me representara. Sé que la Mari piensa lo contrario, o que pueda parecer que tengo rastas, qué se yo. Pero quedé contento. Al fin y al cabo, de eso se trata el caricaturizar, ¿cierto? Pero con el mundo de Los Simpsons es distinto. Creo firmemente que el mundo Simpson inmortaliza.

Recuerdo que hace más de un año escribí sobre mi freakeada con la guitarra Epiphone Casino. Ahora estoy en las condiciones de decirles que… al fin el momento llegó!! Soy dueño de una preciosa Epiphone Casino color madera natural, tal cual como la que usó el gran John Lennon en las sesiones del Álbum Blanco y del Get Back de The Beatles y en sus primeros discos como solista. En realidad, el modelo que vende la Epiphone “recrea” lo que hizo Lennon con la suya, que originalmente venía en color “sunburst” (el café en degradado). Siguiendo el consejo de que la guitarra respiraba mejor sin pintura, el crédulo John mandó a sacarle la pintura a la suya. Y la dejó natural, desnuda si se quiere. ¿Se habrá notado el impacto en el sonido? Que lo digan los expertos.

Con la ayuda de mis amigos, logré llegar a la meta de la Epiphone Casino propia. Ahí es donde los muckeiros siempre estuvieron a mi lado. Mi esfuerzo trabajando de archivaldo junto con la ayuda de mis amigos me llevaron directo al camino de la guitarra más grande que Dios. Y puta que es grande la Casino!!! La Casino me confirma que las guitarras son como las bellas mujeres: delicadas, preciosas, cristalinas, celestiales, armoniosas y perfectas.

La primera canción que toqué con mi nueva guitarra...


Pero debo responder a la ciega confianza que mis compañeros pusieron en esta empresa, por lo que el próximo miércoles 8, en unos siete días más, los auténticos Fother Muckers haremos un show que nombramos “Concierto para Héctor”. Literalmente, es para mí. Para terminar como corresponde con el largo viaje de una Epiphone Casino en mis manos, este show cerrará el ciclo de la búsqueda de la guitarra, tanto emocional como financieramente. Y necesitamos la ayuda de todos ustedes.

La gran cita del próximo miércoles 8 de agosto será en el Pub la Barcaza, ubicado en Santa Isabel 350 (casi al lado del ya mítico “Bar de René”, si no me equivoco :p), el show comenzará temprano tipo 10 y media de la noche y la entrada estará a 2 mil pesos. Estamos preparando un gran espectáculo en vivo, con invitados y todo. Así que atentos. Recuerden que los shows de Fother Muckers nunca son iguales.

Nos vemos.

viernes, julio 27, 2007

Harvest.


El viejo y querido Neil Young siempre ha reconocido que puede hacer lo que quiera sin ningún tipo de presión gracias a lo que llegó a ser Harvest, la que muchísima gente considera su obra maestra. Este seminal disco de 1972 es, sencillamente, una impecable carta de presentación del viejo y querido Neil para cualquiera que no lo haya escuchado antes.

Ok. Muchas veces he admitido en estos mismos espacios que Neil Young tiene muchísimo material notable e indispensable, en todas las formas que podamos imaginar. Que solo, que con CSNY, que con los Crazy Horse… nombre cualquiera y siempre encontraremos algo. Nunca ha dejado de sorprenderme Neil Young, ni siquiera porque repita una estructura más de una vez. Eso da lo mismo, pues es la intencionalidad con la que lo escribe.

Me sorprende que Neil Young haya tenido mi edad cuando lanzó este pedazo de disco. Este discazo que se venía formando de extrañas maneras durante prácticamente todo el año de 1971 finalmente vio la luz en formato de vinilo a comienzos de febrero de 1972. Muchas de las canciones que componen Harvest ya tenían más de un año desde que el mismo Neil las estrenó en vivo, en formato solitario, a pura guitarra de palo o piano. Con Harvest, al igual que pasa con un Blond On Blonde del troesma Dylan o con un White Album de los Beatles, me encuentro con un verdadero compendio de música POPULAR. Acá hay de todo: piezas acústicas tan sencillas, luminosas y conmovedoras como complejas, encriptadas y desgarradoras; country que pareciera haber sido escrito desde el principio de los tiempos; orquestas majestuosa; electricidad que te logra empujar de tan solo sentirla cerca de tus oídos. Supongo que es sencillamente el reflejo de lo que puede pasar en mucho tiempo.

Para la hazaña de grabar estas canciones, Neil Young se fue a Nashville y armó una banda llamada The Stray Gators, con Jack Nitzsche al piano, el gran Ben Keith en la guitarra slide (quien sigue colaborando con Neil Young hasta nuestros días), el bajista Tim Drummond y el baterista Kenny Buttrey en la batería, y juntos fueron dándole forma a muchas de las canciones que definieron al Neil Young que más sonó en radios, ese que tuvo su único número uno en las listas con una canción del Harvest. Juntos, hicieron leyenda en tan sólo 37 minutos de música puestas en 2 lados de un vinilo que, al menos en su intención original, pensaba estar reposando en una caja biodegradable (la verdad es que Neil Young quería que la cubierta del album fuese así, pero la compañía discografica no lo dejó).

