Me llamó la atención algo que ha salido recientemente en diversos sitios y lados donde se puedan leer párrafos que (se supone) comunican ideas: “Benedicto XVI reniega de Bob Dylan”, a propósito de una cita de un libe que escribió que saldrá pronto, llamado “Juan Pablo II, mi amado predecesor”. En 1997, Ratzinger era cardenal y cercano colaborador del entonces papa, e intentó por todos los medios de cancelar el concierto en el que participo el troesma Dylan, a fines de septiembre de 1997. A Ratzinger no le parecía que “este autoproclamado ‘profeta’ saliera a escenario”. Algunas cosas no vana cambiar nunca nomás. Esto me demuestra que una noticia como esta sonaba tan insólita hace diez años como hoy en día, sin lugar a dudas: un 27 de septiembre de 1997, Bob Dylan tocó tres canciones para el papa Juan Pablo II, en una transmisión vía satélite para todo el mundo. Y la foto que ven ahí arriba da fe del momento tan extraño como único.
Fue uno de esos eventos raros que le subió la popularidad al fallecido papa en esos momentos. Para “convertir la fe de los jóvenes del mundo”, el Vaticano había organizado un festival en Bolonia, titulado originalmente como el “Bologna Festival”. El evento multitudinario, transmitido en directo por la RAI, contó con un montón de números locales (Luccio Dalla, Andrea Bocelli, el pianista de jazz Michel Petrucchiani, Barbara Colla y un corner llamado simplemente Gianni), que fueron cantando una o dos canciones, adaptando letras a un sentido más “espiritual” y tratando de congraciarse con una autoridad de la iglesia, el anfitrión que los había convocado para tan bizarro encuentro. Cuando ya han desfilado todos estos performeros italianos, el mismo papa da un sermón de veinte minutos, en el que cita el célebre himno Blowin’ In The Wind, ese que Dylan había escrito hace 35 años, y que a sus 45 sigue tan vigente como en 1962. Como era de esperarse, el entonces papa volvió el sentido de la respuesta que sopla en el viento a un viento espiritual. ¿Tiene algo que ver el espíritu, me pregunto yo? Depende de lo que se quiera decir. En elc aso del papa, interpretó el “cuántos caminos debe andar un hombre antes de convertirse en un hombre” como “ese camino es el de Cristo, quien afirmó: ‘yo soy el Camino y la Vida’”, agregando que “las cuestiones de vuestra vida están silbando en el viento. Pero en el viento que sopla y en la voz del espíritu, y no en el viento que todo lo dispersa en los torbellinos en la nada". A la hora de las interpretaciones, el sentido es bastante subjetivo.
El troesma entonando Knockin' On Heaven's Door...
Casi sin aviso, el troesma Dylan y sus músicos suben a escena y empieza a sonar una sucesión de tres acordes, los que conforman la base completa de Knockin’ On Heaven’s Door. Y ahí está el troesma, vestido de traje impecable y sombrero enorme, con pinta de petrolero texano o de algún intérprete de country de esos de los años 30 o 40, un look que inmortalizó el siempre recordado Hank Williams. Además, cargando una preciosa guitarra Gibson Les Paul, que dan un sonido sólido y pastoso cuando se tocan amplificadas a tubo. En la pantalla, aparece a salir la letra de la canción traducida al italiano, peor eso no importa. Para sorpresa de todos, el troesma hace un cambio en la letra; en esa ocasión cantó lo siguiente: "I'm looking up to the skies, feeling like I'm knockin' on heaven's door". Weno, el cambio por la ocasión, puede ser. Terminan la canción y ovación automática.
Sin saludar, ni siquiera asomar un atisbo de sonrisa, el troesma sigue con su pequeño set, pasando a otro himno (pareciera que en un festival así sólo se oyesen himnos y nada más que himnos) como el que es A Hard Rain’s A-Gonna Fall, con un pasaje instrumental increíble, solemne, piola y jugado: todo a la vez, propio de una banda que tiene un fiato que pocas tienen (Dylan se armo la tremenda banda en vivo, de eso no hay duda). El troesma está cantando alto acá, no gritando pero sí muy alo, a pesar de un evidente resfrío que lo aqueja (cuando se aleja del micrófono, como que snifea un poco, típica molestia del resfrío), pero eso no le impide seguir con la tremenda presentación que está haciendo. El troesma dirige a su banda con la gracia que un director de orchestra dirige a sus músicos, pero con un grado de complicidad que lo da únicamente el viajar juntos para todos lados, tocar en todo el mundo y mantener la llama siempre encendida a la hora de reinventar todo e incluso a sí mismo una y otra vez. Esas 300 mil personas estaban viendo lo que Dylan y los suyos hacen casi 300 veces al año en gira.
Terminan la canción con otra ovación y Dylan se acerca al estrado donde está Juan Pablo II para el saludo protocolar. Se saca el sombrero y lo saluda por prolongados segundos (la foto es de justo ese momento). Se ve que el papa le dice algo que sólo ellos saben y que Dylan de seguro jamás contará en su vida. Dylan vuelve al escenario para una canción más, pero el papa se ha ido. Y esa Forever Young sonó fuerte y calma, sin sombrero y con un tremendo solo de guitarra del troesma en esa magnífica Les Paul que seguía flameando en sus manos. Y termina el show sin esbozar un saludo y yéndose de inmediato.
Dylan siempre le ha bajado el perfil a su participación en el Bologna Festival. “Fue un show más”, ha dicho más de una vez. Y es verdad. Sólo que ese show se transmitió para todo el mundo y destacó por lo freak e inusual. Para el troesma. Un tipo que constantemente está en búsqueda en lo espiritual, y que ha pasado del judaísmo a no creer en “nada” (sin dejar de tener dudas existenciales y, por consiguiente, espirituales) y al cristianismo por tres años (“si Jesús predicó solo tres años, ¿por qué yo tendría que hacerlo más tiempo?”, dijo alguna vez) y de vuelta al judaísmo en años recientes (al menos, los últimos veinte), ese show en Bolonia fue sólo una parada más de un viaje que no termina. De una gira que no termina. De una búsqueda que, a sus 66 años, aún sigue. Y una búsqueda que no puede atarse ni amarrarse a ningún tipo de religión. Es una búsqueda personal.
¿Sabían de este episodio tan freak? Pareciera que con Ratzinger a la cabeza de la iglesia católica, el mundo occidental retrocediera, mientras que Dylan no hace más que avanzar.
La primera vez que escuché algo del Sea Change de Beck fue hace casi cinco años atrás, cuando estaba recién lanzado. Fue en casa de un amigo que no pasaba por un wen momento en ese período de su vida: solo, con problemas de plata, en las últimas con su novia de entonces. Se sumergía en su trabajo y defendía a muerte su proyecto personal, rechazando ofertas que lo podían salvar y todo. En el loft donde estaba viviendo tenía cientos de discos, entre ellos muchos nuevos. Uno de esos discos nuevos era este de Beck. De inmediato, mi amigo me dijo “después de la tercera canción, no sabía si apagar el equipo o seguirlo escuchando; salía música demasiado dolorosa para aguantarla lúcido”.
Ya desde la portada, Beck Hansen nos viene diciendo algo: hay algo en su mirada perdida hacia el horizonte o no se donde que te dice que no está del todo atento al hecho de que le están sacando foto para un nuevo disco, el quinto de su carrera mainstream bajo el alero de Geffen Records y el sucesor de un funky y jugoso Midnight Cultures que nos hizo bailar a todos terminando el siglo XX. Y esta nueva placa (al menos, nueva en ese último trimestre del 2002) traía sonoridades muy distintas, unidas por un solo concepto tácito: la melancolía. Una melón colía distinta a la que mostró alguna vez Billy Corgan.
En el Sea Change, Beck se la jugó para volcar sus sentimientos de pérdida y desesperanza en una música demasiado hermosa para dejarla pasar, pero que te envuelve con una intensidad que muy pocos logran. Las canciones del Sea Change, probablemente, van emparentadas con las que alcanzó a hacer en vida el cantautor Nick Drake y el ángel caído Gram Parsons, cuya música también mostraba mucho de la fragilidad de sí mismos; asimismo, no podemos olvidar el Blood On The Traces de Bob Dylan a propósito de relaciones en el Sea Change. Para Beck, el término de una relación de años (casi como un matrimonio, podría ser) fue devastador, lo suficiente como para sentarlo, ensimismarlo y motivarlo a escribir canciones. Y contó con el mejor de los aliados tras las perillas, el genial Nigel Godrich, que bien sabemos saca lo mejor de cada autor con el cual trabaja.
El video de Lost Cause...
Todo en este disco fue hecho con un espíritu minimalista y elegante. Ya desde la partida, con The Goleen Age, Beck evoca atmósferas atemporales, tal como lo hace el troesma Dylan desde hace algunos discos atrás, con una firme guitarra acústica, xilófonos, suaves cuerdas, efectos aterciopelados y una voz etérea, casi frágil pero que es indudablemente suya, la misma que experimenta un montón todo el tiempo, sólo que ahora está en función del desahogo convertido en bella tonada. Paper Tiger pareciera estar hecha bajo los códigos de otro maestro del manejo de las texturas, el francés Serge Gainsburg, llegando a sonar hasta apoteósica con los arreglos “orchestrales”. Al momento de la llegada de Guess I’m Doing Fine, quizás una de las más explícitas del disco a nivel lírico, el Sea Change ya nos envolvió en el estado melancólico en el que estaba su autor a la hora de escribir estos pedazos de canciones; acá, la suave guitarra es acompañada de un piano también sutil y una banda que está ahí, piola, al servicio de las sutilezas. Si pueden, vean una presentación de esta canción con Beck tan solo con su guitarra de palo y una harmónica al cuello… te destroza.
Beck tocando Guess I'm Doing Fine en la BBC...
El Sea Change también se da momentos épicos y prolongados, que llegan con Lonesome Tears, donde se cruzan Dylan con el OK Computer, mostrándonos un camino honesto a la hora de desnudar tus emociones y volcarlas en grabaciones; los violines, los arreglos, la voz resquebrajada de Beck… todo acá alcanza puntos altos, tal como un I Want You de los Beatles, de esas canciones que podrían durar para siempre, pero que terminan súbitamente. Después, el que fue el primer single del Sea Change, la majestuosa Lost Cause, llena de guitarra acústica y de tristeza, de “causas perdidas”, las mismas por las que peleamos a diario pero que nos cuesta reconocer y asumir; Beck nos dice que está cansado de pelear por ellas, y de que tal vez él mismo sea una causa perdida… ¿acaso no hemos sentido todos eso? Y Beck lo inmortaliza con una canción que vuelve a destrozarte, como si no quedara mundo.
End Of The Day sigue reforzando el tono melancólico del Sea Change, pero nos presenta varios quiebres que la hacen interesante y que os llama a escucharla una y otra vez. Sin tantos cambios, pero con tan solo su presencia, es capaz de afirmar una canción tan directa como It’s All In Your Mind, tenuemente respaldado por su banda, llevándonos en un verdadero viaje por la tristeza, la que tenemos solo en nuestra mente. Después, los efectos y los tonos de orquesta inundan nuestros oídos con Round The Bend, donde Beck tan solo parece susurrar, en medio de una tonada que suena como si el mundo se estuviese acabando.
Pero lo peor siempre pasa y llega el momento de la superación y el seguir adelante, y Sea Change da cuenta de eso. La superación parte con el tono lúdico pero desolador de Already Dead, que recuerda a un James Taylor frágil pero poderoso a la hora de hacer tonadas en la guitarra de palo y letras penetrantes. La luz al final del túnel comienza a visualizarse en estos descuentos del disco y una que da fe de ello es Sunday Sun, con bellísimos pasajes luminosos, aunque aun falta mucho para dar vuelta el tono melancólico. Obviamente, la vuelta de tuerca no llega y, en cambio, la canción se descompone de manera soberbia.
Little One es la última de este viaje de Beck Hansen por la desesperanza, el desamor y la melancolía pura que se puede volcar en la mejor música que se pueda escuchar. Y el final no puede ser sino que épico dentro del tono de tristeza que sigue ahí. Si vimos algo de luz al final del túnel, salimos a ver un cielo nublado, con restos de neblina pero de día al fin y al cabo. Logramos atravesar el día de dolor para llegar al día siguiente y sentirnos un poco más desahogados. Y Little One, al menos en la música, tiene mucho de ese desahogo tras la noche tormentosa después de que viviste el dolor más grande de tu vida. Y Beck sobrevive tras el viaje.
The Golden Age en vivo del año pasado...
Varias de estas canciones siguen siendo parte del repertorio en vivo de Beck. Incluso, algunas las toca en un formato especial: acústicas y con la banda haciendo efectos con elemento inusuales: servicios d comida, copas con agua, percusiones domésticas; todo un lujo. Sin duda, el Sea Change es un disco que TIENES que escuchar en algún momento de tu vida, un clásico contemporáneo que mañana lunes, en La Bestia Rock de Radio UC, será pasado completo a las 23 hrs.
Tal como está anunciado en el fotoló de los auténticos Fother Muckers, ya está listo nuestro primer disco, No Soy Uno. Weno, el disco siempre estuvo listo, sólo faltaban las cosas técnicas hechas con paciencia y amor de artesano para que quedara completamente listo, en lo que respecta a mezclas y masterización. Y el resultado arroja lo siguiente: es un disco de 14 canciones, con una duración total de 57 minutos y 36 segundos de música hecha con el corazón y desde la vereda de la honestidad. Canciones que fueron creciendo de a poco, y que ahora podemos escuchar completamente listas. Ahora sólo falta terminar bien el diseño del arte del disco para que sea por fin editado.
Esperen un momento… ¿por qué tiendo siempre a ponerle y ponerle palabras al asunto? Y la respuesta es una sola: buscar la mejor manera de describir algo y poder contarlo en palabras. A veces, pareciera que podría lograrlo, pero hay alo de verdad en que una imagen vale más que mil palabras. O con cinco mil caracteres, sea ese el caso. Es cosa de ver algunas fotos impresionantemente emotivas o que dicen cosas sin utilizar ningún tipo de palabras, apelando sólo a nuestra respuesta emotiva. Ahí, la racionalidad no sirve absolutamente de nada y la lógica es una herramienta tan inútil como los esfuerzos por conseguir paz mundial cuando el hombre es un animal competitivo por naturaleza.
Lo que sí tengo claro es que hay fotos que dicen mucho. No sé si la que subí en esta ocasión solucione problemas, pero sí capturó un momento del pasado lunes 20 en el Campus Oriente. Una secuencia de fotos con mi guitarra que capturó mi amiga Javiera Silva, acompañándonos en una jornada de tocata universitaria. Según recuerdo en este momento, nunca pensé que la secuencia iba a salir. Me puse a jugar ante la cámara, webeando de lo lindo, tocando, haciendo que tocaba, qué se yo. Y resulta que la Java sí había tomado fotos de todo ese fragmento de tiempo. Viendo la foto, puedo apreciar un parche de La Renga con la estrella característica ahí en mi jeans. Salvador parche, jejeje.
De tocatas, les contaré en otro momento. Tranquilos. Por mientras, sigan escuchando bellas tonadas en el My Space, y revisando la marcha blanca del sitio oficial.
Hace un par de días se filtró en internerd el primer promo de una de las películas más esperadas por los rayados del troesma Dylan del mundo (que somos algunos), I’m Not There. Y, sencillamente, es capaz de volarle la cabeza a cualquiera! Me aventuraré en tratar de resumir un poco de qué se trata: es una biopic atípica sobre Bob Dylan, inspirada en las diversas transformaciones que ha tenido el trovador americano a lo largo de su vida y de su carrera, en donde ha djado una obra que nadie más ha igualado, ni siquiera acercado. La película la dirige Todd Haynes, realizador de Velvet Goldmine (la película basada en el Ziggy Stardust de Bowie) y Far From Heaven. Haynes apostó por fraccionar a personaje a tratar en seis personajes distintos, cada uno de ellos representando alguna faceta o período de Dylan, y entre los protagonistas que hacen a los distintos Dylan está nada menos que una mujer :O
Trailer de I'm Not There...
Según la página oficial en español de la película, los personajes son los siguientes: Woody (Marcus Carl Frankiln), un niño negro de 11 años siempre huyendo; Robbie (Heath Ledger), un artista mujeriego siempre en la carretera; Jude (Cate Blanchet), un joven andrógino estrella del rock; John / Jack (Christian Bale), un ídolo folk que se reinventa como evangelista; Billy (Richard Gere), un famoso fugitivo milagrosamente vivo pero ya haciéndose viejo). De todos ellos, el que más se parece a Dylan, al menos en semblante, es el que interpreta Cate Blanchet. Si el de arriba no funcionó, vealo acá.
Un adelanto...
Hablando de links: en el programa de Canal 13 Cable, Estamos Conectados, hay una sección bastante didáctica acerca de todas estas tecnologías que ocupamos con cada vez más normalidad y cotidianeidad en nuestras vidas. Casi siempre pasa que todas esas cosas las damos por sentado y ¿cómo mierda explicárselas a alguien que estuvo fuera de este mundo los últimos años, o a alguien que sencillamente nunca pudo incorporar estas herramientas? La respuesta la da Tecno Fan, quien realiza notas educativas y dinámicas sobre los diversos usos de la tecnología. En una de esas notas fuimos entrevistados con el Pihuelo, a propósito del uso de los My Space.
El Tecno Fan del My Space...
¿Algo más? Ahh! Escuche la nueva temporada de La Bestia Rock, los lunes y viernes a las 23 hrs. Todo por RadioUC.
Me acabo de dar cuenta que pasé puros avisos. Weno, ¿qué importa? Y ahoa, que ya termino el texto, me pregunto si doy alguno más. ¿Doy alguno más? Por ahora no. Será mejor que no, por ahora. En todo caso, SIEMPRE hay cosas que anunciar, eventos por recordar y material por recomendar. Sacando cuentas, este texto que de recomendaciones, avisos y de una wena foto. ¿Qué más se puede pedir? Nuevamente gracias a la fotógrafa, obviamente. Grax, Java!!
Pero todos esos ejemplos de violencia no son de obras de ficción nacionales, sino que todos gringos, con distintos matices e inspiraciones. Quizás la razón de por qué no entendemos muy bien el cómo se trata la violencia en ficción sea el hecho de que, sencillamente, no se ha desarrollado el tema para exhibirlo. No soy ningún experto en el trato de la violencia ni del thriller como género acá en Chile pero, por lo que se ve, no hay esfuerzos por desarrollarlo más de lo poco que se toca.
Ahora que lo recuerdo, y a pito de nada, por cierto: un Thriller que cuando niño me asustaba pero que, una vez que dejó de darme miedo cualquier weá rara que veía en la tele, me causaba risa, era el clásico video de Maikol para su canción nada de wena Thriller, donde sale asustando a los niños como zombie por la noche, en un clip tan largo como aburrido. Pero mejor paro este párrafo antojadizo sobre el Thriller de Maikol, del que ya expuse mi opinión.
El thriller, como género, es el que mejor usa la herramienta de la violencia a la hora de impactar. Como es fin de semana y ando medio flojo y con la mente en otros menesteres, recurriré a la gloriosa fuente para flojos que es Wikipedia. Acá, un par de párrafos sobe el Thriller como género:
“Los thrillers frecuentemente suceden completa o parcialmente en lugares exoticos tales como ciudades extranjeras, desiertos, regiones polares o en altamar. Los héroes en la mayoría de los thrillers son frecuentemente "tipos duros" acostumbrados al peligro, oficiales de policía, espías, soldados, marineros o pilotos. De todos modos, también pueden ser ciudadanos ordinarios arrastrados al peligro por accidente. Aunque tales héroes son tradicionalmente hombres, las mujeres están siendo cada vez más frecuentes.
Los thrillers frecuentemente se solapan con historias de misterio aunque son distinguidos por la estructura de su argumento. En un thriller, el héroe debe frustrar los planes de un enemigo, en lugar de descubrir un crimen que ya ha sucedido. Los thrillers también suceden a una escala mucho mayor: los crímenes que deben ser prevenidos son asesinatos seriales o masivos, terrorismo o derrocamiento de gobiernos. Peligro y confrontaciones violentas son elementos estándar en el argumento. Mientras un misterio alcanza el clímax cuando el misterio es resuelto, un thriller alcanza el clímax cuando el héroe finalmente vence al villano, salvando su propia vida y frecuentemente las vidas de otros. En los thrillers influenciados por el Cine negro y la tragedia, el héroe comprometido es frecuentemente asesinado en el proceso”.