Con la energía de una banda reposada de campo, alejada de tecnicismos y apegada a la tierra, abren fuegos con Out Of The Weekend, que el viejo Neil ya había estrenado en su gira solista de comienzos del 71 (¿recuerdan la versión del BBC In Concert?). Luego, el steel guitar de Keith se luce al darle un toque único a Harvest, la canción que le da nombre al disco, y en la que Neil regala un sencillo poema de amor, algo que no es cursi sino que sincero, algo que se cosecha.

Para la tercera canción, las cosas cambian un poco. De la paz del campo y las guitarras de slide pasamos al piano desgarrador y la orquesta sinfónica de Londres sonando en su máximo esplendor para darle textura a la dólorosa lírica de A Man Needs A Maid (o “a man feels affraid”, como la misma canción dice al comienzo); una maravillosa mezcla de las teclas punzantes del piano de Neil con la orquesta solemne dirigida por David Meecham. Y le da paso al clásico indiscutido del disco, su único single número uno, la bellísima Heart Of Gold, con una línea melódica única e innumerables veces imitada mas no superada; acá los Spray Gators se lucen como nunca, sintetizando ese sonido del campo en alo completamente fresco, con un inspirado Neil Young en la guitarra rítmica y la harmónica que ocupa con dulzura; sencillamente insuperable (el único cover que le hace la pelea es la versión que Johnny cash grabó en las sesiones de sus American Recordings; si no la han escuchado, búsquenla de inmediato).

El clásico de clásicos...


Are You Ready For The Country? Es uno de esos blues en que el piano manda, y aquí el que se luce es el siempre impecable Nietzsche, emblemático pianista eléctrico de los Crazy Horse. Después, otro clásico: Old Man, que Neil Young le escribió al capataz de su recién adquirido rancho Broken Arrow, un viejo llamado Luis Avala. Con una de las mejores letras sobre el envejecer que se puedan leer, la canción tiene un banjo exquisito tocado por James Taylor y los coros de una poderosa Linda Ronstadt dejan una huella indeleble en la memoria de cualquiera que la escucha.

Old Man, en el BBC In Concert...


There’s A World nos devuelve a la solemnidad y a los bronces y cuerdas de la sinfónica de Londres, dando paso a otro tipo de crudeza y toda una epifanía de Neil y los Stray Gators: Alabama, una épica canción con una dolorosa letra, que sigue la línea de Southern Man, en la que Neil ataca a todo ese sur retrógrado del país que adoptó como su hogar. “Alabama, cargas un peso sobre los hombros que te derriba”, canta Neil Young, acompañado de una filosa línea de guitarra que nunca se excede y que está integrada al resto de la banda. En los Stray Gatos no había delirios ni egos, sino que todo iba en función de la música, pro más desgarradora que fuera. Y Alabama sí que es desgarradora.

Neil escribió la conmovedora The Needle And The Damage Done para su amigo Danny Whtten, guitarrista de los Crazy horse, quien en esos días se sumergía más y más en sua dicción a la heroína; “every junkie’s like a setting sun”, le canta un conmovido Neil Young a su amigo, lamentando el perderlo día a día. Y ojo con esta versión, que es en vivo, terminando con unos estremecedores aplausos que nos llevan al final de Harvest, con la mas épica de todas estas canciones: Words (Between The Lines Of Age), con pasajes emocionales que sólo pueden llevar con delicadeza tipos que están en contacto con las raíces y con el campo, con ese Nashville que los registró en un estudio cuadrafónico que hiciera parecer que tenías a toda la banda rodeándote en la habitación mientras escuchas el disco.

Y el sonido cuadrafónico no es un detalle menor. En el 30 aniversario del lanzamiento de Harvest, Neil Young lo relanzó en DVD-A, para reproducir fielmente la intención original de dichas grabaciones. Muchos puristas y fanáticos no quedaron contentos, pero eso siempre pasa, es custión de gustos nomá. Al final del día, las canciones del harvest no mueren. Y nunca morirán.

¿Han escuchado el Harvest?

viernes, julio 20, 2007

Sobre Fother Muckers, los compromisos, las guitarras y la playa.


Se van acabando las vacaciones, pero estos días han sido más reponedores que la mismísima miércale. Partiendo por el furioso show que los auténticos Fother Muckers dimos el Sábado pasado en el Whitetrash nuevamente. Por cierto, nunca está de más recordarles que visiten el My Space de Fother Muckers, y el Fotolog. Pronto se viene con todo la págia oficial. Si la visitan ahora, pueden encontrar un monito alusivo que sea, y un par de links conocidos. Me comprometo a hacer las gestiones para que la página ande como corresponde.