Trailer de The Silence Of The Lambs...
Wenos thrillers hay no pocos. Mi favorito es, sin dudas, The Silence Of The Lambs, con un Anthony Hopkins demasiado genial haciendo de Aníbal Lector (por eso, Lector está en la foto de esta ocasión), uno de los mejores villanos de todos los tiempos. También entran en la lista de favoritos la soberbia The Shinning, del maestro Kubrick, con Jack Nicholson volviendo a definir al tipo que se vuelve loco y que es capaz de cualquier cosa; sus expresiones como sicótico dictan pauta hasta nuestros días, y dudo que cambien en mucho tiempo. Del terror no me gustan muchas cosas, pues prefiero ese llamado “terror sicológico” que los wenos thrillers tienen. Y cómo olvidar al maestro de maestros en el uso de la violencia excesiva a favor de una wena historia, David Cronemberg, que en A History Of Violence nos mostró que se puede llegar aún más lejos a la hora de impactar. Todos ellos toman cosas del gran maestro del género, Alfred Hitchcock, a quien todos los mencionados antes le deben mucho. Bastante más de lo que se le recuerda ahora.
Trailer de The Shining...
Acá en Chile, recién ahora se debate sobre el grado de violencia que se exhibe en las pantallas de la caja idiota. Y todo por el fenómeno mediático que causó la recién terminada teleserie nocturna Alguien Te Mira. Nunca antes en la TV abierta se trataba la violencia en ficción como lo hizo la teleserie nocturna. No con ese ritmo y ese nivel en puesta escénica, arriesgándose por efectos especiales y el tratar la violencia de la manera más cruda posible, estirando ese elástico que se llama límite. Será recordada por sus secuencias de asesinatos, por el rol del asesino que interpretó Rudolphy con un oficio y talento poco vistos por los actores taquilla de la tele, y por poner el tema del uso de la violencia en la agenda pública. Yo nunca la seguí con regularidad, apenas la veía muy ocasionalmente, pero era imposible eludirla de las portadas de diarios pop, de las páginas de política por las discusiones que generaba entre personeros de gobierno y por el hecho de que le cambió el estándar a las teleseries locales. Pero no sé si por eso me pegue a la próxima teleserie que venga. Pero de seguro podrían venir cosas wenas.
En fin. Es hora de que comenten ustedes. ¿Les gustan los thrillers? ¿Tienen algún malo favorito? Opinen.
Aunque hayan pasado casi 12 años desde que la estrenaron por televisión, jamás me cansaré de revisar y volver a revisar y volver a revisar y volver a ver esos videos con uno de los mejores documentales autobiográficos jamás hechos. Obviamente, si ven la foto que encabeza esta volá arbitraria y gratuita, se darán cuenta de qué hablo. Nada menos que de la excelentísima The Beatles Anthology.
El proyecto de The Beatles Anthology no solo comprendía 10 horas de documental revisando la historia de los Beatles contada por los mismísimos Beatles, sino que también tres discos dobles con material inédito, descartes, tomas alternativas, shows en vivo y todo lo que se les pueda ocurrir sobre The Beatles. Por supuesto, todo lo que pueda caber en seis discos compactos, obviamente. La masificación del CD nos dio la posibilidad de apreciar gran parte del material que se incluyó en los discos del Anthology gracias a diversas colecciones de bootlegs de cedé, de ellos el más recomendable la seguidilla d cajas (weno, son 2 de 5 y una de 4 discos, con material de los Beatles solista) llamadas The Beatles Artifacts. Pero anda oficial, todo en el plano de lo inédito.
Si los discos nos sorprendieron con toda esa tremenda cantidad de material sin conocer y las canciones de siempre bajo otro prisma, el documental es capaz de dejar con la boca abierta a cualquiera que lo vea. De partida, está contado por sus propios protagonistas. Paul, George y Ringo se sumaron al proyecto que Neil Aspinal, el que muchos nombran con justicia “el quinto Beatle”, planeaba hacer por veinte años. La tarea de la realización del documental se les dio a Geoff Wonfor y a Bob Smeaton, quienes empezaron a trabajar de cabeza en el titánico proyecto. Entre los entrevistadores, estaba nada menos que Jools Holland, el anfitrión con más suerte del mundo (obvio que por su genial programa Later…).
A comienzos de los 90, los tres Beatles sobrevivientes fueron entrevistados en un período de dos años, para dejar su testimonio en el documental que, en ese tiempo, se llamaba The Long And Winding Road. Por su parte, Yoko Ono cedió el uso de cientos y cientos de cintas con entrevistas a John Lennon, de todas las fuentes. Como lennon siempre fue alguien locuaz que gustaba de hablar hasta por los codos en las entrevistas, los realizadores siempre podían encontrar opiniones de Lennon para prácticamente todos los temas que se trataron en las entrevistas. En las entrevistas, los Beatles sobrevivientes fueron cándidos, honestos y cordiales para responder, desarrollando una química impresionante a la hora de contar su historia. Más que entes separados y con egos gigantescos, eran tres tipos que compartieron parte de su vida juntos, aunque hayan sido tan solo 10 años.
Todo este chamullo antológico de los Beatles vio la luz oficialmente a fines de noviembre de 1995, con el estreno de la edición para la tele del documental y el lanzamiento del primero de los tres álbumes dobles con material inédito. Material viejo, salvo por un detalle: Paul, George y Ringo trabajaron con dos maquetas que Lennon grabó acústico y al piano, y las terminaron para darle forma como canciones de los Beatles. Y fueron dos: Free As A Bird (en la que Paul y George sumaron letra y voz a lo que había grabado Lennon) y Real Love, una más conocida por los freakybeatles. Para trabajar tranquilos, hicieron el juego mental de que John se había ido de vacaciones y les había dejado esas pistas grabadas para que las terminaran. Eso, más el impecable trabajo del más beatlemaniaco del mundo, Jeff Lynne, en la producción, dio como resultado dos canciones con el sonido beatle como si hubiesen seguido juntos tras grabar ese gran Abbey Road.
El video de Free As A Bird, una de las "nuevas"...
Recuerdo las reacciones ante esta masiva entrega beatlera de mediados de los 90. Muchos entusiasmadísimos hasta más no poder, pero mucho rechazo ante este descarado “ardid publicitario necrofílico” con que Apple Corps invadió los medios y las disquerías del mundo entero. Hasta Free As A Bird tuvo su estreno mundial en radios y el documental para la tele lo dieron en todo el mundo (allá en gringolandia lo pasó la ABC en tres partes, y en Chile, TVN en seis entregas, como en el resto del mundo). Pero los fanáticos llorábamos de felicidad al tener acceso a todo ese material de The Beatles casi de una. Y eso no es menor. Imagínense el impacto de ver presentaciones en vivo, material de archivo, entrevistas actuales y de la época… todo eso bajo una notable realización y el trabajo en función del relato y no de las personalidades. Un lujo, sin lugar a dudas.
En el plazo de un año, se terminaron de lanzar los discos del Anthology. Si el primero mostraba harto descarte en vivo y presentaciones notables rescatadas en audio (incluyendo demos y material grabado en Hamburgo OMG), el Anthology 2 mostraba la madurez de The Beatles en el estudio: el trabajo de Rubber Soul, Revolver y Sgt Pepper visto con lupa es simplemente una delicia. Y en el Anthology 3, literalmente, nos volaron la cabeza con esas revisiones crudas y alternativas de toda la etapa del White Album y las sesiones del Get Back, más el canto de cisne del Abbey Road. Con The Beatles no hay errores ni malas vibras, sólo armonías preciosas, música jugada y mensajes eternos, lecciones de vida inolvidables.
En este mes estoy viendo el documental en versión “Director`s Cut”, la que en verdad es un borrador del documental final, el mismo borrador que le mostraron a Paul, George, Ringo y Yoko para tomar las decisiones finales y una directriz única a la hora de contar la historia. Tan solo por el hecho de que es una versión “en crudo”, vale la pena a ojos cerrados revisar el borrador del documental definitivo. Tiene menos presentaciones completas y más bla bla de los protagonistas.
Si no la han visto, consígansela de inmediato. Está en 5 DVDs, con los 8 episodios y un disco con extras. ¿Qué mejor, ah?
Sigo contento con mi nueva guitarra, la “rubia” como le he puesto ahora por su color madera natural claro. Nuevamente, haciendo el paralelo de guitarras con mujeres. Y es que es un paralelo que se justifica plenamente, a mi juicio. Los que enloquecemos con ese bello instrumento de seis cuerdas vemos la belleza en distintos modelos, tal como le encontramos cosas maravillosas a todas las mujeres que vemos y que conocemos. No es ser fresco, no señores. Sólo es ver la belleza en lo que observamos.
Una guitarra se va incorporando a tu vida y vas dejando tu sello en ella. Nunca es mejor tocar la guitarra de un desconocido antes que la propia. Uno suena mejor con la propia guitarra, o con una guitarra que uno eligió e incorporó a su vida. La guitarra es como la novia con la que uno va afirmando una relación: con el tiempo se va transformando hasta hacerse indispensable en tu vida. Si te alejan de tu guitarra, es probable que enloquezcas. Que te angusties. Puedes incluso sentir que te están cortando una parte de tu cuerpo. Lo vi la semana pasada en una de las situaciones más “seinfeldescas” que haya vivido jamás. Y sólo podemos justificarla dos fanáticos de la guitarra nomás. Para el resto, estamos locos de remate.
Ya. Tanta guitarra me hizo olvidar la mención publicitaria: No queda nada para el “Concierto para Héctor” que los auténticos Fother Muckers estaremos dando mañana miércoles en el Pub La Barcaza, desde las 10 y media de la noche. Recuerden que La Barcaza queda ubicada en Santa Isabel 350, al frente del Bar de René.
A modo de curiosidad: versión "youtube" de El Que Lo Encuentra Se Lo Queda, editado por Simao Sabrousa...
Y a propósito del Bar de René… el sábado pasado, los Wichafe dieron uno de los mejores shows que hayan dado en años en el Galpón Víctor Jara. Y no era para menos, pues se registró en audio y video para un próximo disco en vivo/DVD que saldría en octubre. Lo cubrí para http://www.suena.cl y quedaría más o menos así:
Un telón rojo gigante con “Weichafe” inscrito en letras negras cubre el escenario del Galpón Víctor Jara, lugar escogido por el trío de rock para grabar su quinto disco, en vivo, que será acompañado por un DVD. Y la preparación salta a la vista: al menos, 9 cámaras dispuestas por todo el lugar, registrando cada momento previo.
Pasadas las 10 de la noche, el telón rojo empezó a temblar y la música fuerte y poderosa comenzó a inundar los oídos de la audiencia que repletaba el galpón. Lo que sonaba era nada menos que “Salvador”, uno de los singles del segundo disco de Weichafe. Ya con la canción iniciada, el telón cayó y las luces se encendieron al máximo. La euforia del respetable no se hizo esperar y el show continuó. Ángelo Pierattini, Marcelo Da Venecia y Mauricio Hidalgo tocaron muy cerca del público de las primeras filas, alineados uno al lado del otro, para mayor contacto con esas almas que
El set de potencia seguía su curso con las ya emblemáticas “opción Laverna” y “Pichanga”, sonando impecable y confirmando a Weichafe como una de las mejores bandas en vivo de Chile. Para “La miseria está aquí”, uno de los enfervorizados fans se subió al escenario y provocó desorden en tan solo una fracción de segundo; el micrófono del guitarrista dejó de funcionar, su guitarra se desconectó, pero en ningún momento paró la música. Asimismo, la batería del “negro” falló al comenzar la intro de “Sin dormir”, pero Pierattini y Da Venecia cubrieron perfectamente con un blues improvisado. “Esta canción también cumple 10 años”, dice Pierattini al micrófono antes de darle al riff de “Tres Puntas”, que suena tan fresca como cuando la escuchamos por primera vez en la Concierto “Rock y guitarras”. Cerrando ese primer set con “Ripio y soledad”, Weichafe estableció la atmósfera de celebración con potencia de sus 10 años como banda.
Por el rigor que impone una grabación en vivo, el show se dividió en tres sets. Si el primero fue marcado por altos momentos eléctricos y de categoría de clásicos de cada show de los guerreros, el segundo trajo las guitarras acústicas, el cajón peruano y sección de cuerdas, con un contrabajo y un violín que agregaron elegancia a canciones tan bellas como “Dios es solo para algunos” y “Las cosas simples”. Como cual Sabina con sombrero, Pierattini proyectaba el bar hacia el galpón y de la guitarra acústica se cambió al teclado para “No estoy muerto” y la vélelas folclorica de un crudo relato en “El paño de Luis”. La elegancia del set acústico se completó con una de las del cuarto disco, “Años de asalto”. Nuevo break y a prepararse para el asalto final…
El tercer round retomó la potencia de la partida con una demoledora “Tierra oscura del sol”, una impecable “Cuesta respirar” y una jugada “Harto de todo”, con bases incluidas, y una emotiva “Suerte” que, sin ser tan tocada en los shows en vivo, se ha vuelto un tema muy querido por los fanáticos: tan solo comenzó a asomarse por los oídos de los presentes, el coro fue grande. “¿Quieren pedir una?”, preguntó Pierattini al público y comenzó a tocar la luminosa “Respiro la luz del sol”, ya en la recta final. “No es malo”, uno de los himnos que cerró hartas tocatas del pasado, sonó con gloria esa noche, y pegada con la vertiginosa “Festín de muecas”, siempre a cargo de la voz cavernosa del bajista Da Venezia.
El cierre del set lo puso “Hazme dormir”, con la fuerza de un huracán que pasaba por todo el galpón. No pasaron 2 minutos para que Weichafe volviera a ecena y diera un broche de oro a una emotiva noche con un homenaje a Poncho vergara en “El Rock del Poncho”, que también es el Weichafe rocanrol. El mismo que su fiel audiencia disfruta en cada show y el mismo que de seguro estará inmortalizado en el disco en vivo y el DVD. Como para revivirlo una y otra vez.
Después de una semana durísima (los detalles me los guardo para mi vida privada :P), esta semana la he sentido medio de vacaciones, a pesar de que volvimos a clases este lunes. Pero weno, ese soy yo nomás, que anduvo (casi) desaparecido del mapa durante toda la semana anterior, purgando sus penas en el infierno. Y salí sano y salvo al oro lado.
Por eso, me vino como anillo al dedo el terminar una semana estresante, intensa y colapsante de mano de unos viejos conocidos, pero en pantalla grande. En una cuasi salida familiar, el viernes en la noche fuimos a ver The Simpsons Movie (Los Simpson, La Película – obviamente :p) y las carcajadas llegaron solas, como las miradas de lo hombres ante el paso de una bella chica. Algo que dábamos por sentado mientras lo veíamos domingo a domingo, pero que toma un nuevo sentido cuando lo sacas del contexto cotidiano y lo pones en un nuevo ambiente. Está bien. Ha habido capítulos memorables que están por encima de la historia que ofrece la película, peor eso da lo mismo. Porque, siendo sinceros, ¿realmente esperábamos una obra de arte con la película de Los Simpons? Yo, al menos, quería reírme. Y mucho. Tomarla como si tuviese 9 años de nuevo, cuando los vi por primera vez en la tele. Ni cuando empecé a verlos regularmente en el cable, casi cuando recién lo instalaron en casa hace más de 13 años. Eso da lo mismo: a la película de Los Simpsons se le abraza igual porque nos conecta con el mundo de la manera más encantadora posible: riéndonos de nosotros mismos y mirando siempre adelante.
Hace muy poco pillé una página muy útil si rayas con el mundo de amarillo de Los Simpsons, http://www.simpsonizeme.com . El Simpsonizeme.com te da la opción de volverte Simpson si encargárselo a nadie. Y funciona de una manera muy sencilla: la página te pide una foto tamaña carnet (de resolución mínima de 640 por no se cuanto de largo y ancho), la subes y el sistema te manda a un menú en el que te pegunta el género, la edad, qué color de piel querrías tener en el dibujo, el largo del cabello y la barba. Después de esperar un rato (varía dependiendo del colapso del sistema), te a un dibujo preliminar y vas completando con las opciones que te da.
La única foto carnet que tengo digitalizada es una de comienzos del 2001. No tenía ni 20 años!! Así que indudablemente el sistema me encontró más joven de lo que realmente soy. Y no hice ningún esfuerzo por avejentarme, al contrario. Sin barba, con el cabello un poco más largo y sonriendo, creo que el dibujo que ese sistema simpsonizante procesó sacó una wena imagen de mi persona… al menos, una que me representara. Sé que la Mari piensa lo contrario, o que pueda parecer que tengo rastas, qué se yo. Pero quedé contento. Al fin y al cabo, de eso se trata el caricaturizar, ¿cierto? Pero con el mundo de Los Simpsons es distinto. Creo firmemente que el mundo Simpson inmortaliza.
Recuerdo que hace más de un año escribí sobre mi freakeada con la guitarra Epiphone Casino. Ahora estoy en las condiciones de decirles que… al fin el momento llegó!! Soy dueño de una preciosa Epiphone Casino color madera natural, tal cual como la que usó el gran John Lennon en las sesiones del Álbum Blanco y del Get Back de The Beatles y en sus primeros discos como solista. En realidad, el modelo que vende la Epiphone “recrea” lo que hizo Lennon con la suya, que originalmente venía en color “sunburst” (el café en degradado). Siguiendo el consejo de que la guitarra respiraba mejor sin pintura, el crédulo John mandó a sacarle la pintura a la suya. Y la dejó natural, desnuda si se quiere. ¿Se habrá notado el impacto en el sonido? Que lo digan los expertos.
Con la ayuda de mis amigos, logré llegar a la meta de la Epiphone Casino propia. Ahí es donde los muckeiros siempre estuvieron a mi lado. Mi esfuerzo trabajando de archivaldo junto con la ayuda de mis amigos me llevaron directo al camino de la guitarra más grande que Dios. Y puta que es grande la Casino!!! La Casino me confirma que las guitarras son como las bellas mujeres: delicadas, preciosas, cristalinas, celestiales, armoniosas y perfectas.
La primera canción que toqué con mi nueva guitarra...
Pero debo responder a la ciega confianza que mis compañeros pusieron en esta empresa, por lo que el próximo miércoles 8, en unos siete días más, los auténticos Fother Muckers haremos un show que nombramos “Concierto para Héctor”. Literalmente, es para mí. Para terminar como corresponde con el largo viaje de una Epiphone Casino en mis manos, este show cerrará el ciclo de la búsqueda de la guitarra, tanto emocional como financieramente. Y necesitamos la ayuda de todos ustedes.
La gran cita del próximo miércoles 8 de agosto será en el Pub la Barcaza, ubicado en Santa Isabel 350 (casi al lado del ya mítico “Bar de René”, si no me equivoco :p), el show comenzará temprano tipo 10 y media de la noche y la entrada estará a 2 mil pesos. Estamos preparando un gran espectáculo en vivo, con invitados y todo. Así que atentos. Recuerden que los shows de Fother Muckers nunca son iguales.
El viejo y querido Neil Young siempre ha reconocido que puede hacer lo que quiera sin ningún tipo de presión gracias a lo que llegó a ser Harvest, la que muchísima gente considera su obra maestra. Este seminal disco de 1972 es, sencillamente, una impecable carta de presentación del viejo y querido Neil para cualquiera que no lo haya escuchado antes.
Ok. Muchas veces he admitido en estos mismos espacios que Neil Young tiene muchísimo material notable e indispensable, en todas las formas que podamos imaginar. Que solo, que con CSNY, que con los Crazy Horse… nombre cualquiera y siempre encontraremos algo. Nunca ha dejado de sorprenderme Neil Young, ni siquiera porque repita una estructura más de una vez. Eso da lo mismo, pues es la intencionalidad con la que lo escribe.