Y la foto que subo da cuenta del Whitetrash… pero de una fecha distinta. Sí, tal cual: tocamos 2 veces seguidas en el Whitetrash, en plan de fiesta. Y me imagino que saben para donde va ese contexto de fiesta: primero, se toca; y se toca con fuerza y ganas, ya que todo está como para celebrar. Y luego, se baila hasta el cansancio. Y el único gran problema para el músico en una tocata con fiesta es que el carrete para uno parte de temprano, con toda la gestión: instalar, probar sonido, prepararse sicológiamente, esperar a que sea la hora de tocar y subirse al escenario para entregar la vida completa. Mucha energía para después, más encima, ponerse a bailar. Al final, todo depende del alcohol, el jugo y la adrenalina con la que uno ande. Al menos el Sábado, terminé raja de cansao. Y así no se puede bailar. Me comprometo a hacerme de energías y reunir el jugo suficiente para sacarle lustre a las pistas de baile.

Es que más encima el Domingo temprano nos íbamos a la playa. Y nos fuimos a la playa el Domingo. Llegamos justo para ver el partido de Chile de la Sub 20, ese en que olearon a Nigeria. Yo no sigo el fútbol ni por si acaso. No tengo idea de sus reglas, ni de la calidad de jugadores, y tampoco sigo ningún equipo. Pero sí reconozco que el fútbol despierta una pasión demasiado inconmesurada para ignorar. Ahí veía yo a mis bandmeits y al bozz, absortos en el partido, angustiados al ver que el partido se alargaba y eufóricos celebrando cada gol. Esa celebración por la vida es la misma que veo en conciertos masivos, donde un montón de almas se juntan por una sola razón. Y ahí está la hermandad del fútbol con el rock. ¿Qué mejor ejemplo que un show de La Renga o de Bruce Springsteen? Me comprometo a entender mejor el que dicen que es “el más lindo de los deportes”, a pesar de que estoy viejo ya.

Ese viaje fue de absoluta relajación. Durmiendo hasta la hora que a uno se le antojara, viendo películas, escuchando mucha música, expuesto a vistas inmejorables y respirando un aire distinto. Y pude comprobar algo: el frío de allá en la playa no es el mismo que el de acá, el valle de Santiago. Parece que el estar encerrados entre cerros nos afecta de mala manera. Pero, en la playa, ese mismo frío se filtra por la presencia del mar y de mayor naturaleza que acá en la capitale. Mili ayer me decía que yo pensaba eso exclusivamente porque no vivía al lado del mar y que todos los turistas se vuelven locos ante la presencia de playa y costas. Pero nadie me saca el recuerdo de un verdadero Shangai-la allá en El Consistorial. Y la guitarra de viaje, esa pequeña sobreviviente, acompañó a cada momento. Me comprometo, como una vez lo hice, a seguir tocando.

Esta abre un disco del viejo y querido Neil Young que se llama On The Beach...


Y no es primera vez que me pasa: la experiencia me dice que mientras más viejo me pongo, disfruto mucho más de las salidas. Con mi familia siempre salíamos todos los veranos por, al menos, unas 3 semanas. Cada verano salíamos hasta que tuve 17 años. Yo mismo decidí no seguir saliendo y los viajes empezaron a disminuir. Creo que llevamos 10 años sin veranear todos juntos y estuve por 7 años sin volver a la playa (recién volví para un paseo con mi curso de la u, en segundo, por allá por el 2005). Ahora, siento que debo destinar un tiempo que sea para viajar. Mi psiquis me lo pide con mayor urgencia. Me comprometo a salir fuera de Santiago con más frecuencia.

Veo la foto y no puedo creerlo: puta que se ve linda mi guitarra!!! La pobre guitarra que tiene unos 11 años, en la que aprendí a tocar a puros tropiezos y a ciegas. La pobre guitarra que recibí una gran cantidad de porrazos y golpes contra el piso. La guitarra que lleva un sticker de Weichafe (que celebrarán con todo su décimo aniversario como banda, en un gran show gran el Sábado 4 de agosto, en el galpón Víctor Jara de plaza Brasil), un sticker rojo con la tremenda “W” puesta, que me recuerda la pasión, la garra y la honestidad con la que uno siempre debe contar en la vida; la misma guitarra que regresó de la muerte prematura el año pasado, re-armada y re-vigorizada desde las cenizas y esperando su próxima revitalización. Lo sé. Quiero comprarme una nueva guitarra y darle con todo; pero no por eso dejaré a mi querida de lado. Me comprometo a irla mejorando de a poco y nunca botarla a la basura.

Un gran rompedor de guitarras...


En casi cinco mil caracteres, me comprometí a no pocas cosas. Como que asusta, ¿cierto? Y es que los compromisos están hechos para cumplirlos. Me comprometo a cumplir los compromisos.