Me sorprende que Neil Young haya tenido mi edad cuando lanzó este pedazo de disco. Este discazo que se venía formando de extrañas maneras durante prácticamente todo el año de 1971 finalmente vio la luz en formato de vinilo a comienzos de febrero de 1972. Muchas de las canciones que componen Harvest ya tenían más de un año desde que el mismo Neil las estrenó en vivo, en formato solitario, a pura guitarra de palo o piano. Con Harvest, al igual que pasa con un Blond On Blonde del troesma Dylan o con un White Album de los Beatles, me encuentro con un verdadero compendio de música POPULAR. Acá hay de todo: piezas acústicas tan sencillas, luminosas y conmovedoras como complejas, encriptadas y desgarradoras; country que pareciera haber sido escrito desde el principio de los tiempos; orquestas majestuosa; electricidad que te logra empujar de tan solo sentirla cerca de tus oídos. Supongo que es sencillamente el reflejo de lo que puede pasar en mucho tiempo.
Para la hazaña de grabar estas canciones, Neil Young se fue a Nashville y armó una banda llamada The Stray Gators, con Jack Nitzsche al piano, el gran Ben Keith en la guitarra slide (quien sigue colaborando con Neil Young hasta nuestros días), el bajista Tim Drummond y el baterista Kenny Buttrey en la batería, y juntos fueron dándole forma a muchas de las canciones que definieron al Neil Young que más sonó en radios, ese que tuvo su único número uno en las listas con una canción del Harvest. Juntos, hicieron leyenda en tan sólo 37 minutos de música puestas en 2 lados de un vinilo que, al menos en su intención original, pensaba estar reposando en una caja biodegradable (la verdad es que Neil Young quería que la cubierta del album fuese así, pero la compañía discografica no lo dejó).
Con la energía de una banda reposada de campo, alejada de tecnicismos y apegada a la tierra, abren fuegos con Out Of The Weekend, que el viejo Neil ya había estrenado en su gira solista de comienzos del 71 (¿recuerdan la versión del BBC In Concert?). Luego, el steel guitar de Keith se luce al darle un toque único a Harvest, la canción que le da nombre al disco, y en la que Neil regala un sencillo poema de amor, algo que no es cursi sino que sincero, algo que se cosecha.
Para la tercera canción, las cosas cambian un poco. De la paz del campo y las guitarras de slide pasamos al piano desgarrador y la orquesta sinfónica de Londres sonando en su máximo esplendor para darle textura a la dólorosa lírica de A Man Needs A Maid (o “a man feels affraid”, como la misma canción dice al comienzo); una maravillosa mezcla de las teclas punzantes del piano de Neil con la orquesta solemne dirigida por David Meecham. Y le da paso al clásico indiscutido del disco, su único single número uno, la bellísima Heart Of Gold, con una línea melódica única e innumerables veces imitada mas no superada; acá los Spray Gators se lucen como nunca, sintetizando ese sonido del campo en alo completamente fresco, con un inspirado Neil Young en la guitarra rítmica y la harmónica que ocupa con dulzura; sencillamente insuperable (el único cover que le hace la pelea es la versión que Johnny cash grabó en las sesiones de sus American Recordings; si no la han escuchado, búsquenla de inmediato).
El clásico de clásicos...
Are You Ready For The Country? Es uno de esos blues en que el piano manda, y aquí el que se luce es el siempre impecable Nietzsche, emblemático pianista eléctrico de los Crazy Horse. Después, otro clásico: Old Man, que Neil Young le escribió al capataz de su recién adquirido rancho Broken Arrow, un viejo llamado Luis Avala. Con una de las mejores letras sobre el envejecer que se puedan leer, la canción tiene un banjo exquisito tocado por James Taylor y los coros de una poderosa Linda Ronstadt dejan una huella indeleble en la memoria de cualquiera que la escucha.
Old Man, en el BBC In Concert...
There’s A World nos devuelve a la solemnidad y a los bronces y cuerdas de la sinfónica de Londres, dando paso a otro tipo de crudeza y toda una epifanía de Neil y los Stray Gators: Alabama, una épica canción con una dolorosa letra, que sigue la línea de Southern Man, en la que Neil ataca a todo ese sur retrógrado del país que adoptó como su hogar. “Alabama, cargas un peso sobre los hombros que te derriba”, canta Neil Young, acompañado de una filosa línea de guitarra que nunca se excede y que está integrada al resto de la banda. En los Stray Gatos no había delirios ni egos, sino que todo iba en función de la música, pro más desgarradora que fuera. Y Alabama sí que es desgarradora.
Neil escribió la conmovedora The Needle And The Damage Done para su amigo Danny Whtten, guitarrista de los Crazy horse, quien en esos días se sumergía más y más en sua dicción a la heroína; “every junkie’s like a setting sun”, le canta un conmovido Neil Young a su amigo, lamentando el perderlo día a día. Y ojo con esta versión, que es en vivo, terminando con unos estremecedores aplausos que nos llevan al final de Harvest, con la mas épica de todas estas canciones: Words (Between The Lines Of Age), con pasajes emocionales que sólo pueden llevar con delicadeza tipos que están en contacto con las raíces y con el campo, con ese Nashville que los registró en un estudio cuadrafónico que hiciera parecer que tenías a toda la banda rodeándote en la habitación mientras escuchas el disco.
Y el sonido cuadrafónico no es un detalle menor. En el 30 aniversario del lanzamiento de Harvest, Neil Young lo relanzó en DVD-A, para reproducir fielmente la intención original de dichas grabaciones. Muchos puristas y fanáticos no quedaron contentos, pero eso siempre pasa, es custión de gustos nomá. Al final del día, las canciones del harvest no mueren. Y nunca morirán.
Se van acabando las vacaciones, pero estos días han sido más reponedores que la mismísima miércale. Partiendo por el furioso show que los auténticos Fother Muckers dimos el Sábado pasado en el Whitetrash nuevamente. Por cierto, nunca está de más recordarles que visiten el My Space de Fother Muckers, y el Fotolog. Pronto se viene con todo la págia oficial. Si la visitan ahora, pueden encontrar un monito alusivo que sea, y un par de links conocidos. Me comprometo a hacer las gestiones para que la página ande como corresponde.
Y la foto que subo da cuenta del Whitetrash… pero de una fecha distinta. Sí, tal cual: tocamos 2 veces seguidas en el Whitetrash, en plan de fiesta. Y me imagino que saben para donde va ese contexto de fiesta: primero, se toca; y se toca con fuerza y ganas, ya que todo está como para celebrar. Y luego, se baila hasta el cansancio. Y el único gran problema para el músico en una tocata con fiesta es que el carrete para uno parte de temprano, con toda la gestión: instalar, probar sonido, prepararse sicológiamente, esperar a que sea la hora de tocar y subirse al escenario para entregar la vida completa. Mucha energía para después, más encima, ponerse a bailar. Al final, todo depende del alcohol, el jugo y la adrenalina con la que uno ande. Al menos el Sábado, terminé raja de cansao. Y así no se puede bailar. Me comprometo a hacerme de energías y reunir el jugo suficiente para sacarle lustre a las pistas de baile.
Es que más encima el Domingo temprano nos íbamos a la playa. Y nos fuimos a la playa el Domingo. Llegamos justo para ver el partido de Chile de la Sub 20, ese en que olearon a Nigeria. Yo no sigo el fútbol ni por si acaso. No tengo idea de sus reglas, ni de la calidad de jugadores, y tampoco sigo ningún equipo. Pero sí reconozco que el fútbol despierta una pasión demasiado inconmesurada para ignorar. Ahí veía yo a mis bandmeits y al bozz, absortos en el partido, angustiados al ver que el partido se alargaba y eufóricos celebrando cada gol. Esa celebración por la vida es la misma que veo en conciertos masivos, donde un montón de almas se juntan por una sola razón. Y ahí está la hermandad del fútbol con el rock. ¿Qué mejor ejemplo que un show de La Renga o de Bruce Springsteen? Me comprometo a entender mejor el que dicen que es “el más lindo de los deportes”, a pesar de que estoy viejo ya.
Ese viaje fue de absoluta relajación. Durmiendo hasta la hora que a uno se le antojara, viendo películas, escuchando mucha música, expuesto a vistas inmejorables y respirando un aire distinto. Y pude comprobar algo: el frío de allá en la playa no es el mismo que el de acá, el valle de Santiago. Parece que el estar encerrados entre cerros nos afecta de mala manera. Pero, en la playa, ese mismo frío se filtra por la presencia del mar y de mayor naturaleza que acá en la capitale. Mili ayer me decía que yo pensaba eso exclusivamente porque no vivía al lado del mar y que todos los turistas se vuelven locos ante la presencia de playa y costas. Pero nadie me saca el recuerdo de un verdadero Shangai-la allá en El Consistorial. Y la guitarra de viaje, esa pequeña sobreviviente, acompañó a cada momento. Me comprometo, como una vez lo hice, a seguir tocando.
Esta abre un disco del viejo y querido Neil Young que se llama On The Beach...
Y no es primera vez que me pasa: la experiencia me dice que mientras más viejo me pongo, disfruto mucho más de las salidas. Con mi familia siempre salíamos todos los veranos por, al menos, unas 3 semanas. Cada verano salíamos hasta que tuve 17 años. Yo mismo decidí no seguir saliendo y los viajes empezaron a disminuir. Creo que llevamos 10 años sin veranear todos juntos y estuve por 7 años sin volver a la playa (recién volví para un paseo con mi curso de la u, en segundo, por allá por el 2005). Ahora, siento que debo destinar un tiempo que sea para viajar. Mi psiquis me lo pide con mayor urgencia. Me comprometo a salir fuera de Santiago con más frecuencia.
Veo la foto y no puedo creerlo: puta que se ve linda mi guitarra!!! La pobre guitarra que tiene unos 11 años, en la que aprendí a tocar a puros tropiezos y a ciegas. La pobre guitarra que recibí una gran cantidad de porrazos y golpes contra el piso. La guitarra que lleva un sticker de Weichafe (que celebrarán con todo su décimo aniversario como banda, en un gran show gran el Sábado 4 de agosto, en el galpón Víctor Jara de plaza Brasil), un sticker rojo con la tremenda “W” puesta, que me recuerda la pasión, la garra y la honestidad con la que uno siempre debe contar en la vida; la misma guitarra que regresó de la muerte prematura el año pasado, re-armada y re-vigorizada desde las cenizas y esperando su próxima revitalización. Lo sé. Quiero comprarme una nueva guitarra y darle con todo; pero no por eso dejaré a mi querida de lado. Me comprometo a irla mejorando de a poco y nunca botarla a la basura.
Un gran rompedor de guitarras...
En casi cinco mil caracteres, me comprometí a no pocas cosas. Como que asusta, ¿cierto? Y es que los compromisos están hechos para cumplirlos. Me comprometo a cumplir los compromisos.
No sé cómo puede llegar el siguiente mensaje que les voy a comunicar a continuación. Es muy probable que alguien por ahí se haya inspirado en mi pobre y triste historia, y la haya volcado en palabras. Pero weno, acá va.
Recorro la frontera de Estados Unidos, el mismo sitio que lleva poco más de cien años formándose. Y ha sido duro. No es fácil hacerse nombre a punta de balazos y fuerza, pero es lo único que conocemos. Invadimos y avanzamos. Desplazamos lo que hay. Lo aniquilamos y tomamos a la fuerza las cosas que queremos.
No conocemos de sutilezas aún. ¿Quién querría, si a cada rato hay que cuidarse las espaldas por si te disparan sin ver siquiera el rostro de tu verdugo? Ando a caballo, el sombrero me tapa del sol, y casi estoy llegando a un pueblo en el oeste de Texas, llamado El Paso. He recorrido mucho de este lado del país. El calor, la sequedad, la tierra del camino. Todas esas cosas las tengo casi incorporadas en la piel. Y El Paso es solo una parada más de mi recorrido.
Llego al pueblo y recorro con tranquilidad. La gente está bastante mezclada y parece que nadie me reconoce. Llevo un botín algo modesto (en verdad, tendría más, pero me la paso gastando en cantinas y cosas así, como disfrutando la plata) y me dispongo a entrar al bar que dice ser de una tal Rosa. Ese debe ser el Rosa’s bar del que me hablaron algunos compañeros de ruta que asaltaron alguno que otro banco. Justo antes de entrar se cruza en mi camino la criatura más bella que haya visto jamás: una chica mexicana a la que yo le pregunto inmediato su nombre: se llama Feleena.
El Paso, de Marty Robbins...
La noche nos encontró dentro del bar de Rosa, con Feleena bailando al ritmo de la música que tocaban unos locos en violines y banjos. Bailé con Feleena hasta muy tarde, parecía que ese momento duraría para siempre. Sus ojos negros como la noche me hechizaron perdidamente. Si por í fuese, me quedaría en ese pueblo fronterizo toda la ida. Mandaría al carajo mi vida corriendo, mi vida de ruta. Con Feleena encontré algo extraño para mí que llaman paz y armonía. Estaba enamorado, pero pronto sabría que todo sería en vano.
De repente, más salvaje que el salvaje viento de Texas, llegó un vaquero que nunca había visto antes. Mucho más joven que los tipos a los cuales me topo a diario en mi ruta. Casi se me va el mundo cuando diviso a Feleena… compartiendo un trago con este infeliz!! ¿Cómo mierda me hace eso? ¿Por qué? Sin dudarlo, lo reté a duelo. Desenfundé mi arma y lo desafié por el amor de la chica de ojos oscuros que parecía habernos hechizado a ambos. Cuando lo vi bajando su brazo para desenfundar su arma, supe que mi duelo había sido respondido. Estábamos ahí, en medio de la calle, sabiendo que uno de nosotros moriría. Sin darnos cuenta, uno de nosotros le había ganado al otro. Ahí yacía el joven arrebatador, muerto en el piso.
Como los sheriffs no entienden de duelos de honor, sabía que de inmediato me irían a agarrar por haber matado a un infeliz. No quería que me encerraran ni nada. Sólo un pensamiento cruzaba mi mente: huir. Rápidamente, saqué un caballo de los que estaban amarrados tras el bar; elegí el que se veía que podía correr más fuerte que el viento. Me subí al caballo, y cabalgué de inmediato. Sólo me quedaba huir a Nuevo México y no volver., como siempre nomás.
El Paso, por The Grateful Dead...
Pero mi amor por Feleena es más fuerte. Nunca dejé de pensar en ella, ni siquiera por el tipo al que maté. Ha pasado un wen tiempo sin que yo me haya siquiera asomado por El Paso. Sabía que mi vida allá no valdría nada y que me atraparían. Si no era la ley, la venganza en manos de alguien más. Pero no aguanto más. Mi amor por ella es más fuerte que mi miedo a la muerte. Cabalgué de noche, rápido. Solo como la noche y la oscuridad. Quizás mañana una bala me encuentre, pero no se compara al dolor y al angustia que siento sin verla.
Estoy apenas a una bajada de colina de El Paso, y ya puedo divisar el bar de Rosa ahí abajo. Corro lo más posible para alcanzarlo, pero escucho ruidos. Sin darme cuenta, tengo a cinco tipos en caballo que me persiguen y que empiezan a disparar. No sé con qué fuerza le di al caballo, pero corrió rápido. Necesitaba llegar a la puerta de atrás del bar. Y justo cuando creo haberlos perdido, siento un ardor enorme en mi espalda. El dolor es tan grande que no me permite seguir cabalgando. No pasa mucho tiempo antes de que caiga finalmente al suelo. Era una bala que estaba terminando conmigo.
Pero mi amor por Feleena es más fuerte que cualquier herida de bala que tenga alojada en mi cuerpo. Sin pensarlo, me levanto de donde caí y alcanzo a ver un humeante trayecto de una bala que se alojó directamente en mi pecho. Habían esperado el momento desde hace tiempo. Lo sabía muy bien, yo hubiese hecho lo mismo. Pero la bala que recién me había perforado me hizo caer al piso nuevamente.
De la nada, aparece Feleena. La veo correr hacia mí. Me besa y se arrodilla para sostener mi debilitado ser. Protegido por esos dos brazos, sabía que mi muerte no podría ser mejor. Estar a su lado me protegería de cualquier cosa que me deparase el más allá. Sólo necesito un último beso de ella para irme de este mundo. Antes de decírselo, ella toca mis labios con los suyos en el trago más dulce que jamás haya probado. Justo antes de despedirme. Un beso a Feleena, y adiós. Adiós de este mundo. Adiós a la vida en la ruta. Pero no adiós a Feleena. A ella me la llevo conmigo.
Se supone que hoy había “protesta mundial” contra el servidor de Fotolog por el cambio de formato de la página. Primero, el cambio estético, con un montón de cosas “distintas” pero que, al fin y al cabo, son “la misma weá”. Eso sí, nadie anónimo puede postear, sólo lo que tienen cuenta en esto del fotoló. Y heme aquí, subiendo un texto en plena protesta. ¿Qué tal?
Estos días de frío nos han presentado esta tarde un oasis en medio del desierto de frialdad y grados bajo cero: una agradable tarde en la cual caminar por las calles de tu barrio. Como vivo en el centro, las caminatas por el bario son verdaderos paseos pro Ahumada y sus alrededores. Y justo hoy me mandan a trámites pal centro. ¡Tanta gente que circula por ahí! Pero yo me lo tomé con calma, caminando con relajo y esperando tranquilamente cada paso de los trámites. Ahora que no tengo pega de oficina como archivaldo, como que estoy volviendo de a poco a ser el niño de los mandados acá.
Hace un rato vi algo que me dejó gratamente sorprendido y me puso en un estado de surrealismo com pocas veces: un cover de una canción de los Fother Muckers!!! Así, tal cual lo leen: un cover de una de nuestras canciones. Específicamente, de Fuerza y Fortuna, una de las que incluimos en el adelanto del primer disco. De esa canción han dicho de todos, y traigo a colación un comentario de nuestro EP homónimo en Emol.com, particularmente de Fuerza Y Fortuna: “…escrita sobre un compás tan cruzado como atractivo. Esta canción es de una forma o de otra según en qué tiempo empiece uno a contar al comienzo, y sólo el coro deja poner los pies en la tierra después de haber dado vueltas por las estrofas en un efecto que sólo consiguen éxitos tan buenos como "Touch and go", de The Cars”. ¿Qué habrá querido decir? Si quieren ver el comentario completo, diríjase acá.
El cover de Fuerza y Fortuna, por Los Charlys...
N fin. Los Charlys, quienes hicieron el cover de Fuerza y Fortuna, son los amigos de La Saint Charles Town, la banda que nos invitó a tocar con ellos en San Carlos en diciembre del año pasado. Un hermoso viaje, con una mañana dedicada en tren, unas gotas locas que cayeron, un ambiente melancólico de cielo nublado y aire limpio, tan limpio que no se podía creer. Además de caminar por la plaza Violeta (por la madre Violeta, obviamente) y de aclimatarnos pa tocar, se formó un wen lazo fraterno entre bandas distintas. Un saludo desde el oscilante frío de la capital pa todos los cabros de allá…
Hablando de covers… bien vale la pena mencionar algunos notables covers en el mundo del viejo y querido rocanrol, ¿cierto? Un ejercicio melómano, pero entretenido igual. Sin ir muy atrás, en 1995 se estrenó un nuevo single de los Rolling Stones llamado Like A Rolling Stone. Para cualquiera que jamás se haya expuesto a ningún tipo de influencia popular, difícilmente podría haber sabido que ese era el himno que escribió el troesma Dylan en 1965. La de los Stones parecía una clásica de ellos, como cualquier clásico instantáneo de cualquiera de sus discos. El círculo se cerró apoteósicamente en el par de shows que los Stones dieron con Dylan de “telonero”: en la mitad del show de los ingleses más gringos que se haya visto jamás, invitaban al troesma, vestido de petrolero de la putamaire, a tocar Like A Rolling Stone. El resultado aún sacan lagrimones a estos humildes ojos.
El momento que aún me saca lágrimas de los ojos...
En general, los discos tributos son un ejercicio inútil y carente de cualquier riesgo: malas elecciones de canciones y peores “direcciones creativas”, por decirlo de alguna manera, entorpecen cualquier noble deseo de homenajear al objeto de culto. Para mí, dos discos se escapan de la norma, aunque sea un poco: El This Is Where I Belong: The Songs Of Ray Davies & the Kinks, y el I Am Sam Sountrack. El primero es de hace 5 años y tienes grandes versiones de no tan clásicos de los Kinks hechos por nombres tan disímiles como interesantes como, entre otros, Queen Of The Stone Age, Bebel Gilberto, Cracker y Steve Forbert. El segundo es la banda sonora de la película en la que el gran Sean Penn hace de un tipo con retardo que lucha por la tuición de su hija Lucy. La película está plagada de referencias a los Beatles y las cancines son más que dignas la mayoría de los casos, algunas muy emotivas, también con nombres disímiles: Eddie Vedder, Wallflowers, Rufus Wainwright, Ben Folds y Nick Cave figuran en los créditos. Si hay excepciones a la regla, estos 2 discos dan fe de ello.
Por último, datos noticiosos de fin de semana:
FOTHER MUCKERS en vivo!! Sábado 14 de julio A la medianoche Whitetrash Entrada a 2 lukas.
Así es. Los auténticos Fother Muckers estarán tocando nuevamente para usted, y nuevamente en una fiesta en el Whitetrash. Prepare sus atuendos de baile. Póngase en un “dancing-jugo” mood y acompáñenos a inaugurar el fin de semana largo que se nos avecina en plenas vacaciones (¿hay algo más inútil que un feriado comenzando las vacaciones?). No se lo pierda. Estará wenísimo, lo juro.
Me quedan dos días y salgo de vacaciones. Dos días nomás. Y ya quiero que sea viernes en la tarde para estar desocupadísimo, en la víspera de un paseo de curso en Isla Negra y el regreso a la capitale para ensayar intensivamente con Fother Muckers.
Ya estoy autorizado para decirlo, porque ya es legal: desde ayer, tenemos sello… sí!! Tenemos sello!!! Firmamos con Escarabajo Records, y ya estamos empezando todo el trabajo que implica el lanzamiento de un primer disco. Sí, así es. Como siempre, los auténticos Fother Muckers siguen trabajando para usted. Trabajando para hacer shows cada vez mejores y para seguir creando canciones que nos llenen el espíritu y que comuniquemos de muchas maneras. Mientras haya canciones, ganas y corazón, habrá Muckeiros para mucho rato.
¿Qué las puedo contar del disco? Algunas directrices nomás, como pa que vayan sabiendo. Nuestro primer disco se llama “No Soy Uno” y está listísimo en lo que respecta a grabaciones. Eso sí, dedicamos el primer semestre a remezclar ese primario master que tuvimos en nuestras manos a fines del año pasado, del cual sacamos las canciones que conformaron nuestro EP homónimo, nuestra carta de presentación en todos estos meses. Ahora las canciones suenan mucho mejor, y habrá más de alguna sorpresa sonora. En el diseño del arte, vamos bastante avanzados. Una idea que tuvimos el año pasado se ha modificado y se está trabajado en base a eso. Sólo les puedo dar esta pista: si recuerdan aquellas canciones de nuestro primer demo que subimos en un Purevolume (sitio que está semi abandonado, pero que sigue ahí), escuchen Uno Sino Mil. Grabada en Cool Edit en aquellos bellos días en la playa, el demo Los Primeros Días Son Los Mejores ya es un recuerdo de nuestra breve pero entretenida historia. Y una historia que no olvidamos a la hora de preparar el No Soy Uno, del cual pueden seguir escuchando algunas cancioncillas en formato primer master en nuestro querido y no tan viejo My Space, que pueden visitar siempre.
Todo esto me ha puesto a pensar a mil por hora en mi vida. Doy gracias a la vida (como dice la madre de todos, Violeta) de que el destino me puso justo donde debía de esta. En la facultad de Comunicaciones, conversando con el piuelo sobre Monty Python y música, compartiendo con Simón canciones de los Beatles y juntándonos a compartir. A pesar de que soy bastante más viejo que ellos (entre 3 y 5 años, lo cual pareciera ser “mucho” o, al menos, el sistema quiere plantearlo como una distancia), compartíamos sensibilidades. Más bien, nos complementábamos a la hora de salir con ideas y demases. Al final, hay que pasarlo bien nomás y eso, cuando es genuino, se nota y se traspasa para los que e rodean y los que te ven tocar. Es algo tangible que he sentido en el escenario. Es la mejor pega del mundo! Lo juro.
Me siento joven de nuevo. Al menos, más joven de lo que debería representar y hacer con mis 26 años. Con la Pauli recién estábamos conversando y nos quedamos con esta idea: “los 25 son los nuevos 18”. En cierto modo, lo son. Nada más piensen en que, generalmente, cuando uno tiene 25 años aproximadamente, las carreras están terminando y se está ad-portas de la titulación y del ingreso al “mundo real” mediante el trabajo que dignifica. Un cambio de folio que sólo se compara al que vivimos terminando el colegio e ingresando a la universidad.
Pensándolo bien, ese cambio del colegio a la u, por lo menos acá en Chile, no nos ayuda mucho. Honestamente, ¿nos cambia mucho la situación? Nada, en verdad. Seguimos viviendo en casa de nuestros padres, siendo mantenidos por ellos por el “estar estudiando”. Mantenemos costumbres de cabros chicos, el seguir bajo parámetros ajenos, el cumplir para otros, etc. El crecimiento (si es que algo así existe y es concreto) sólo se da cuando encontramos NUESTROS parámetros, NUESTRA forma de enfrentar el mundo y NUESTRO propio camino. Con la balsa con la que nos vamos a navegar es cuando vale la cosa en verdad.
Por eso los 25 son los nuevos 18, la nueva mayoría de edad. En más de un sentido, es nuestra segunda oportunidad de hacer las cosas bien, de escuchar nuestro interior y hacernos más caso. De cometer NUESTROS errores y no los errores que no dictó el “deber ser”. De todas esas osas que hablan las canciones de La Renga o Bruce Springsteen, dos casos que para mí son ejemplos a seguir, en cuanto ala energía y al honestidad con la que se plantean. Nos hablan del “ser yo” (los rengos), del “hungry Herat” (del Boss, que si se fijan, es lo mismo que los “corazones sangrando” de los rengos). Son letras sin tanta “poesía”, pero que nos hablan directamente. Y eso, en sí, es poesía. Tipos que se mantienen jóvenes de espíritu y que lo reflejan en la energía con la que se entregan en lo que hacen. Tipos que renuevan su juventud a diario.
May you stay forever young...
Me siento joven de nuevo. Renuevo mi juventud todos los días haciendo lo que me gusta hacer, y eso no es poco. Aunque mi carnet diga lo contrario, soy un cabro. Sé que soy de los 14 millones, pero esos son sólo números que nos dan un código de identidad, nada más que eso. Se puede ser “forever young”, como dice el troesma. Al menos, se puede desear de corazón.
Revisando el archivo de mails (con los correos soy igual qeu con todo nomás: cachurero y archivaldo :p), me encontré con esta delicia irónica al más puro estilo "pythonesco", que me mandó un amigo beatlemaniaco como todos nosotros. El texto es una suerte de "veredicto de la Corte Suprema" que dictamina que "Los Beatles comenzaron el deterioro de la humanidad".
En el texto, se explica detalladamente las razones de porqué los cuatro de Liverpool han causado el mal de la era contemporánea, la miseria humana y la perdición total. Y todo esto, de la manera más jugosa posible. Lo que hace el ocio...
Leanlo por ustedes mismos...
Antes del texto, vean lo más ridículo en meses, años, quizás décadas: Larry King confundiendo a Ringo con george en su programa de la CNN, específicamente desde que el contador marque 06:16...
Los Beatles comenzaron el deterioro de la humanidad por La Corte Suprema • Veredicto Internacional
LA CORTE SUPREMA ================ (Los Cinco Jueces) (Juez T., Juez B., Juez S., Juez M. y Juez K.)
VEREDICTO ---------
La revolución del Rock aconteció en los años Sesenta (6, número de la bestia). Vino de Liverpool, que iba a ser el puerto base del Titanic, destruido por Dios por el arrogante insulto del Capitán Smith (también de Liverpool): "Ni Dios puede hundir mi barco" (no tan capitán, sino también el resto de la tripulación e incluso la orquesta que tocaba en el Titanic eran de Liverpool). La revolución del Rock vino de la nación que se permite transformar una iglesia en una taberna o en una sala de baile o en un estudio de grabación lleno de drogadictos, homosexuales y locos (como el de George Martin, aliado de los Beatles).
Vino de la nación cuyo rey Enrique VIII adulteraró la Biblia para que el divorcio pudiera permitirse y de esta manera poder dar rienda suelta a sus divorcios de sus esposas y el subsecuente asesinato de las mismas y a quien Dios proporcionó una esposa con seis dedos como abominación (Anne Boleyn). Una vez más, seis, número de la bestia...
Es interesante observar que a esta nación la apodan "la Isla del Diablo". Como epíteto del gobierno de Satanás sobre esta nación, el centro de Londres, el tan conocido Picadilly Circus, toma su nombre de un viejo burdel (el "Piccadilla House" que quiere decir "La Casa de Pecado"), desaparecido hoy en día.
El anticristo John Lennon, uno de las principales marionetas del Diablo para destruir los valores familiares, sociales y morales y así empezar la desintegración de la humanidad, golpeó a Stuart Sutcliffe (el primer bajista de los Beatles) en la cabeza con un garrote repetidamente en Hamburgo. Algunos meses más tarde Sutcliffe murió de una hemorragia del cerebro debido a las golpes de John Lennon. John Lennon entró al estrellato siendo un asesino.
Los mismos demonios que hicieron que el Capitán Smith dijera: " Ni Dios puede hundir mi barco" hablaron a través del anticristo John Lennon (también de Liverpool, puerto base del Titanic) diciendo:":la Cristiandad se irá. desaparecerá y se encogerá. Hemos llegado a ser más populares que Jesúcristo y el Papa". Ese fue el día que la MALDICIÓN de DIOS cayó sobre el mundo del Rock. Una semana después de esa declaración, TAN SOLO UNA SEMANA DESPUÉS, Brian Epstein, forjador de la farsa Beatle, murió de una sobredosis de droga. Desde aquel momento, los Beatles comenzaron a involucrarse en religiones falsas y a predicarlas al mundo.
Siguió el divorcio de John Lennon, así como su entrada en el mundo de la magia negra, tan profundamente que hasta compró el apartamento. donde había sido filmada la película "El bebe de Rosemary", anterior propiedad de Roman Polansky, y en ese mismo apartamento John Lennon tenía un cuarto tapizado con seda negra dónde él hacía sus trabajos de magia negra.
Vino la desintegración de las mentes de los Beatles con LSD que causó, entre otras cosas, letras de canciones esquizofrénicas como "I am the Walrus" e incoherentes exposiciones musicales como "Revolution number 9".
Al mismo tiempo, el diablo actuó a través de sus otras marionetas principales con "Simpatía por el diablo", que fue cuando el pacto de las Rolling Stones con Satanás costó la vida del fundador del grupo, el guitarrista Brian Jones (quién se negó a ser un títere del diablo), asesinado por personas enviadas por Mick Jagger, otro asesino.
El anticristo John Lennon continuó la estrategia del Diablo escribiendo letras como "Dios es un concepto por medio del cual nosotros medimos nuestro dolor.. Yo no creo en Jesús, etc., etc.," (Dios) y "y ninguna religión también..." (Imagine).
Queriendo el anticristo John Lennon competir con Jesus Cristo, se dejó crecer la barba y empezó a hacer un papel ficticio de Cristo junto con Yoko Ono en el hotel Hilton de Amsterdam proclamando "Paz", siendo entonces cuando lo visitó el periodista canadiense que lo ridiculizó y lo amonestó queriendo saber lo que Lennon quiso decir cuando dijo en la letra de la canción "La balada de John y Yoko": "juzgando por como van las cosas, ellos me van a crucificar a mi...".
La MALDICIÓN DE DIOS sobre John Lennon continuó con todo tipo de miserias y dolores que hicieron que Lennon diera las declaraciones a la revista "Rolling Stone" (hoy condensadas en el libro "Lennon Remembers") donde él habla sobre cuan mal le iban las cosas, culpando por ello a "lo que sea que esté allá arriba" (refiriéndose a Dios).
La MALDICIÓN DE DIOS sobre él continuó hasta que fue asesinado a balazos. Es interesante notar que fue muerto de siete tiros, siendo siete, así como tres, los números sagrados en la santa Cábala.... Después que George Harrison dijo arrogantemente en un video filmado en su estudio de Henley en Thames: "yo quiero hablar sobre la divinidad del hombre", DIOS proporcionó cancer de garganta, el cual hizo metástasis y se expandió hasta producirle la muerte....
A Paul McCartney cuya empresa tenía por logo a una persona jugando con los planetas como si fuera un dios, y quién estaba muy engreido en su egolatria por el hecho de que lo hicieron "Sir" (cuando en Inglaterra hasta al barrendero le es dado el título de "Sir", con tal de que produzca dinero para la nación) DIOS proporcionó cáncer a la esposa.
La farsa publicitaria de cuánto él amaba a Linda (mujer cuya calidad él no merecía), fue desenmascarada cuando fue conocido que Paul tenía amores con Heather Mills, amiga íntima de Linda, con quien McCartney se fue de viaje a Nueva York y a quien él compró cosas y regalos, mientras todavía estaba de duelo por su "amada Linda."...
Al mismo tiempo que Mc Cartney salía con Heather Mills, usó la muerte de Linda para fines promocionales, debido a su menguante popularidad. Paul estaba saliendo con el Heather, pero delante del público hacía la farsa del marido fiel que sufría por Linda, para los antes mencionados fines promocionales.
Paul admitió que él hizo sufrir mucho a Linda, pero no dijo que era porque se sentía inseguro como hombre debido a su cara femenina y a sus modales afeminados y también porque con su edad su potencia sexual no era la misma, aunque nunca fuera gran cosa. Eran los días de competencia entre Paul y su esposa y John y su esposa y Mc Cartney sabía que tenía que competir con el feo John por el liderazgo de la banda delante de sus esposas y debido a que Yoko Ono lo hizo consciente de su falta de virilidad y de su homosexualidad reprimida, se dejó crecer la barba que le vemos en la película de "Let it Be" y comenzó a mostrar fotos de mujeres desnudas, en la misma película, haciendo cada posible esfuerzo por ser visto como un hombre....
Es facil el notar la incomodidad de Mc Cartney cuando canta "yo tengo un sentimiento, un sentimiento que no puedo ocultar..." frente a Yoko en la película. (Él ya tenía los traumas que su novia anterior Jane Asher le había causado, cuando ella lo hizo consciente de su poca virilidad y modales afeminados)
Paul tiene un complejo de inferioridad tan grande como hombre, debido a su cara, cuerpo y personalidad afeminados y debido a su homosexualidad reprimida, que se encontró una mujer minusválida con tan sólo una pierna, de manera que él pudiera destacar, estando él muy consciente que una mujer normal le haría sentir la superioridad de los hombres viriles de nuevo, como Jane y Linda hicieron. Esto era algo que su egolatría de músico malo afortunado no hubiese podido enfrentar.. Él estaba muy consciente que el dinero y la fama no pueden comprar la virilidad.
Además de ser un asesino, John Lennon mantuvo relaciones sexuales con el homosexual Brian Epstein para interesarlo en ir a ver a su banda en la Caverna, trauma del cual él nunca se recuperó. Debido al trauma que su relación homosexual con Brian Epstein le había dejado, Lennon hizo letras de canciones como: "Usted puede llevar cuello y corbata, pero usted no puede esconder cuando usted está lisiado por dentro" y dio las declaraciones a la revista "Rolling Stone" donde él dice que a veces usaba botas texanas para sentirse mas seguro como hombre.
Los Beatles son muy bien conocidos por las personas cercanas a ellos por su arrogancia y racismo. Una de las manifestaciones de su racismo fue el rechazo hacia la japonesa Yoko Ono. Ese rechazo llegó al punto que que George Harrison le dio un puntapiés a Yoko Ono en los estudios de la "Apple" durante el rodaje de la película "Let it be". .
Cuando John le preguntó a George, mientras ellos estaban almorzando, sobre cómo iban las cosas para Paul después de su separación de los Beatles y George contestó que estaba en primer lugar en el hit parade sueco, John contestó de una manera despectiva: "ah!!.. en Suecia...", como si Suecia fuera un lugar inferior o algo por el estilo.
En la canción de los Beatles "Get Back" ellos le aconsejan al negro Joe que "vuelva a dónde pertenece", como si Inglaterra no fuera lugar para personas negras.
Algún tiempo atrás, Paul le dijo a George en las oficinas de la "Apple" que las nuevas generaciones son un montón de idiotas y de personas inútiles, pero de que de todas maneras ellos también hiban a ser esclavos de los Beatles.
El matrimonio judío que vive a la derecha de la casa de George dijo que él es una persona arrogante que nunca devuelve un saludo. La joven pareja que vive en la esquina delante de la entrada de la casa de George (Friar Park) se refiere a él como una persona despótica, de la cual hay que mantenerse lejos. La recepcionista de " Hand made", la anterior empresa de filmaciones de video de George Harrison, comentó: ":nosotros no tenemos ya ninguna relación con ese hombre y no queremos saber nada de él". Es interesante notar que esta compañía fue llevada a la quiebra por la industria cinematográfica inglesa debido al despotismo y pedantería de George Harrison que creyó que la antedicha industria cinematográfica también lo habría idolatrado.
Sus egolatrías llegarón al punto que incluso ellos mismos se odiaban el uno al otro. Paul McCartney dijo que George Harrison es una nada. George Harrison dijo que que está cansado de escuchar a las personas hablar sobre John Lennon. George Harrison dijo en un video que "Oasis es una banda sin talento, la cual no tuviera que estar tocando en absoluto", todo esto siendo la verdad, pero los Beatles son también son también una banda de músicos muy pobres, si es que acaso pueden ser llamados músicos en lo absoluto, quienes solo podían tocar un par de acordes elementales de guitarra y los cuales son tan sin talento como Oasis. Los Beatles de la "Caverna" sonaban tan pobremente como Oasis y la poca calidad musical en las canciones de los Beatles es debida a George Martin. Sin George Martin los Beatles habrían estado simplemente otra banda sin talento como Oasis...
Paul Mc Cartney dijo recientemente que él cree en usar magia. Hace obras de beneficencia, creyendo que de esta manera compensará la MALDICION DE DIOS que pende sobre él y que tomó la vida de la esposa por su satanismo y prácticas de magia negra. El piensa que puede engañar la gente de esta manera, de modo que el verdadero Mc Cartney no sea percibido. Es el antiguo Satanás disfrazándose de bueno frente a la gente. Satán engañando a la humanidad de nuevo, como tantas otras miles de veces a través de los siglos....
Después de que el Diablo comenzó su trabajo devastador desde la fantasmal "Isla del Diablo" a través de sus nueve marionetas principales (Beatles-Rolling Stones), poseyó una cantidad interminable de otros músicos malos esquizofrénicos en la antes mencionada "Isla del Diablo" y debilitando sus conciencias con las drogas, los hizo pregoneros de homosexualidad, aversión a la religión, destrucción de valores familiares, disipación, enfermedad mental, antisocialidad, etc., etc..
El hecho de que músicos malos aprendices como los Beatles y los Rolling Stones lograran una tan gigante fama que ni incluso los músicos de calidad pudieron lograr, es porque las fuerzas de Satanas estaban detrás de todo apoyando el proceso.
Esta humanidad mentalmente enferma, familias destruidas, valores morales torcidos, homosexualidad declarada o reprimida en los seres humanos, la antinatural rebelión feminista, afición a las drogas, perfiles sociales adulterados, juventudes dementes sin dirección, el no respeto a las jerarquías, naciones convulsionadas, misantropía, misoginia, paedofilia, sexualidad irracional y enfermiza y todo otro tipo de aberraciones existentes, es debido a la inmensa maniobra que Satanás ejecutó a través de sus marionetas principales los Beatles y las Rolling Stones, desde la Isla del Diablo.
Si usted se pregunta por qué hay miseria y maldición en su casa, es porque usted posee algún L.P, CD u otro artículo relacionados a los MALDITO POR DIOS Beatles y Rolling Stones. Nosotros le recomendamos que usted saque esa maldición de su casa botando todo lo relacionado con las nueve marionetas principales del Diablo....